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Salvarse por los pelos

He aquí una expresión curiosa, pero de la que, enseguida que expliquemos su origen, entenderéis su significado a la perfección.

Al parecer, esta expresión proviene de los tiempos en los que los marineros y los piratas surcaban los mares pero la mayor parte de ellos no sabía nadar. Si alguno de ellos caía al mar, sus compañeros del barco intentaban rescatarle y muchos de ellos se salvaron gracias a que, al llevar una larga melena (es decir, el pelo muy largo) les pudieron enganchar por el pelo y conseguir así que volvieran de nuevo al barco. En aquel momento el significado de la frase era totalmente literal ya que realmente se habían salvado gracias a su pelo.

Hoy en día el uso ha ido variando un poco y decimos que alguien se ha salvado por los pelos cuando ha conseguido librarse de algún mal, pero que ha estado muy cerca de no conseuirlo. Con los ejemplos los veréis mucho mejor.

Ejemplo 1. Hoy había un examen sorpresa y han parado de llamar a gente justo antes de que me tocase a mi. Me he salvado por los pelos! (pues eso, que ha estado muy cerca de que le tocase examinarse pero al final ha tenido suerte y, aunque ha sido por muy poco, se ha salvado).

Ejemplo 2. Iba conduciendo y de repente apareció frente a mí un perro. Pegué un frenazo y el perro se salvó por los pelos. (menos mal que tengo buenos frenos en el coche, que si no… lo hubiese atropellado. Estuve cerca de atropellarlo, pero al final, no fue así).

Ejemplo 3. Hoy me apetecía salir con mis amigos y le dije a mi novia que no me encontraba muy bien y que prefería estar en casa. 5 minutos después de volver con mis amigos, ella me ha llamado para preguntarme qué tal estaba. Me he salvado por los pelos de llevarme una buena bronca por su parte (pues eso, que la novia llega a llamar 10 minutos antes, y lo hubiese pillado con sus amigos).

Ya está más claro, ¿verdad? Bueno pues para inspiraros un poco más y aprovechando que la expresión española de hoy tiene su origen en el mar, incluiremos una bella imagen para que la disfrutéis.

Salvarse por los pelos

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Entre pitos y flautas

Otra divertida expresión para ir terminando la semana.

Si alguna vez escucháis esta expresión española, no penséis en su sentido literal, porque en el 99,99% de los casos, quien la use no se estará refiriendo ni a pitos (un pito es un silbato, un instrumento pequeño que produce un sonido agudo cuando se sopla en él, lo que usan los árbitros de fútbol para que los jugadores les hagan caso) ni a flautas (ese instrumento musical de viento, de madera u otro material, en forma de tubo con varios agujeros circulares).

Cuando alguien dice entre pitos y flautas es equivalente a decir entre unas cosas y otras. Pero esas cosas son pequeñas, sin importancia o sin mucho valor. Otra expresión que ya vimos en su día y que también podría tener un significado similar, aunque no exactamente igual, es sin comerlo ni beberlo.

Ya veréis como con los ejemplos lo veréis mejor. Ejemplo 1: hoy he salido a la calle y entre pitos y flautas me he gastado 100€. Lo que significa es que, aunque no ha comprado nada importante, me he ido gastando pequeñas cantidades en diferentes cosas, y al final he gastado una suma de dinero más o menos importante. Es como cuando compras el pan, un pastel, un cuaderno, un CD de música, un bolígrafo, una nueva funda para el móvil, etc, y cuando empiezas a sumar, te has dejado una buena cantidad de dinero.

Ejemplo 2: Entre pitos y flautas se han hecho las 10 de la noche. Pues eso, que no hemos estado haciendo nada especial, pero entretenidos en tareas poco importantes, al final ha pasado el día y se nos ha hecho de noche casi sin enterarnos.

