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Muerto el perro, se acabó la rabia

Después de grandes expresiones como a perro flaco todo son pulgas, perro ladrador poco mordedor, a otro perro con ese hueso o ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, hoy vamos a analizar otra frase en la que el perro es el protagonista: muerto el perro se acabó la rabia (antes de nada pido perdón a todos aquellos amantes de los animales que puedan sentirse heridos a pesadumbrados por la expresión de hoy, pero tengo que decir en mi favor que no fui yo quien la inventó).

Dicho todo esto, entremos en acción.

Para aquellos que no lo sepan la rabia es una enfermedad que se produce en algunos animales y se transmite por mordedura a otros o al hombre, al inocularse el virus por la saliva o baba del animal rabioso. Cuando un perro tiene la rabia, muestra un comportamiento muy agresivo y peligroso y como esa enfermedad no puede curarse, la única forma que hay para eliminarla es sacrificando (matando) al animal que la ha contraido. De ahí viene el origen de muerto el perro se acabó la rabia.

Poco a poco se ha ido extendiendo el uso de esa frase para hechos más cotidianos en los que no necesariamente debe haber víctimas, sino que se usa cuando se percibe que algún mal termina cuando se extermina el elemento que lo causa. Por ejemplo: había mucho ruido en clase y como el profesor vio que Juan era el que incitaba a sus compañeros a hablar fuerte, le sacó de la clase. Así, muerto el perro se acabó la rabia.

Otro ejemplo: En la oficina se dieron cuenta de que Elena estaba enfrentando a unos empleados contra otros, lo cual estaba causando un mal ambiente increíble. Así que el jefe decidió despedirla y la relación entre los compañeros volvió a ser cordial. Muerto el perro, se acabó la rabia.

El último ejemplo de hoy. El otro día María llevaba unas sandalias muy bonitas pero que le hacían mucho daño en los pies. Como no podía soportar más el dolor, decidió quitárselas y seguir caminando descalza, con lo que el dolor provocado por el roce de las sandalias desapareció. Muerto el perro se acabó la rabia.

Pues nada, ya sabéis, si está en vuestra mano hacerlo y no cometéis ninguna ilegalidad ni matáis a nadie, eliminad de vuestro día a día todas aquellas cosas que os hacen daño u os perjudican. Seguro que seréis más felices!

A la fuerza ahorcan

La expresión española de hoy es una forma un tanto violenta de empezar la semana… pero bueno, como los lunes suelen ser un día que no le gusta a nadie (y si no que le pregunten a Garfield) pues también es el mejor momento para incluirla (porque un viernes… como que no).

Bueno va, vayamos al grano. Cuando alguien dice lo de a la fuerza ahorcan lo que quiere decir es que hay veces que la situación obliga a hacer algo que en otras circunstancias no haríamos, pero que como no nos queda más remedio, pues al final lo hacemos. Es cuando se hace algo sin querer (de mala gana) pero que se hace porque no hay más remedio.

Esta expresión puede ser usada en un sinfin de escenarios así que vamos a poner algunos ejemplos prácticos para que quede bien clarito.

Ejemplo 1. A María no le gustaba nada el idioma alemán, pero cuando la destinaron a la oficina de Berlín tuvo que ponerse las pilas y aprenderlo. Y es que… a la fuerza ahorcan.

Ejemplo 2. A Juan no le gusta mucho el queso, pero como no había ninguna otra cosa para comer, se lo tuvo que comer. Ya se sabe, a la fuerza ahorcan.

Ejemplo 3. Pepe odia volar, pero como quería ir a New York a conocer la ciudad pues no tuvo más remedio que subirse al avión. Y es que ya se sabe, a la fuerza ahorcan.

Pues nada, no os explico el origen de la frase porque supongo que ya lo habréis imaginado: nadie va a la horca por gusto, sino porque no hay más remedio.

Que tengáis una buena semana!!!

El que espera, desespera

El que espera, desespera

Lo de hoy, más que una expresión, es en realidad un refrán, pero como en este blog tienen cabida todas aquellas frases hechas que usamos los españoles en nuestro día a día… pues allá vamos.

