Archivo de la categoría: curiosidades

Tener muchos tiros pegaos

Tener muchos tiros pegaos o llevar mucha mili significa que alguien tiene mucha experiencia en algo, que es un veterano en la guerra de la vida, de ahí el concepto de los tiros que se utiliza en esa expresión. Es como si alguien hubiese estado en muchas guerras y se conociese todas las estrategias posibles para ganarlas o para que no le pillen.

Es una expresión bastante usada, la verdad, así que, si alguna vez escucháis decir a alguien «este tiene muchos tiros pegaos» significa que esa persona se las sabe todas, que es difícil pillarle. No os asustéis ni le busquéis las cicatrices. Esto no hay que tomárselo de forma literal, sino de forma simbólica.

Diálogo de besugos

Acabo de vivir un completo diálogo de besugos, por lo que, para desahogarme un poco, os contaré en qué consiste.

No se trata de ir a cantar bajo el mar con la Sirenita ni tiene que ver nada con el pescado, sino más bien consiste en mantener una conversación en la que, o las personas que participan en ella no se escuchan la una a la otra o que, directamente, se mantiene una conversación inútil, sin sentido, ya sea por el nivel intelectual de las personas involucradas o porque el tema sobre el que se habla no da más de si.

Es muy frustrante estar en un diálogo de besugos porque realmente es un auténtico fallo en cuanto a comunicación se refiere, por lo que espero que si alguna vez tenéis un diálogo de besugos, sea porque estéis a punto de comeros uno.

Cómo decir que uno va borracho

En España hay pocas cosas que gusten más que el vino y las mujeres. Y claro, eso tiene sus consecuencias… entre ellas, inventar un montón de formas distintas para expresar que uno está borracho. Empecemos:

Estar borracho.

Llevar una buena cogorza.

Llevar un buen pedo o ir pedo perdido.

Llevar una buena melopea.

Pillar una tajada o ir con la tajá.

Llevar un buen melocotón.

Haber pillado un buen pedal.

Llevar una buena mierda encima.

Ir ebrio (esta es la forma más culta que se conoce).

Ir mamado (esta es una de las más incultas 😛   )

Estar como una cuba.

Ser un agarrafarolas.

Ir ciego (o haber pillado un ciego).

Ir bolinga.

Estar piripi.

Ir bien cocido.

Llevar un buen puntazo.

Irse bebiendo hasta el agua de los floreros.

Bueno, éstas son sólo algunas de las formas de expresar la borrachera de una persona, ya sea uno mismo u otro. Si conocéis otras… espero vuestros comentarios!

Hacerse el sueco

Hacerse el sueco es sinónimo de hacerse el loco, es decir, hacer como que no te enteras de algo, desentenderte de una obligación o hacer como que la cosa no va contigo.

Podríamos haber inventado esa misma expresión utilizando otra nacionalidad (como, por ejemplo, hacerse el chino o el francés) pero no, le tocó a los suecos, aunque según he podido conocer por otra persona que también comenta el significado de expresiones en la red, en realidad esa palabra en esta expresión no se debe a los suecos de Suecia, sino a otra palabra:  soccus. Ahí va la axplicación completa:

Soccus: especie de pantufla empleada por las mujeres y los comediantes. De hecho, soccus era el calzado que en el teatro romano antiguo llevaban los cómicos, a diferencia del coturno con el que elevaban su estatura los trágicos. De soccusviene zueco (zapato de madera de una pieza), zocato (zurdo) y zoquete (tarugo de madera corto y grueso), palabra ésta que se aplica al hombre torpe y obtuso. De aquí que, hacerse el sueco, equivalga a hacerse el torpe, el tonto, el que no entiende lo que se le dice.

Pues nada, agradezcamos todos a Karmentxu la explicación del origen de esta expresión. Si queréis visitarla, podéis acceder a través del siguiente link: http://personal.telefonica.terra.es/web/karmentxu/dichos11.html

No hay mal que por bien no venga

Hay veces en las que nos pasa algo malo, pero sin embargo, sacamos provecho de ellas para darnos cuenta de algo que nos había pasado totalmente desapercibido. También hay otras veces que, lo que puede ser malo o afectar negativamente a otros, nos puede beneficiar.