Ejemplo 3: Entre pitos y flautas este blog ya lleva 88 posts. Pues eso, que escribiendo un poquito cada día, cada vez nos vamos acercando más al centenar (100) de expresiones españolas más o menos documentadas. No está mal, ¿no?

Espero que os sea muy útil! Buen fin de semana!!!

Costar un ojo de la cara (o costar un riñón)

Bueno, esta también es facilita. ¿Verdad que un ojo es muy valioso? ¿Verdad que también lo es un riñón? Podemos sobrevivir sin uno de ellos, pero lo cierto es que perdemos una parte importante de nosotros mismos y tenemos que ir con más cuidado a partir de ese momento.

Pues bien, los españoles utilizamos la expresión costar un ojo de la cara o costar un riñón cuando alguna cosa cuesta mucho de conseguir (en dinero o en esfuerzo). Volviendo a los miles de usos en español de la palabra huevo y derivados (como vimos en el post Los huevos, ingrediente indispensable de muchas expresiones españolas), también se usa la expresión costar un huevo, aunque ésta es para ámbitos más coloquiales o de confianza (nunca la useis ante profesores, jefes o padres de vuestr@ novi@).

Y ahora, mi parte favorita, los ejemplos: Uf, mira que pedazo de coche, seguro que cuesta un ojo de la cara. (recordad, el propietario simplemente ha gastado mucho dinero en comprarlo, no hay que entender la expresión en su sentido literal, por lo que no os sorprendáis si el dueño del coche sigue luciendo ambos ojos).

Ejemplo 2: Le está costando un riñón pagar el piso. Entre lo que está subiendo el EURIBOR, los muebles, la comunidad, la luz, el agua, el gas, etc., no veas que gasto!

Ejemplo 3: Me está costando un huevo encontrar un tercer ejemplo para que entendáis el post de hoy (jeje, es broma, no estan difícil, pero bueno, aquí también está bien utilizado).

Y mucho ánimo, que aprender a hablar bien español, no cuesta tanto!

Caer en saco roto

Después de explicar qué era aquello de la avaricia rompe el saco veamos otra expresión española que hace alusión a (que se refiere a) sacos y a romper cosas.

Imaginad que tenéis un saco que tiene un gran agujero (es decir, que está roto). Imaginad ahora que vais introduciendo cosas dentro. Esas cosas se irán cayendo al suelo, ¿verdad? Pues bien, una vez visualizado el efecto gráfico de la expresión española de hoy, pasemos a ver cómo se usa.

Se dice que algo cae en saco roto cuando es obviado, no se le hace caso, no va a ninguna parte. Es hacer un esfuerzo de forma inútil porque quien se supone que tiene que hacerte caso, no lo hace, pasa de ti. En este caso, nuestras palabras o acciones serían las cosas que introducimos en el saco y la persona que se supone que tiene que hacernos caso, sería el saco (que como está roto, no retiene nada de lo que introducimos en él).

Y ahora, los ejemplos: Déjalo, no te esfuerces. Todas las palabras que le digas caerán en saco roto. No quiere escuchar consejos de nadie y hará lo que él quiera sin importarle lo que los demás le digan.

Ejemplo 2: Las peticiones de amnistía de los refugiados cayeron en saco roto. Nadie les hizo ni caso.

Como véis, esta expresión se usa siempre para un mismo fin, para indicar que las palabras o los hechos que hemos dicho o realizado se pierden en el olvido, es decir, que quien debería tenerlos en cuenta, no lo hará.

Pues nada, espero que mis esfuerzos por ayudaros a entender cada día mejor las expresiones que usamos los españoles en nuestra vida cotidiana no caigan en saco roto y las podais empezar a usar muy pronto con soltura. Feliz día del trabajo!!

Meter la pata

Espero que no conozcais mucho esta frase por la cantidad de veces que os la hayan dicho a vosotros pero, en cualquier caso, haya o no haya sido así, ha llegado el momento de conocer su verdadero significado.

