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Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Pues nada, antes de empezar el fin de semana, incorporaremos a este blog otra expresión española que se usa con frecuencia: echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos (ahora entenderéis por qué son análogas ambas frases, es decir, significan lo mismo).

El origen real de la frase de hoy, tal y como sucedía con no sólo de pan vive el hombre, viene también en las Sagradas Escrituras y en su formato original (en latín), era algo así: “Nolite dare sanctum canibus neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus suis et conversi dirumpant vos. (Matthaeum 7:6)”, lo cual podría traducirse al español como “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen».

Y bien, la analogía que os comentaba anteriormente entre las margaritas y las perlas se puede encontrar perfectamente en la Real Academia de la Lengua Española (RAE) en la que, si se consulta el significado de la palabra margarita, veremos que su cuarta acepción (Cada uno de los significados de una palabra según los contextos en que aparece) es perlas de molusco, por lo que las perlas de los moluscos también son denominadas margaritas y de ahí que en la expresión se utilice una u otra palabra indistintamente.

Pues bien, dicho esto (que hoy me estoy enrollando mucho) pasemos a explicar realmente lo que significa y cuándo se puede usar esta expresión.

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos es hablar, usar tiempo, ofrecer tu generosidad o tu delicadeza a alguien que no sabe apreciarlos. Es cuando intentas ofrecer conocimientos muy avanzados a gente que no está preparada para recibirlos o ni siquiera está interesada en ellos. Sería como derrochar esfuerzos en vano (inútilmente, sin efecto, sin necesidad).

Y ahora, pasemos a los ejemplos: Regalarle un libro tan bonito y exclusivo a alguien que no sabe apreciarlo es echarle margaritas a los cerdos. Así que mejor guárdalo para otra persona que sepa apreciarlo más.

Ejemplo 2: Uy, con ese chico no te esfuerces, es un bala perdida. Por mucho que intentes hacerle comprender que no está en el buen camino, no querrá escucharte y no hará más que hacerte daño. Intentar convencerle de que se está equivocando es echar margaritas a los cerdos.

Ejemplo 3: Podréis encontrarlo en la canción de Alejandro Sanz y Shakira que incluíamos en el post de a otro perro con ese hueso.

Ojalá que la gente que os rodea sepa siempre valorar vuestros esfuerzos y dedicación y no os sintáis como si estuviéseis echando siempre margaritas (o perlas) a los cerdos. Buen fin de semana!

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Expresiones con el mono como protagonista

Según la teoría de la evolución de Charles R. Darwin, el hombre viene del mono y eso, al final, también se tenía que notar en el lenguaje, así que a continuación os incluyo algunas de las expresiones españolas más usuales en las que el único y principal protagonista es nuestro antecesor: el mono.

Hacer el mono:

hacer tonterías. Imaginad que si una persona se comportase como un mono (empezase a saltar de un árbol a otro, levantase los brazos moviendo las manos…). Pues por eso cuando alguien dice que una persona está haciendo el mono significa, metafóricamente, que está comportándose de forma irracional.

Pintar la mona:

no hacer nada, estar ahí perdiendo el tiempo, haciendo parecer que se hace algo pero no haciendo nada en realidad.

Tener el mono:

esta expresión se usa fundamentalmente cuando se está en un estado de ansiedad debido a las drogas (cuando se desean consumir drogas se siente una necesidad enorme y al que sufre esa sensación se le dice que tiene el mono). Actualmente también se usa esa expresión cuando se tienen muchas ganas de algo, aunque no sea nada relacionado con las drogas. Por ejemplo, se puede decir, tengo un mono de montar en moto (con lo que se quiere decir que tiene muchas ganas de montar en moto).

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda:

hay cosas que, por mucho que intentemos esconder o disfrazar, siempre seguirán siendo como son.

Ser una monada:

cuando algo es una monada es que es muy bonito. También se dice que es muy mono. No sé por qué extraña razón pero a los niños pequeños les dicen con mucha frecuencia: ay, que niño más mono (lo dicho, si escucháis esto no penséis mal, en realidad lo que quieren decir es que el niño es guapo).

Dormir la mona:

cuando alguien está en un sueño profundo debido a una borrachera (por haber bebido demasiado). Cuando alguien está muy borracho se le suele decir: ala, vete a dormir la mona! (ya que los borrachos se suelen poner muy pesados y todo el mundo se los quiere quitar de encima).

Si conocéis alguna más o tenéis dudas sobre algunas de ellas, sólo tenéis que escribir un comment. Que disfrutéis de una excelente semana!!!

Costar un ojo de la cara (o costar un riñón)

Bueno, esta también es facilita. ¿Verdad que un ojo es muy valioso? ¿Verdad que también lo es un riñón? Podemos sobrevivir sin uno de ellos, pero lo cierto es que perdemos una parte importante de nosotros mismos y tenemos que ir con más cuidado a partir de ese momento.