Pues nada, si alguna vez os pasa eso, ya sabéis cual es la expresión más acertada: No hay mal que por bien no venga.

Ojalá que la podáis usar mucho, no porque os pasen muchas cosas malas, sino que, cuando os pasen, que por lo menos podáis obtener algún beneficio a cambio.

Ojos que no ven, corazón que no siente

He aquí otro resumen gráfico de una verdad absoluta. Si no ves algo (o no te enteras de algo) no sufres por ello, es decir, tu corazón no siente nada de lo que pasa, porque simplemente lo desconoces.

Hay veces que es mejor no decir toda la verdad a alguien (aunque no decir toda la verdad tampoco significa mentir, lo cual no hay que hacer nunca) ya que de esa manera le evitaremos un posible sufrimiento que tal vez no sea necesario.

Y hay otras veces que por cobardía o egoísmo hay cosas que preferimos no ver para no lamentarnos por ello: el hambre en el mundo, las injusticias sociales, el abuso de poder…

Sea cual sea el caso, lo cierto es que «ojos que no ven, corazón que no siente».

Una vez explicado el siginificado real de este refrán, pasaremos a comentar una variación que también se ha hecho muy popular ya que encierra tanta verdad como el refrán original: «Ojos que no ven, batacazo que te pegas». Esta no hace falta comentarla, ¿no? 😉

Los huevos, ingrediente indispensable de muchas expresiones españolas

He aquí un homenaje a los huevos, esa palabra sobre la que tantas y tan variadas expresiones se han creado en la lengua castellana. Y bueno, antes de empezar, este post no es apto para menores de 7 años. Dicho esto… empezamos!

Si se dice «vale (o cuesta) un huevo» significa que es algo que vale mucho o que cuesta mucho esfuerzo. También podemos usar la expresión «y un huevo!» que significa que ni hablar, que no, que no y que no.

Si decimos «tiene un par de huevos» significa que muestra gran valentía en sus acciones.

Junto al número 3, como en la frase «me importa 3 huevos (o también, me importa 3 cojones)» significa que no me importa nada, que paso totalmente del tema.

Y si ascendemos el número a mil pares obtendremos «le costó mil pares de huevos», lo cual denota una gran dificultad para conseguir algo.

Además de con los números, dependiendo el verbo que acompañe a los huevos, su significado varía enormemente. Así, no es lo mismo «tener huevos» (lo que indica gran valentía) que «tiene huevos la cosa» lo que denota sorpresa y admiración, además de importancia.

Si probamos ahora con el verbo «poner» nos inclinamos más hacia un reto: «poner los huevos sobre la mesa» es como retar a alguien a hacer algo.

Otra variedad que cambia mucho el significado es el tiempo verbal utilizado. Así, el tiempo presente «me toca los huevos» indica molestia o fastidio. El reflexivo, «tocarse los huevos» indica pereza o vaguería, y el imperativo «tócate los huevos» es una exclamación de sorpresa.

Si pasamos ahora a un sinónimo suyo, cojones, también encontraremos una gran variedad de usos y significados. Los prefijos o sufijos cambian su sentido: si utilizamos el prefijo a- como en «acojonado», expresa miedo. Si usamos el prefijo des-, como en «descojonarse», significa reírse mucho mucho. Con el sufijo –udo, como en «cojonudo», indica algo muy bueno que roza la perfección.

Las preposiciones también nos ayudan a matizar la expresión. De significa éxito como en «me salió de cojones», aunque en otros casos también puede denotar cantidad, como en «hacía un frío de cojones», es decir, que hacía mucho frío. Por expresa voluntariedad como en «lo haré por cojones» y hasta expresa el límite de aguante (estoy hasta los cojones).