Supongo que en alguna ocasión habréis estado esperando a un amigo, a un familiar o incluso a un desconocido en un parque, en el aeropuerto, en la calle, a la entrada de un cine… y en alguna ocasión la persona a la que habéis estado esperando ha llegado tarde. Mientras se espera a alguien siempre hay varias fases:

Primera fase (autocontrol): siempre hay primera en la que nos decimos, tranquilo, todavía no es la hora, por lo que es normal que no haya llegado aún.

Segunda fase (leve irritación): llega cuando se cumple la hora establecida en la que habíamos quedado. En este punto nuestra cabeza ya está pensando, jo, menos mal que le dije a esta hora, desde luego, que impuntualidad.

Tercera fase (la duda): ya pasan unos minutos de la hora pactada. En ese momento en nuestra cabeza empiezan a circular ideas como ¿era esta la hora a la quedamos, no? ¿era hoy, verdad? ¿era en este sitio, no?.

Cuarta fase (desesperación): cuando han pasado más de 15 minutos del horario establecido empezamos a pensar lo peor: ¿le habrá pasado algo? ¿se habrá arrepentido de venir? ¿habrá tenido un accidente?

Como veis, la desesperación (la fase que recoge nuestra expresión de hoy), no suele llegar hasta pasados unos 15 miuntos del momento en el que habíamos quedado, pero lo cierto es que nuestra cabeza empieza a llenarse de pensamientos de lo más diverso desde el primer minuto de espera en soledad. Por eso decimos que el que espera, (se) desespera.

Y bueno, no sólo se puede esperar a alguien en un lugar concreto, también se puede esperar (y desesperarse esperando) una llamada, un mensaje, una señal, un día señalado, al amor de tu vida, un evento concreto, un reconocimiento especial, el arreglo de un avería…

El significado de la frase de hoy supongo que lo habréis entendido nada más leerlo, pero tal vez no sabíais que había una frase ya hecha para estos casos y ahora ya la conocéis bien para poder usarla.

¿Y vosotros? ¿Cuál ha sido la última vez que os habéis desesperado esperando? Espero vuestros comments!!

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Ser de la cofradía del puño o ser de la virgen del puño

Hoy vamos a empezar el día con una de esas expresiones divertidas de escuchar, sobre todo cuando se sabe lo que significan (aunque espero que no tengais muchos amigos / conocidos a los que se les pueda aplicar la expresión española de hoy).

Antes de nada, y por si acaso, una cofradía es un congregación (grupo) o hermandad que forman algunos devotos (creyentes en algo común) o también un gremio, compañía o unión de gentes para un fin determinado.

Y un tacaño, ¿sabéis lo que es? Una persona tacaña es una persona miserable, ruin, mezquina, rácana, avara, agarrada, que no se estira (os pongo algunos adjetivos sinónimos por si algunos de ellos os suena). Es lo totalmente contrario a una persona generosa y así como la generosidad se simboliza con una mano abierta, que lo da todo sin esperar nada y que siempre está dispuesta para ayudar, pues para simbolizar a una persona tacaña o avara se usa el símbolo totalmente contrario, es decir, una mano cerrada o lo que es lo mismo, un puño.

Así, cuando alguien dice: jo, este es de la cofradía del puño lo que quiere decir es que es muy rácano, que nunca gasta nada, que nunca invita, que sólo piensa en guardar y guardar, pero nunca en dar.

En el ámbito coloquial, podemos encontrar algunas expresiones sinónimas de la frase de hoy tales como ser más agarrado que un chotis (el chotis es un baile típico madrileño en el que los bailarines están muy pegados el uno al otro, es decir, agarrados) o estirarse menos que el portero de un futbolín (el futbolín es un juego en que unas figuras pequeñas accionadas mecánicamente simulan un partido de fútbol y estirarse es sinónimo de ser espléndido, ser generoso… y como podréis comprender, el portero de un futbolín, al ser una figura estática, no se estira nada de nada) o uy, por no dar, este no da ni la hora (dar la hora es algo gratuito, ya que sólo es informar de qué hora es a quien pregunta, por eso, cuando alguien es muy muy tacaño, también se le puede decir que no da ni la hora).