Pues bien, los españoles utilizamos la expresión costar un ojo de la cara o costar un riñón cuando alguna cosa cuesta mucho de conseguir (en dinero o en esfuerzo). Volviendo a los miles de usos en español de la palabra huevo y derivados (como vimos en el post Los huevos, ingrediente indispensable de muchas expresiones españolas), también se usa la expresión costar un huevo, aunque ésta es para ámbitos más coloquiales o de confianza (nunca la useis ante profesores, jefes o padres de vuestr@ novi@).

Y ahora, mi parte favorita, los ejemplos: Uf, mira que pedazo de coche, seguro que cuesta un ojo de la cara. (recordad, el propietario simplemente ha gastado mucho dinero en comprarlo, no hay que entender la expresión en su sentido literal, por lo que no os sorprendáis si el dueño del coche sigue luciendo ambos ojos).

Ejemplo 2: Le está costando un riñón pagar el piso. Entre lo que está subiendo el EURIBOR, los muebles, la comunidad, la luz, el agua, el gas, etc., no veas que gasto!

Ejemplo 3: Me está costando un huevo encontrar un tercer ejemplo para que entendáis el post de hoy (jeje, es broma, no estan difícil, pero bueno, aquí también está bien utilizado).

Y mucho ánimo, que aprender a hablar bien español, no cuesta tanto!

Expresiones para decir que uno está gordo o que está delgado

Como lo prometido es deuda, ya toca que cumpla mi palabra de hacer un especial gordos vs flacos en este blog. ¿Os acordáis de los comments del post Estar espeso? Pues bien, ha llegado el momento de que conozcáis algunas formas de decir que uno está gordo o que uno está flaco.

Cualquiera de las siguientes expresiones / palabras significan que una persona tiene sobrepeso: estar de buen ver, estar de buen año, estar como el quico, estar zamproño, estar hermoso, alguien que es más fácil saltarlo que darle la vuelta, ser alguien inmenso, de abultadas carnes, estar entrado en carnes, obeso, pingüe, seboso, corpulento, estar rollizo…

Y sin embargo, cualquiera de las siguientes palabras indican que la persona a cual os referís está más bien delgada: estar flaco, estar tan delgado que llueve y no te mojas, parecer un spaguetti, escuálido, cenceño, de pocas carnes, enjuto, seco, magro, delgaducho…

Bueno, pues aquí hay sólo algunos sinónimos de gordo y flaco, pero seguro que conocéis muchos más. ¿Os animáis a compartirlos? Esperamos vuestros comments!

Llover a mares o llover a cántaros

Si lleváis un tiempo en España o hace tiempo que conocéis a alguien español, os habréis dado cuenta de que, en general somos un poquito exagerados. Bueno, lo reconozco, somos muy exagerados. Y por ello tenemos frases como las que nos ocupan el día de hoy.

Las expresiones de hoy (ambas sinónimas, es decir, con el mismo significado) hablan por sí mismas, pero es bueno que sepáis que existen y que las podéis utilizar. Y después de haber explicado en otra ocasión lo que significa llover sobre mojado, vamos a hacer una nueva mención a frases en las que la lluvia es la protagonista.

Llover a mares o llover a cántaros significa que llueve mucho mucho mucho… pero mucho. Es como si lloviese un mar (metafóricamente hablando, ya he avisado que somos un poquito exagerados) o como si echasen cántaros de agua (un cántaro es como una garrafa de agua pero de barro) desde el cielo.

Pues nada, esos días que parece que va a caer el diluvio universal, ya sabéis que podéis decir: «madre mía, está lloviendo a mares» o también, «llueve a cántaros». Si es así, que os pille con paraguas.

Cómo decir que uno va borracho

En España hay pocas cosas que gusten más que el vino y las mujeres. Y claro, eso tiene sus consecuencias… entre ellas, inventar un montón de formas distintas para expresar que uno está borracho. Empecemos:

Estar borracho.

Llevar una buena cogorza.

Llevar un buen pedo o ir pedo perdido.

Llevar una buena melopea.

Pillar una tajada o ir con la tajá.

Llevar un buen melocotón.

Haber pillado un buen pedal.

Llevar una buena mierda encima.

Ir ebrio (esta es la forma más culta que se conoce).

Ir mamado (esta es una de las más incultas 😛   )

Estar como una cuba.

Ser un agarrafarolas.

Ir ciego (o haber pillado un ciego).

Ir bolinga.

Estar piripi.

Ir bien cocido.

Llevar un buen puntazo.

Irse bebiendo hasta el agua de los floreros.

Bueno, éstas son sólo algunas de las formas de expresar la borrachera de una persona, ya sea uno mismo u otro. Si conocéis otras… espero vuestros comentarios!