Y bueno, antes de empezar a explicar el significado, os pondré en situación. La pata que aparece en la expresión española de hoy no es la hembra del pato, sino la pierna de los animales, la cual se denomina pata.

Dicho esto, meter la pata significa cometer un fallo, equivocarse. El origen de la frase puede derivar de que cuando un animal metía una pata en la trampa de un cazador había cometido un gran fallo, ya que dicho animal estaba sentenciado a morir. Así que, extrapolando este hecho a los humanos, decimos que metemos la pata cuando cometemos un fallo.

Por ejemplo: creo que he metido la pata con Sofía. Le he preguntado por su boda y no sabía que acababa de romper con su novio. Pues eso, que he hecho algo indebido porque la pobre chica se ha quedado sin novio, por lo que no habrá boda.

Otro ejemplo: Acabo de meter la pata. Le he comentado a Luis lo de su fiesta de cumpleaños y resulta que era una fiesta sorpresa.

Si la metedura de pata es muy grave, se suele decir: ha metido la pata hasta el fondo, con lo que se magnifica el sentido de la expresión.

Pues nada, ahora que sabéis lo que es, espero que no metáis mucho la pata!

Estar como pez en el agua

Después de haber explicado grandes frases como por la boca muere el pez o el que quiera peces que se moje el culo, vamos a volver a recurrir a nuestros amigos acuáticos para introducir una nueva expresión española en esta humilde recopilación del saber popular.

¿Cómo están los peces en el agua? Bien, ¿verdad? ¿Dónde podrían estar mejor? Pues la expresión de hoy significa precisamente eso. Cuando alguien está en un sitio como pez en el agua es que está en su habitat natural, que se encuentra súper cómodo, que no podría estar mejor. Sería algo muy similar a lo que comentábamos el otro día con la expresión como Pedro por su casa.

Por ejemplo: Juan es un escalador fantástico. Se mueve por las montañas como pez en el agua. Esta frase lo que quiere decir es que es tan hábil subiendo por las rocas que se mueve con mucha soltura, con gran facilidad, por ellas.

Ejemplo 2: María es una excelente relaciones públicas. Se mueve como pez en el agua en eventos con muchísima gente, aunque no conozca a esa gente de nada. Pues eso, que María tiene mucha facilidad en estar con gente que no conoce y enseguida iniciar una conversación.

Y vosotros ¿os vais sintiendo ya con la lengua española como pez en el agua?

Que disfrutéis del fin de semana!!!

Ni harto de vino

Bueno, después de unos días sin hacer alusión alguna (es decir, sin hablar de ello) a ningún tema gastronómico, volvemos a utilizar uno de los elementos básicos de toda buena mesa española: el vino.

Una vez conocida una parte de la expresión, pasemos a hablar de la otra. Estar harto de algo es no poder más, es haber llegado al límite, no tener capacidad de soportar más.

Ahora imaginemos que alguien está harto de vino. Es decir, que ha bebido mucho mucho mucho, o sea, que está borracho perdido (si quieres recordar más formas de decir que alguien está borracho haz click sobre el link). Cuando alguien está muy borracho, no suele ser dueño de sus actos, es decir, que no sabe o que no es demasiado consciente de lo que hace.

Pues bien, una vez sabido esto, ya tendréis una idea de lo que significa la expresión de hoy. Cuando dices que no harías algo ni harto de vino significa que no lo harías de ninguna manera, que no, que ni hablar, que ni estando borracho te convencerían a hacerlo.

Y ahora… los ejemplos!

Ejemplo 1: Uf, no voy a esa fiesta ni harto de vino! Van 3 de mis ex-novias y paso de encontrarme con ellas juntas en el mismo sitio.

Ejemplo 2: Yo no aceptaría ese trabajo ni harto de vino. Se trabaja mucho, pagan mal y además el jefe es un incompetente.

