Seguro que cuando hayáis leído la expresión española de hoy habréis pensado “¿como que sobre gustos no hay nada escrito? Pero si hay multitud de libros en los que se habla sobre el buen y mal gusto a la hora de vestir, comer, amueblar un piso…”. Pues bien, tenéis razón, hay numerosísimas publicaciones al respecto, pero para entender la frase de hoy no hay que coger su significado literal, sino que hay que ser un poco permisivo.

Seguro que en más de una ocasión os habéis ido con alguien de compras y ese fantástico jersey que os parecía precioso no le gustaba nada a la persona que os acompañaba. Y seguro también que cuando habéis tenido que elegir un cuadro para poner en casa, os ha costado mucho llegar a un acuerdo con vuestra pareja. Seguro que no entendéis cómo la vecina del 4º puede llevar esa ropa tan extravagante y seguro que en más de una ocasión habéis presenciado o participado en una discusión en la que se discutía si Brad Pritt era o no más guapo que George Clooney.

Pues bien, todo esto es porque a cada uno nos gustan una cosas diferentes. Cada uno siente pasión por unos colores y otra gente por otros. Lo que a unos les puede resultar realmente atractivo a otros puede resultarles indiferente y viceversa. El gusto es algo tan subjetivo que varía de persona a persona. Hay algunas cosas que pueden resultar bonitas o feas de una forma más o menos general, pero la mayoría tendrán grandes admiradores y grandes detractores a la vez. Porque como dice la expresión española de hoy, sobre gustos no hay nada escrito.

Y ahora, una reflexión. ¿Eso es bueno? Yo creo que no es bueno. Es genial! Imaginad por un momento que a todos nos gustasen las mismas cosas. Sería un auténtico rollo! Todo el mundo llevaría la misma ropa, el mismo coche… y para encontrar pareja, uf! sería un auténtico desastre!!! Así que, parafraseando otra expresión para terminar el post de hoy, en la variedad está el gusto.

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