Los huevos, ingrediente indispensable de muchas expresiones españolas

He aquí un homenaje a los huevos, esa palabra sobre la que tantas y tan variadas expresiones se han creado en la lengua castellana. Y bueno, antes de empezar, este post no es apto para menores de 7 años. Dicho esto… empezamos!

Si se dice «vale (o cuesta) un huevo» significa que es algo que vale mucho o que cuesta mucho esfuerzo. También podemos usar la expresión «y un huevo!» que significa que ni hablar, que no, que no y que no.

Si decimos «tiene un par de huevos» significa que muestra gran valentía en sus acciones.

Junto al número 3, como en la frase «me importa 3 huevos (o también, me importa 3 cojones)» significa que no me importa nada, que paso totalmente del tema.

Y si ascendemos el número a mil pares obtendremos «le costó mil pares de huevos», lo cual denota una gran dificultad para conseguir algo.

Además de con los números, dependiendo el verbo que acompañe a los huevos, su significado varía enormemente. Así, no es lo mismo «tener huevos» (lo que indica gran valentía) que «tiene huevos la cosa» lo que denota sorpresa y admiración, además de importancia.

Si probamos ahora con el verbo «poner» nos inclinamos más hacia un reto: «poner los huevos sobre la mesa» es como retar a alguien a hacer algo.

Otra variedad que cambia mucho el significado es el tiempo verbal utilizado. Así, el tiempo presente «me toca los huevos» indica molestia o fastidio. El reflexivo, «tocarse los huevos» indica pereza o vaguería, y el imperativo «tócate los huevos» es una exclamación de sorpresa.

Si pasamos ahora a un sinónimo suyo, cojones, también encontraremos una gran variedad de usos y significados. Los prefijos o sufijos cambian su sentido: si utilizamos el prefijo a- como en «acojonado», expresa miedo. Si usamos el prefijo des-, como en «descojonarse», significa reírse mucho mucho. Con el sufijo –udo, como en «cojonudo», indica algo muy bueno que roza la perfección.

Las preposiciones también nos ayudan a matizar la expresión. De significa éxito como en «me salió de cojones», aunque en otros casos también puede denotar cantidad, como en «hacía un frío de cojones», es decir, que hacía mucho frío. Por expresa voluntariedad como en «lo haré por cojones» y hasta expresa el límite de aguante (estoy hasta los cojones).

Bueno, pues he aquí unas cuantas expresiones más que, seguramente, ya habréis escuchado en alguna ocasión. Si encontráis alguna otra variedad que no esté incluida en este post, os invito a que incluyáis vuestros comentarios.

A Dios rogando y con el mazo dando… o reza, pero sigue remando

Bueno, antes de escribir este nuevo post, quiero pedir perdón por adelantado a todos aquellos fieles creyentes de los milagros del Divino, por si, la explicación de este refrán les pudiese herir sus sentimientos.

Dicho esto, pasemos a la acción. En este post hemos juntado 2 expresiones que son sinónimas y que pasaremos a explicar por separado.

1. A Dios rogando y con el mazo dando. El español utilizado en esta frase parece un poco anticuado, pero es que así, suena mejor (es decir, rima, cómo si fuese una mini-poesía).

2. Reza pero sigue remando. Este caso es más claro (seguro que la habéis entendido a la primera), y como decimos los españoles, no rima pero es verdad.

Ambas frases tienen el mismo significado: si alguna vez te pasa algo malo, está muy bien que te encomiendes a Dios, que empieces a rogarle, a pedirle, rezando, que no te pase nada malo, que te saque de esa situación, pero, si de verdad quieres salir, por si acaso pídele también ayuda a alguien más terrenal (de la Tierra, humano) o trabaja para solucionar el problema. No te quedes de brazos cruzados mientras esperas que venga Dios y a través de un milagro solucione todos tus problemas. Si Dios, cuando va a ayudarte, te pilla trabajando o esforzándote por salir de esa situación, seguro que te ayuda más que si no lo haces.

En este caso también he encontrado un origen que describe muy bien el significado y uso de estas frases: Dicen que un día iba un hombre por un camino con un carro lleno de comida y de repente, el carró se rompió, sin posibilidad de llegar al destino. El carretero (el dueño del carro) se quedó mirando su carro allí parado en el camino y de repente tuvo la suerte de encontrarse con San Bernando que, cosas de la vida, iba paseando por allí. Entonces, el carretero le rogó al santo que le pidiese a Dios que reparase su carro para que puediese continuar su camino a lo que San Bernardo respondió: «yo rogaré a Dios por ti, amigo mío, pero mientras tanto, coge un mazo y empieza a reparar la rueda rota del carro». Pues lo dicho, es posible que alguna vez un milagro os saque de un apuro, pero por si acaso y mientras tanto, haced todo lo posible para solucionarlo vosotros con vuestro esfuerzo y trabajo.