Hoy creo que con 2 es suficiente, ¿verdad? Y vosotros, ¿qué cosas no haríais ni hartos de vino? Esperamos vuestros comentarios!

Ahuecar el ala

La explicación de hoy me parece a mí que será breve ya que creo que la entenderéis enseguida.

Ahuecar el ala significa irse, marcharse de algún sitio. Otros sinónimos de esta expresión también muy usuales son «pirarse», «largarse» o «abrirse». Por ejemplo, se dice, «oye, yo me piro» o «yo me largo» o «yo me abro» queriendo decir «me voy».

Retomando el uso de nuestra frase de hoy, se dice, «venga, hay que ahuecar el ala», como sinónimo de «venga, hay que irse».

Esta expresión proviene de un símil con las aves. Las aves, antes de emprender el vuelo (es decir, antes de empezar a volar), ahuecan sus alas (es decir, las extienden y las agitan), y las personas, como si de aves se tratase, hemos cogido esa expresión para indicar que estamos a punto de irnos. Hay que ver todo lo que nos aportan los animales en la vida…

Tirar los tejos

En casi cualquier lugar del mundo hay un juego que consiste en lanzar un objeto hacia una diana, hacia un punto… es decir, un juego de puntería.

Normalmente se tiran piedras, bolas, fichas… y hace mucho tiempo, en España también se jugaba tirando trozos de teja que había por las calles cuando un fragmento de los tejados de las casas se caía. Ese juego recibió el nombre de «tejo» y cuando los chicos jugaban en las plazas de los pueblos, a veces desviaban sus tiros hacia la chica que les gustaba para atraer su atención (apuntaban cerca de los pies de las muchachas, no vayáis a pensar que golpeaban con las tejas a las pobres chicas) y de esa forma tenían excusa para acercarse a ellas cuando iban a recoger su tejo y sonreírles, comentarles algo, etc.

Poco a poco se fue ampliando el uso de esta expresión, «tirar los tejos», a cuando una persona hace o dice algo para intentar ligar con otra, hasta hoy en día, porque la verdad es que todavía se usa mucho.

Se suele decir, «uy, mira a José, parece que le está tirando los tejos a María, no para de mirarla y decirle cosas bonitas».

También se puede decir «tirar los trastos», lo cual significa lo mismo, pero cuidado, no hay que confundirse con «tirarse los trastos a la cabeza«, lo cual significa algo muy distinto. Pero eso ya lo veremos otro día…

De tal palo tal astilla

La expresión española de hoy hace referencia a la similitud entre padres e hijos, a la herencia genética.

Un palo es un trozo de madera, normalmente de forma cilíndrica y una astilla es uno de esos pequeños fragmentos que se desprenden de la madera cuando ésta es cortada con un hacha, una sierra, etc. Normalmente la astilla será de una u otra forma (color, textura, etc.) despendiendo de la madera (o del palo) de la cual sea extraída.

Pues bien, utilizando una metáfora, se podría considerar que los padres son el palo y los hijos la astilla, y vendría a ser algo así como que tal y como son los padres, así serán los hijos. No siempre es así pero, para los casos en los que sí, se usa esta expresión. Para los otros casos ya tenemos expresiones como le ha salido rana o ser la oveja negra (haciendo click sobre esas expresiones podréis recordar su significado).

Por ejemplo, un chico que se convierte en un gran médico como lo fue su padre. Pues lo normal es que los de su alrededor digan: si es que claro, de tal palo, tal astilla. También se usa en el caso en que el parecido sea malo: «míralo, se ha convertido en un delincuente como su padre. Se veía venir, y es que, de tal palo tal astilla». Esto es así porque, como dijimos antes, esta frase simplemente indica parecido entre padres e hijos, sin distinguir si el parecido es bueno o malo.

Y vosotros, ¿sois astillas de los palos de vuestros padres o sois más bien ovejas negras? Espero vuestros comments!