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Llueve sobre mojado

Esta expresión es más fácil de usar que de explicar… pero bueno, haremos un esfuerzo.

 Cuando se dice que llueve sobre mojado significa que no se aporta nada nuevo, que todo sigue igual, que se sigue dando vueltas sobre el mismo tema, tal y como se expresa en la expresión misma si lo pensáis, ya que si llueve sobre mojado, la lluvia ya no es tan efectiva, porque el suelo ya está lleno de agua y echarle más, ya no tiene efecto, no es ninguna novedad.

Hay una canción de Joaquín Sabina, uno de los grandes poetas de finales del Siglo XX y principios del XXI que se titula precisamente así: Llueve sobre mojado. Aquí os dejo la letra para que podáis inspiraros aun más.

Artista: Joaquín Sabina
Album: Enemigos íntimos
Canción: Llueve sobre mojado
 
Hay una lágrima en el fondo del río, de los desesperados,
Adán y Eva no se adaptan al frío, llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, ya no sabe a pecado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado.
Al asesino de la cola del cine, El Padrino Dos le ha decepcionado,
Los violadores huyen de los jardines, Llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, sueños equivocados,
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado.
Y, después de llover, Un relámpago va
deshaciendo la oscuridad, con besos, que antes de nacer, morirán.
Ayer Julieta denunciaba a Romeo, por malos tratos, en el juzgado,
cuando se acuestan la razón y el deseo, llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, cosas de enamorados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado.
La última guerra fue con mando a distancia, el dormitorio era un vagón de soldados
por más que llueva y valga la redundancia, llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, uno y uno son demasiados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado.
Y, al final, sale un sol, incapaz de curar
las heridas de la ciudad, Y se acostumbra el corazón, a olvidar.
Dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado,
todos los sábados son martes y trece, todo el año llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, cada cual por su lado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado
Y… colorín colorado, este cuento se ha terminado.

A vivir que son dos días

La vida es muy corta y hay que disfrutarla al máximo. Ese sería un buen resumen de la expresión española de hoy.

No perdáis ninguna oportunidad para disfrutar, para pasar un buen rato con la gente a la que queréis, que nos os dé pereza salir del sofá si os llama un amigo para quedar a tomar un café, ir al cine, a cenar, a dar un paseo, a salir de marcha… qué sé yo! Hay infinidades de formas de pasarlo bien y como decía antes, la vida es muy corta como para desaproveharla tirado en el sofá. Como dice otro refrán español, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, así que… a vivir que son dos días!!!!

Dedicado a Vyrz.

Mala hierba nunca muere

Esta es otra de esas expresiones que es posible que escuchéis por ahí.

En todas las familias o en todos los grupos de personas siempre hay un viejo cascarrabias, una persona que parece que disfruta haciendo daño a los demás, algún borde que no hace nada más que ir chinchando por ahí a todo el mundo. También ha pasado que dictadores muy muy malos han vivido durante muchos más años que otra gente que ha sido mucho más buena a lo largo de su vida.

Pues bien, esta frase se utiliza en esos casos en los que pensamos, jo, con lo malo que es este y mírale, con 90 años todavía está vivo (o como también se suele decir, vivito y coleando). Un español, en ese caso os dirá: Mala hierba nunca muere, refieriéndose precisamente al hecho de que ese tipo de gente es como las malas hierbas que nacen entre las flores bonitas, y que resisten más que éstas.

En este caso se hace una metáfora entre una persona y una planta, para hacer más gráfica la expresión. Espero de verdad que en vuestra vida no hay muchas malas hierbas y que no tengáis que preocuparos de si se mueren o no.

No es oro todo lo que reluce

En esta vida hay que tener mucho cuidado con las apariencias. Las cosas no siempre son lo que parecen, sino que hay que investigar un poco para llegar a averiguar cómo son realmente.

Con esta expresión española, no es oro todo lo que reluce, lo que queremos decir es que, aunque a primera vista algo parece ser bueno, alomejor (o bueno, a lo peor) no lo es, sino que tenemos que mirar bien de cerca, investigarlo, para ver si realmente es así.

¿No os ha pasado nunca que habéis visto algo en el suelo que brillaba mucho y, después de pensar por unos segundos que sería algún objeto valioso de joyería ha resultado ser un simple cristal que reflejaba la luz del sol? Pues esto es lo mismo.

Si veis una oferta de trabajo en la que os ofrecen un excelente salario desde el principio, coche de empresa, ordenador personal, gastos pagados, etc., cuidado, es posible que sea un trabajo tan estresante que no os deje vivir.

Así que, como no es oro todo lo que reluce, antes de aceptar que algo es bueno, investigad un poco para ver si realmente lo es. Os llevaréis muchas menos decepciones a lo largo de vuestra vida.

Que me quiten lo bailao

Esta expresión también es una de mis preferidas, ya que es sinónimo de pasarlo bien y disfrutar la vida… aunque luego nos cueste recuperarnos… 😉

Que me quiten lo bailao (bailao = bailado, el participio de bailar) se usa cuando llegas una mañana a trabajar, hecho polvo, después de casi no haber dormido nada, con una resaca muy grande por la GRAN FIESTA que te pegaste la noche anterior. Entonces, dices, mira, hoy estoy muy mal, pero que me quiten lo bailao, queriendo decir que te merece la pena el sufrimiento que vas a pasar hoy por no haber dormido lo que tocaba por haberte ido de fiesta.

