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Caer en saco roto

Después de explicar qué era aquello de la avaricia rompe el saco veamos otra expresión española que hace alusión a (que se refiere a) sacos y a romper cosas.

Imaginad que tenéis un saco que tiene un gran agujero (es decir, que está roto). Imaginad ahora que vais introduciendo cosas dentro. Esas cosas se irán cayendo al suelo, ¿verdad? Pues bien, una vez visualizado el efecto gráfico de la expresión española de hoy, pasemos a ver cómo se usa.

Se dice que algo cae en saco roto cuando es obviado, no se le hace caso, no va a ninguna parte. Es hacer un esfuerzo de forma inútil porque quien se supone que tiene que hacerte caso, no lo hace, pasa de ti. En este caso, nuestras palabras o acciones serían las cosas que introducimos en el saco y la persona que se supone que tiene que hacernos caso, sería el saco (que como está roto, no retiene nada de lo que introducimos en él).

Y ahora, los ejemplos: Déjalo, no te esfuerces. Todas las palabras que le digas caerán en saco roto. No quiere escuchar consejos de nadie y hará lo que él quiera sin importarle lo que los demás le digan.

Ejemplo 2: Las peticiones de amnistía de los refugiados cayeron en saco roto. Nadie les hizo ni caso.

Como véis, esta expresión se usa siempre para un mismo fin, para indicar que las palabras o los hechos que hemos dicho o realizado se pierden en el olvido, es decir, que quien debería tenerlos en cuenta, no lo hará.

Pues nada, espero que mis esfuerzos por ayudaros a entender cada día mejor las expresiones que usamos los españoles en nuestra vida cotidiana no caigan en saco roto y las podais empezar a usar muy pronto con soltura. Feliz día del trabajo!!

Meter la pata

Espero que no conozcais mucho esta frase por la cantidad de veces que os la hayan dicho a vosotros pero, en cualquier caso, haya o no haya sido así, ha llegado el momento de conocer su verdadero significado.

Y bueno, antes de empezar a explicar el significado, os pondré en situación. La pata que aparece en la expresión española de hoy no es la hembra del pato, sino la pierna de los animales, la cual se denomina pata.

Dicho esto, meter la pata significa cometer un fallo, equivocarse. El origen de la frase puede derivar de que cuando un animal metía una pata en la trampa de un cazador había cometido un gran fallo, ya que dicho animal estaba sentenciado a morir. Así que, extrapolando este hecho a los humanos, decimos que metemos la pata cuando cometemos un fallo.

Por ejemplo: creo que he metido la pata con Sofía. Le he preguntado por su boda y no sabía que acababa de romper con su novio. Pues eso, que he hecho algo indebido porque la pobre chica se ha quedado sin novio, por lo que no habrá boda.

Otro ejemplo: Acabo de meter la pata. Le he comentado a Luis lo de su fiesta de cumpleaños y resulta que era una fiesta sorpresa.

Si la metedura de pata es muy grave, se suele decir: ha metido la pata hasta el fondo, con lo que se magnifica el sentido de la expresión.

Pues nada, ahora que sabéis lo que es, espero que no metáis mucho la pata!

Estar como pez en el agua

Después de haber explicado grandes frases como por la boca muere el pez o el que quiera peces que se moje el culo, vamos a volver a recurrir a nuestros amigos acuáticos para introducir una nueva expresión española en esta humilde recopilación del saber popular.

¿Cómo están los peces en el agua? Bien, ¿verdad? ¿Dónde podrían estar mejor? Pues la expresión de hoy significa precisamente eso. Cuando alguien está en un sitio como pez en el agua es que está en su habitat natural, que se encuentra súper cómodo, que no podría estar mejor. Sería algo muy similar a lo que comentábamos el otro día con la expresión como Pedro por su casa.

Por ejemplo: Juan es un escalador fantástico. Se mueve por las montañas como pez en el agua. Esta frase lo que quiere decir es que es tan hábil subiendo por las rocas que se mueve con mucha soltura, con gran facilidad, por ellas.

Ejemplo 2: María es una excelente relaciones públicas. Se mueve como pez en el agua en eventos con muchísima gente, aunque no conozca a esa gente de nada. Pues eso, que María tiene mucha facilidad en estar con gente que no conoce y enseguida iniciar una conversación.

Y vosotros ¿os vais sintiendo ya con la lengua española como pez en el agua?

Que disfrutéis del fin de semana!!!

Ni harto de vino

Bueno, después de unos días sin hacer alusión alguna (es decir, sin hablar de ello) a ningún tema gastronómico, volvemos a utilizar uno de los elementos básicos de toda buena mesa española: el vino.

