El otro día, en uno de los comentarios recibidos en la página About de este blog, Víctor incluyó un par de expresiones que, aunque expliqué brevemente en la respuesta a su comentario, considero muy interesantes para incluir en este blog de expresiones españolas dedicándoles un mayor espacio.
Vayamos con la primera de ellas: quedarse con cara de póquer o poner cara de póquer. ¿Qué significa eso? ¿Que se nos queda cara de trébol? ¿Que se nos pone cara de diamante? Pues no, aunque en esta ocasión y al igual que sucedía en frases como tener un as en la manga o cantar las cuarenta, la expresión de hoy también tiene su origen en los juegos de cartas.
En el póquer es muy importante que los contrincantes no sepan si llevas buenas cartas o no, ya que si fuese así, probablemente no ganaríamos demasiadas partidas. Por ello, el buen jugador de póquer no pone cara de alegría cuando recibe buenas cartas ni se pone triste o desanimado cuando sus cartas son malas. Es decir, el buen jugador de póquer se mantiene con una expresión neutra, es decir, inexpresivo, ocultando sus sentimientos o apreciaciones. Y de ahí que cuando alguien se queda impasible, inexpresivo, con una cara neutra ante una situación, se le dice qe se queda (o pone) cara de póquer. Curioso ¿verdad? Pues bueno, ya sabéis una nueva expresión española que podéis utilizar con soltura y si alguien se queda con cara de póquer al escucharla, invitadle a que se pase por este blog, a ver si convertimos esa inexpresividad en una buena sonrisa 😉
Dedicado a Victor, que nos visita desde Winnipeg (Canada)