Pues nada, espero que el post de hoy os haya gustado y que os estiréis con los comments (que no os tenga que decir que sois de la cofradía del puño). 😉

No se hizo la miel para la boca del asno

Jeje, una nueva expresión en la que participan un elemento de la gastronomía y un animal. Madre mía, son los grandes protagonistas al final de este blog!

Para quien no lo sepa, un asno es un burro, un mulo, un borrico, es decir y citando a la Real Academia de la Lengua Española, un asno es un animal solípedo, como de metro y medio de altura, de color, por lo común, ceniciento, con las orejas largas y la extremidad de la cola poblada de cerdas el cual es muy sufrido y se le emplea como caballería y como bestia de carga y a veces también de tiro.

Y la miel, qué os voy a decir de la miel, ese dulce producto natural elaborado por las abejas en sus panales que tanto nos endulza la vida.

Pues bien, cuando alguien dice lo de no se hizo la miel para la boca del asno, lo que quiere decir es lo mismo que queríamos decir con expresiones como echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos. Es invertir tu tiempo, tus ganas, tu generosidad con alguien que no sabe apreciarlos. Sería como usar muchos recursos de forma inútil porque en quien los gastamos, no saca ningún provecho de ello. Sería como echar agua al mar.

Así que nada, ya conocéis una nueva expresión española que podéis usar en caso de que os encontréis en alguna de las situaciones que acabamos de comentar. Aunque bueno, sinceramente, espero que nunca tengáis que usarla!

Hacer la visita del médico

Hoy vamos a ver una expresión española muy utilizada, sobre todo, por las madres y abuelas de este país: hacer la visita del médico.

Exceptuando cuando efectivamente se va al doctor, cuando alguien dice que se ha hecho la visita del médico es cuando ha ido a ver a alguien y ha estado el tiempo mínimo e imprescindible que tenía que estar (es decir, no se ha enrollado más de la cuenta sino que ha ido, ha hecho lo que tenía que hacer y enseguida se ha marchado).

Por ejemplo: nuestros padres nos invitan a comer a su casa y llegamos justo para empezar a comer y enseguida que terminamos la comida, nos vamos de nuevo. En este caso nos dirían: jo hijos, nos habéis hecho la visita del médico.

Ejemplo 2: Vamos a ver a nuestra abuela porque tenemos que llevarle algo que nos ha pedido. Así que llegamos, le damos lo que le traemos y después de darle un beso, nos vamos. Aquí, seguramente, nuestra abuela nos diría: me has hecho la visita del médico.

Así que nada, si alguna vez escucháis que alguien os dice esta expresión, no es que haya nadie enfermo, sino que consideran que la visita que les habéis hecho es muy corta (querrían haber pasado más tiempo con vosotros).

Dedicado a mi madre, quien una y otra vez me repite y me recuerda la expresión española de hoy.

Salir del armario

Bueno, para celebrar que ayer fue el día del orgullo gay, hoy vamos a explicar una expresión que seguramente conoceréis, pero que incluimos aquí para los despistados que aún piensen que cuando alguien dice eso, es que sale tras un periodo de reclusión dentro de un mueble como si fuese una camisa de la temporada anterior.

Cuando alguien sale del armario lo que significa es que acepta y comunica a la gente que es homosexual, es decir, que saca a la luz (descubre, muestra) un aspecto de su vida que hasta ese día tenía escondido. Lo cierto es que la expresión es bastante gráfica, ya que como hasta no hace mucho tiempo el hecho de ser homosexual no estaba muy bien visto, quienes lo eran tenían que permanecer casi escondidos y si no, intentar ocultar al máximo su condición homosexual. Por eso, cuando por fin comunican que son homosexuales, para ellos es una gran liberación, como si hubiesen tenido que estar atrapados en la oscuridad de un armario y por fin pudiesen salir de ese encierro.