Una vez conocida una parte de la expresión, pasemos a hablar de la otra. Estar harto de algo es no poder más, es haber llegado al límite, no tener capacidad de soportar más.

Ahora imaginemos que alguien está harto de vino. Es decir, que ha bebido mucho mucho mucho, o sea, que está borracho perdido (si quieres recordar más formas de decir que alguien está borracho haz click sobre el link). Cuando alguien está muy borracho, no suele ser dueño de sus actos, es decir, que no sabe o que no es demasiado consciente de lo que hace.

Pues bien, una vez sabido esto, ya tendréis una idea de lo que significa la expresión de hoy. Cuando dices que no harías algo ni harto de vino significa que no lo harías de ninguna manera, que no, que ni hablar, que ni estando borracho te convencerían a hacerlo.

Y ahora… los ejemplos!

Ejemplo 1: Uf, no voy a esa fiesta ni harto de vino! Van 3 de mis ex-novias y paso de encontrarme con ellas juntas en el mismo sitio.

Ejemplo 2: Yo no aceptaría ese trabajo ni harto de vino. Se trabaja mucho, pagan mal y además el jefe es un incompetente.

Hoy creo que con 2 es suficiente, ¿verdad? Y vosotros, ¿qué cosas no haríais ni hartos de vino? Esperamos vuestros comentarios!

Ahuecar el ala

La explicación de hoy me parece a mí que será breve ya que creo que la entenderéis enseguida.

Ahuecar el ala significa irse, marcharse de algún sitio. Otros sinónimos de esta expresión también muy usuales son «pirarse», «largarse» o «abrirse». Por ejemplo, se dice, «oye, yo me piro» o «yo me largo» o «yo me abro» queriendo decir «me voy».

Retomando el uso de nuestra frase de hoy, se dice, «venga, hay que ahuecar el ala», como sinónimo de «venga, hay que irse».

Esta expresión proviene de un símil con las aves. Las aves, antes de emprender el vuelo (es decir, antes de empezar a volar), ahuecan sus alas (es decir, las extienden y las agitan), y las personas, como si de aves se tratase, hemos cogido esa expresión para indicar que estamos a punto de irnos. Hay que ver todo lo que nos aportan los animales en la vida…

Tirar los tejos

En casi cualquier lugar del mundo hay un juego que consiste en lanzar un objeto hacia una diana, hacia un punto… es decir, un juego de puntería.

Normalmente se tiran piedras, bolas, fichas… y hace mucho tiempo, en España también se jugaba tirando trozos de teja que había por las calles cuando un fragmento de los tejados de las casas se caía. Ese juego recibió el nombre de «tejo» y cuando los chicos jugaban en las plazas de los pueblos, a veces desviaban sus tiros hacia la chica que les gustaba para atraer su atención (apuntaban cerca de los pies de las muchachas, no vayáis a pensar que golpeaban con las tejas a las pobres chicas) y de esa forma tenían excusa para acercarse a ellas cuando iban a recoger su tejo y sonreírles, comentarles algo, etc.

Poco a poco se fue ampliando el uso de esta expresión, «tirar los tejos», a cuando una persona hace o dice algo para intentar ligar con otra, hasta hoy en día, porque la verdad es que todavía se usa mucho.

Se suele decir, «uy, mira a José, parece que le está tirando los tejos a María, no para de mirarla y decirle cosas bonitas».

También se puede decir «tirar los trastos», lo cual significa lo mismo, pero cuidado, no hay que confundirse con «tirarse los trastos a la cabeza«, lo cual significa algo muy distinto. Pero eso ya lo veremos otro día…

De tal palo tal astilla

La expresión española de hoy hace referencia a la similitud entre padres e hijos, a la herencia genética.

Un palo es un trozo de madera, normalmente de forma cilíndrica y una astilla es uno de esos pequeños fragmentos que se desprenden de la madera cuando ésta es cortada con un hacha, una sierra, etc. Normalmente la astilla será de una u otra forma (color, textura, etc.) despendiendo de la madera (o del palo) de la cual sea extraída.

Pues bien, utilizando una metáfora, se podría considerar que los padres son el palo y los hijos la astilla, y vendría a ser algo así como que tal y como son los padres, así serán los hijos. No siempre es así pero, para los casos en los que sí, se usa esta expresión. Para los otros casos ya tenemos expresiones como le ha salido rana o ser la oveja negra (haciendo click sobre esas expresiones podréis recordar su significado).

Por ejemplo, un chico que se convierte en un gran médico como lo fue su padre. Pues lo normal es que los de su alrededor digan: si es que claro, de tal palo, tal astilla. También se usa en el caso en que el parecido sea malo: «míralo, se ha convertido en un delincuente como su padre. Se veía venir, y es que, de tal palo tal astilla». Esto es así porque, como dijimos antes, esta frase simplemente indica parecido entre padres e hijos, sin distinguir si el parecido es bueno o malo.