Así que nada, a disfrutar la vida y, aunque tengo que recomendar que seais responsables, si alguna vez os encontrais mal por la resaca o llegais tarde por haberos quedado dormidos tras una gran juerga… que os quiten lo bailao!

A lo hecho, pecho

En la vida hay veces que nos equivocamos. Que tomamos decisiones que después de un tiempo, nos arrepentimos de haberlas tomado, pero ya no podemos volver  atrás. Hay veces que nos hemos arriesgado y hemos perdido, pero si no hubiésemos arriesgado ¿habríamos tenido alguna posibilidad de haber ganado?

Pues bueno, después de haber pasado por cualquiera de las situaciones anteriores, hay que asumir nuestros errores y ponernos firmes. Aceptar que nos hemos equivocado, pero no intentar evadirnos de la situación. Hay que decir, sí, lo he hecho, ¿y qué?

Pues en ese momento es cuando se usa la expresión española de hoy: A lo hecho, pecho. Que es como decir, de lo que hayas hecho, hay que sacar pecho, es decir, no esconder la cabeza bajo la tierra como si fueses una avestruz, sino sacar pecho y aguantar la lluvia de críticas que te puedan caer por tus decisiones.

Y bueno, como rectificar es de sabios, pues ya intentaréis arreglar las cosas que han ido mal, pero sin avergonzaros nunca ni arrepentiros de vuestras acciones pasadas. En la vida hay que ir siempre con la cabeza bien alta.

Tener la sartén por el mango

Es un país en el que la gastronomía es uno de los principales pilares que sostienen la alegría y el buen vivir de sus gentes, no podía faltar una expresión que hiciese alusión (es decir, en la que apareciese) algún elemento de la cocina. En este caso, la sartén.

Tener la sartén por el mango significa que ser el que tiene el poder absoluto, el que domina la situación. También puede usarse la expresión «Es el que corta el bacalao» o «Es el que maneja el cotarro».

En todas las situaciones de la vida siempre hay alguien que tiene el poder, y las veces que no somos nosotros, pues tenemos que aguantarnos y hacer caso a quien lo tiene. Pero si soy listos y observadores, no os preocupéis que dentro de muy poco seréis vosotros quienes tengáis la sartén por el mango.

Ser todo oídos (o ser toda oídos)

Si alguien os dice alguna vez «soy todo oídos», no te preocupes, no se va a convertir en una oreja gigante, aunque metafóricamente hablando, si tiene algo ver. Ser todo oídos significa que estás dispuesto a escuchar, que estás esperando que alguien te cuente algo, así que es vuestro momento de gloria para ser escuchados.

Imaginaos que estáis en un problema muy grande y alguno de vuestros amigos os propone una posible solución. Ese es el momento de decir «soy todo oídos».

O que pillais a vuestro novio besando a otra chica y él os dice: esto no es lo que parece. Ese también es el momento de decir: soy toda oídos.

Como veis, es una expresión que tiene una gran utilidad.

Dios los cría y ellos se juntan

Otra vez vuelve a estar Dios presente en nuestra comunicación diaria.

¿Nunca os habéis fijado en que la gente buena va junta? ¿Nunca habéis visto a un grupo de freakys que comparten risas aunque cualquiera que oiga sus chistes no entiende nada? ¿O un grupo de personas inteligentes que disfrutan debatiendo sobre las cosas importantes del mundo? ¿No os habeis dado cuenta de que la gente normalmente se une con otra gente afín a sus gustos, intereses o formas de ser? Pues bien, para designar este hecho, los españoles nos inventamos la frase «Dios los cría y ellos se juntan», precisamente para hacer ver que es posible que dos personas (o más) nazcan alejadas, o trabajen en sitios diferentes, o tengan orígenes muy distintos, pero al final, hay una fuerza sobrehumana que los une. Y la frase dice esactamente eso, vienen al mundo tal y como son, y luego entre ellos se buscan alguien con quien estar y compartir aficiones, intereses…. El mundo es así.

Perder el Norte

Hay mucha gente en este país que ha perdido el Norte. Y vosotros os preguntaréis, pero ¿qué es eso? Pues aquí estoy yo, una vez más, para iluminaros, es decir, para orientaros sobre su significado.

Cuando alguien pierde el norte significa que pierde la razón, que se comporta de forma desordenada y errática, como si estuviese desorientado, como no supiera dónde está, quién es, ni cómo debe comportarse.

El origen de esta frase proviene de la forma original que se tenía antiguamente para orientarse, es decir, gracias a la Estrella del Norte o Estrella Polar, principal medio de orientación para los navegantes cuando el Sol se encondía tras el horizonte y no podían ver el camino de ninguna forma. Si ellos perdían el Norte, estaban perdidos, a la deriva, sin saber a dónde iban. Y desde entonces hasta ahora se ha mantenido esa gran expresión que es «Perder el Norte».