El origen de la expresión en español proviene directamente de la frase original anglosajona «coming out of the closet», quienes fueron los primeros en crear ese concepto.

Pues nada, ya sabéis una cosita más. Que disfrutéis de un excelente fin de semana!!

Si las barbas de tu vecino ves cortar, pon las tuyas a remojar

En el día de hoy veremos un refrán divertido: Si las barbas de tu vecino ves cortar, pon las tuyas a remojar.

Lo que significa el refrán / expresión española de hoy es que si ves indicios de que va a pasar algo, vete preparando para que no te pille desprevenido. Es decir, si estás en una empresa en la que están despidiendo a mucha gente, vete echando tu curriculum en otras empresas por si te despiden a ti también. Si ves que a un compañero le llaman la atención por llegar tarde, controla la hora a la que llegas e intenta llegar puntual. Si ves que en tu barrio están robando muchos coches, vete buscando un parking o aparca en otro barrio. Es decir, ya que cuentas con la experiencia de otras personas y con información provilegiada, anticípate y reacciona!

Y ahora, una divertida imagen sobre barbas y barbudos. Gracias a Yoann Grange por su arte y creatividad!

Si las barbas de tu vecino ves cortar, pon las tuyas a remojar

Sarna con gusto no pica

Para el día de hoy, una expresión que seguramente hayáis oído alguna vez, pero que a primera vista puede ser complicada de entender.

La sarna, según nuestra amiga la Real Academia de la Lengua Española, es una afección cutánea contagiosa provocada por un ácaro o arador, que excava túneles bajo la piel, produciendo enrojecimiento, tumefacción y un intenso prurito (picor).

Y bien, aunque no hace falta que nadie tenga ese problema en la piel para que usemos esta expresión, la sarna en la piel sería el equivalente a cualquier cosa molesta que nos pase en nuestra vida: tener que madrugar, tenerse que levantar 5 veces en una noche, volar en un avión durante 10 horas seguidas… a cada uno le puede molestar una cosa distinta, pero en general todos los ejemplos anteriores son situaciones no suelen agradan a nadie.

Pero pensemos ahora que el hecho de tener que madrugar es para ir a ver a alguien que hace mucho tiempo que no vemos y que nos hace mucha ilusión volver a ver. En ese caso, no nos molestará tanto madrugar como podría parecer en un principio. De la misma forma, pensemos que cuando nos tenemos que levantar 5 veces por la noche es para dar de comer o para darle un beso a un hijo pequeño. Entonces, la molestia tampoco es tan grave, ¿no?. Y supongamos que las 10 horas de vuelo son para llegar a un destino al que hemos soñado viajar durante toda nuestra vida. Merece la pena el esfuerzo, ¿verdad?

Pues bien, para todas esas cosas que en principio son molestas pero que los beneficios que llevan detrás son favorables o interesantes para nosotros, se creó la expresión de hoy: sarna con gusto no pica. Porque una molestia si nos resulta placentera, deja de ser una molestia.

Que disfrutéis de un excelente día!!

El que algo quiere, algo le cuesta

Hoy vamos a explicar otra expresión que es muy fácil de entender pero que a lo mejor no conocíais y que posiblemente a partir de hoy podáis usar con fluidez.

En esta vida, como ya adelantábamos cuando explicábamos la expresión El que quiera peces que se moje el culo no hay nada (o casi nada) gratis, siempre hay que hacer algo para conseguir otra cosa. A veces es tiempo, otras dinero o un esfuerzo adicional, pero siempre tenemos que dar algo para conseguir otro algo.

Si alguien quiere llegar a la cima de una montaña debe subirla usando su tiempo y esfuerzo. Si alguien quiere terminar una carrera universitaria debe estudiar y a veces renunciar a poder hacer otras cosas. Si alguien quiere ascender en su trabajo debe trabajar duro para poder progresar en él. Es decir, el que algo quiere, algo le cuesta.

El de hoy ha sido facilito, ¿verdad? A disfrutar del día!

El que algo quiere, algo le cuesta

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.