Y vosotros, ¿sois astillas de los palos de vuestros padres o sois más bien ovejas negras? Espero vuestros comments!

Llegar y besar el santo

La expresión de hoy os puede parecer un poco rara pero en cuanto veáis su origen y significado seguro que cambiais de opinión respecto a ella.

España es un país de tradición católica, bastante religioso, sobretodo hace unos años. Pues bien, imaginad que una persona va de peregrinación a visitar al Santo por el cual siente gran devoción (amor, veneración y fervor (entusiasmo) religiosos, una afición especial) y que después de pasar horas y horas de camino hasta llegar al santuario (templo en el que se encuentra el Santo) hay una larga cola de otras personas que también han ido a visitar al mismo santo, con lo que tendrá que esperar otro par de horas hasta poder por fin ver, tocar y besar a su santo. Qué mala suerte, ¿verdad? Pues bien, ahora imaginad que ocurre todo lo contrario, es decir, que cuando llega al santuario no hay nadie allí, sólo el santo al cual ha ido a ver, por lo que puede ir directamente a tocarle y besarle los pies (que es lo que se suele hacer en estos casos). Qué suerte! ¿verdad?

Pues bien, a eso precisamente se refiere la frase de hoy. Llegar y besar el santo significa tener suerte nada más llegar, desde el principio.

Por ejemplo: «Empezó el partido y la primera vez que llegaron a la portería contraria, metieron un gol. Fue llegar y besar el santo». Pues eso, que tuvieron mucha suerte nada más llegar.

Otro ejemplo. «Envió su curriculum a la empresa y enseguida la llamaron para empezar a trabajar en ella. Fue llegar y besar el santo», es decir, que tuvo mucha suerte porque en cuanto necesitó el trabajo, lo encontró.

El último de hoy: «El otro día entré en una discoteca y nada más entrar una chica guapísima se acercó a hablar conmigo. Chico, fue llegar y besar el santo», je je, lo dicho antes, que el chico tuvo una suerte inmensa nada más entrar en la discoteca.

Y ahora a disfrutar del fin de semana!!

Expresiones para decir que uno está gordo o que está delgado

Como lo prometido es deuda, ya toca que cumpla mi palabra de hacer un especial gordos vs flacos en este blog. ¿Os acordáis de los comments del post Estar espeso? Pues bien, ha llegado el momento de que conozcáis algunas formas de decir que uno está gordo o que uno está flaco.

Cualquiera de las siguientes expresiones / palabras significan que una persona tiene sobrepeso: estar de buen ver, estar de buen año, estar como el quico, estar zamproño, estar hermoso, alguien que es más fácil saltarlo que darle la vuelta, ser alguien inmenso, de abultadas carnes, estar entrado en carnes, obeso, pingüe, seboso, corpulento, estar rollizo…

Y sin embargo, cualquiera de las siguientes palabras indican que la persona a cual os referís está más bien delgada: estar flaco, estar tan delgado que llueve y no te mojas, parecer un spaguetti, escuálido, cenceño, de pocas carnes, enjuto, seco, magro, delgaducho…

Bueno, pues aquí hay sólo algunos sinónimos de gordo y flaco, pero seguro que conocéis muchos más. ¿Os animáis a compartirlos? Esperamos vuestros comments!

Como Pedro por su casa

Esta es otra de las frases divertidas que tenemos los españoles en nuestro amplio abanico de expresiones que usamos a diario.

Se dice que alguien está «como Pedro por su casa» cuando llega a un sitio nuevo o desconocido y sin embargo enseguida se mueve por él como si lo conociera perfectamente. También se usa cuando alguien tiene mucha confianza y se comporta con toda naturalidad, saltándose a veces la prudencia que se supone que hay que tener ante lo desconocido.

Pero vayamos a lo nuestro, es decir, a los ejemplos: «Juan ha empezado hace 2 días en la nueva oficina y ya está como Pedro por su casa» (es decir, que parece que lleva allí toda la vida, que ya se conoce cómo va todo y se siente cómodo allí).

Otro ejemplo: «María acaba de llegar a Madrid y aunque nunca había estado allí, se mueve por la ciudad como Pedro por su casa», pues eso, que a pesar de que la ciudad es desconocida para ella, no lo parece y se maneja perfectamente para desplazarse, llegar a los sitios, etc.

Pues nada, espero que con cada uno de los posts de este blog, muy pronto os manejéis en el idioma español «como Pedro por su casa».