Archivo por meses: octubre 2007

A ojo de buen cubero

Tras una serie de expresiones bastante fáciles de entender, aquí llega una de esas en las que, además de aprender nuevo vocabulario, os servirá para enriquecer aún más vuestro conocimiento de la lengua española.

Cuando alguien dice lo de a ojo de buen cubero se refiere a que se hace de forma aproximada, sin precisión exacta y sin usar ningún instrumento o herramienta de medición.

Pero ¿de dónde viene esta frase? ¿Recordáis aquel famoso post en el que se desvelaban diversas formas de decir en español que uno va borracho? Pues entre ellas había una que era estar como una cuba. Una cuba es un recipiente de madera, que sirve para contener agua, vino, aceite u otros líquidos. Como podréis comprender, al hacer alusión a la comparación de estar como una cuba para significar que uno está borracho, hacemos referencia a las cubas que contienen vino, que como podréis suponer, al tener todo el tiempo vino dentro, éste llega a impregnar la madera de tal manera que se dice que esas cubas siempre están borrachas. De ahí el origen de esa expresión (cuánto estamos aprendiendo hoy!). 😉

Y bueno, volviendo a la expresión de hoy, el cubero era quien hacía las cubas, las cuales antiguamente se hacían artesanalmente una a una, sin otra forma de medir su tamaño (capacidad) que con la habilidad y el «buen ojo» del cubero, quien como comprenderéis debía tener buena vista para poder calcular el tamaño de las distintas cubas para que fueran todas ellas más o menos iguales. Y así, cuando algo se hace «a ojo» (sin medir, sin usar ninguna herramienta de medición), se coge la comparación del ojo de buen cubero. Interesante, ¿verdad?

A otra cosa, mariposa

La expresión española de hoy, la verdad es que se explica por sí sola, aunque a lo mejor hay algún elemento que os «despista» un poco y que puede haceros creer que puede llevar un significado oculto que no habéis sido capaces de interpretar.

Se dice lo de a otra cosa mariposa cuando, en tono familiar, se quiere cambiar de tema de conversación ya que se considera que por mucho que se siga hablando de él, no se va a llegar a ningún fin. Es como decir, bueno, pasemos al siguiente punto o hablemos de otra cosa, pero en un tono mucho más familiar. La verdad es que no queda bien decirlo en ambientes serios o con personas desconocidas. Es mejor guardar esta frase para cuando estemos con la familia o con los amigos.

Y seguramente os preguntaréis ¿y lo de mariposa, a qué viene? Pues la verdad es que viene a que es una palabra que rima con «cosa» y de esta manera conseguimos que la frase sea más musical y agradable al oído. Podríamos haber dicho a otra cosa, osa (que aunque rime me reconoceréis que no suena tan bien) o a otra cosa pesado (lo cual ni rima ni suena bien, ¿verdad?).

Pues bueno, aprovechando que tan bello animal protagoniza la frase de hoy, os dejo con una preciosa fotografía de nuestro amigo y colaborador habitual. Muchas gracias por la foto Yoann Grange!

A otra cosa, mariposa

En boca cerrada no entran moscas

Después de unos días de inactividad bloggera, vamos a retomar la recopilación de frases hechas y expresiones españolas con un refrán en el que las protagonitas son las moscas (espero que no os mosqueéis conmigo por eso). Tiempo atrás ya vimos otras expresiones con este «simpático» animal como tener la mosca detrás de la oreja, por si las moscas o matar moscas a cañonazos.

Pues bien dicho esto y una vez repasadas otras alusiones a nuestras amigas las moscas, vamos a explicar la expresión española de hoy. Supongo que entenderéis que el hecho de que os entre una mosca en la boca es algo muy desagradable, ¿verdad? Pues bien, hay veces en las que es más prudente saber callar o no decir algo inapropiado para evitar consecuencias desagradables. Si os fijáis, la frase es bastante gráfica: si tienes cerrada la boca, no te puede entrar una mosca en ella. Si se tiene la boca cerrada (es decir, si no se habla), se evitan posibles efectos desagradables o por lo menos no deseados.

No es que de ahora en adelante tengamos que ir mudos por la vida, pero sí que es prudente saber callar a tiempo y para indicárselo a otra persona se puede usar lo de en boca cerrada no entran moscas (si sabemos que alguien va a decir algo inapropiado, podemos decírselo sin ninguna duda).

Una frase casi casi igual a la de hoy, aunque en un entorno más acuático, es la de por la boca muere el pez. ¿La recordáis? Aunque así como la de en boca cerrada no entran moscas intenta prevenirnos para que no digamos algo que pueda meternos en un lío, la de por la boca muere el pez suele usarse más bien cuando «el daño ya está hecho».

Espero que mi retorno os sea provechoso. Que tengáis un buen día!