Bueno, pues he aquí unas cuantas expresiones más que, seguramente, ya habréis escuchado en alguna ocasión. Si encontráis alguna otra variedad que no esté incluida en este post, os invito a que incluyáis vuestros comentarios.

Irse por los cerros de Úbeda

Bueno, he aquí otra expresión que es posible también que alguien os diga alguna vez o que la escuchéis referida a otra persona. Cuando alguien se va por los cerros de Úbeda significa que, o bien empieza a divagar (empezar hablando de una cosa y terminar hablando de otras muy distintas sin llegar a saber muy bien cómo se ha llegado a ese punto) o bien intentar evitar responder una pregunta directa hablando sobre otra cosa no relacionada (estrategia que dominan perfectamente la mayor parte de los políticos y que también se conoce como «salirse por la tangente»).

En este caso sí hay un hecho histórico que parece ser que fue el origen de esta expresión. Resulta que allá por el siglo XII, durante la Reconquista Española, cuando las tropas del rey Fernando III estaban a punto de atacar Úbeda (una ciudad cerca de Baeza, en la provincia de Jaén), uno de los capitanes del ejército desapareció antes de que empezase la lucha y justamente después de la conquista, reapareció. Cuando le preguntaron que dónde se había metido durante toda la batalla él alegó que se había perdido por los cerros de Úbeda y desde entonces dicha frase se asoció primero a la cobardía y poco después a los significados que he incluido al principio de este post.

Y bueno, como ya vais siendo unos expertos en expresiones españolas, os habréis dado cuenta de que la expresión que hoy ocupa este post es justamente lo contrario de «Ir al grano«. Como ya dije en una ocasión anterior, los españoles tenemos frases para todo…

Matar moscas a cañonazos

Bueno, he aquí otra expresión en la que matamos algo (ya sé que muchos habréis notado que los españoles, respecto a otros europeos, somo un poco bestias, pero en realidad tampoco es para tanto) y bueno, en este caso, es otro animalillo.

La expresión «Matar moscas a cañonazos» es otra de esas expresiones que se explican por sí misma. Primero pensad en el tamaño de una mosca. Después, en el tamaño de una gran cañón, de esos que se ven las películas de guerra (también conocidas como películas bélicas). Ahora imaginaros cómo sería matar una mosca con un cañonazo. Un desperdicio, ¿verdad? Pues esa frase significa precisamente eso, despilfarrar un montón de recursos para conseguir algo que no necesita tantos. En este caso, se podría decir que matar moscas a cañonazos en muy eficaz (la mosca al final muere) pero no es muy eficiente (se consumen muchos recursos de forma totalmente innecesaria).

Pues lo dicho, si algún día en el trabajo os dicen «Ale, eso es matar moscas a cañonazos» pensar que seguro que hay una forma mucho más óptima y/o económica de hacerlo y veréis como vuestros jefes os agradecen mucho que cambieis de estrategia.

No por mucho madrugar, amanece más temprano

Pues bien, hoy nos toca un refrán muy español: No por mucho madrugar, amanece más temprano, o lo que es lo mismo, hay veces que las cosas tienen un proceso y duran un tiempo y no porque nosotros intentemos acelerarlas o que sucedan antes, lo harán.

Como bien dice el refrán (y no me negaréis que éste también es bastante gráfico) por muy temprano que nos levantemos por la mañana, el Sol no saldrá antes a relucir. Con esto, no queremos decir que lo dejéis todo para el final, pero sí que a veces hay que tener un poco de paciencia en la vida y esperar a que los acontecimientos sucedan en su momento.

Tal vez os encontréis a algún freaky que os diga «No por mucho tempranar, amanece más madruga». Si os apetece, reiros un poco para hacerle sentir bien, pero que no os engañe, eso no significa nada más que la frase original.

Y bueno, para que no digan que los españoles somos unos vagos y que inventamos frases como esa para no levantarnos pronto ni apresurarnos en hacer las cosas, para terminar os desvelaré otro refrán magistral también español: A quien madruga, Dios le ayuda. Como veis, tenemos refranes para todos los gustos….