Ser un tiquismiquis

Es posible que en alguna ocasión hayáis oído esta expresión referida a alguien en plan: uy chico, qué tiquisimiquis eres! Pues bien, ha llegado el momento de que lleguéis a entender qué siginifica exactamente y en qué momentos se puede utilizar.

Un tiquismiquis es una persona aprensiva (que le da asco todo), que se está quejando o poniendo pegas continuamente por detalles pequeños y sin importancia. Es el típico que no le gusta comer fuera de su casa porque no sabe cómo preparan la comida en los restaurantes, que no le gusta comer en un plato que no sea suyo porque no sabe cómo lo habrán fregado, que se niega a que le pongas los cubitos de hielo con la mano dentro de su vaso, a coger patatillas de un plato del que todo el mundo come, que le das la mano para saludarle y se queja de que le haces daño, el que después de que le hayan pintado las paredes una habitación entera se queja de que hay una gotita de pintura en el suelo… pues todo esto es lo que se conoce como tiquismiquis.

Así que nada, si conocéis a alguien así… ya tenéis la palabra exacta para definirlo!!

Tener pocas luces

Cuando alguien tiene pocas luces significa que no es muy listo, que no se da cuenta de las cosas que pasan a su alrededor, que no es precisamente un «iluminado».

Probablemente este concepto de calificación de las personas provenga de ser el contrario de ser una persona brillante, que deslumbra por su inteligencia. Y claro, si es todo lo contrario, pues eso, que se dice que esa persona tiene pocas luces.

Y bueno, para terminar el corto post de hoy, una de esas comparaciones relacionadas con el tema de hoy que se pueden usar como un chiste en una cena (si se llevan un par de copas de más, la verdad es que ayuda mucho a que tenga mayor éxito): Tienes menos luces que una lancha de contrabando. A disfrutar del sábado!

Ser un bala perdida

¿Sabéis lo que es una bala perdida? Esas balas que se disparan en las guerras o en los conflictos bélicos sin rumbo preestablecido, sin una diana o un blanco concreto, disparos que se escapan pero que puede llegar a ocasionar un resultado trágico, porque no se sabe a dónde van. Pues bueno, si aplicamos este significado a las personas, ser un bala perdida es ser alguien con un comportamiento impredecible, inmoral, alocado, sin respetar pautas ni comportamientos sociales establecidos y cuyas acciones probablemente hagan daño a alguien.

Se suele aplicar a la gente que se deja llevar por las drogas, por los negocios sucios… por la mala vida en general. Suele ser gente cuyo comportamiento no es del todo racional, y por eso, pueden hacer daño a la gente que les rodea.

Así que bueno, espero que no os crucéis en vuestra vida con muchas balas perdidas, ni de las unas ni de las otras!!!

Ir con pies de plomo

Empezamos el jueves con otra de esas expresiones españolas tan gráficas como ellas mismas.

¿Sabéis lo que es el plomo? Sí, ese metal tan pesado. Pues ahora imaginad que vuestros pies se convierten en ese metal. Caminaríais muy despacio, ¿verdad?

Pues esta expresión indica precisamente eso. Ir con pies de plomo significa tener mucha cautela al hacer las cosas, ir con mucho cuidado, despacito, paso a paso, de forma delicada. Hay muchas veces que hay que ir con mucha precaución al hacer algo (por la importancia que tiene o sus posibles consecuencias) y es en esas ocasiones en las que se dice que hay que ir con pies de plomo.

Pues nada, tened en cuenta que en algunas ocasiones tendréis que ir con pies de plomo, pero no por ello tendréis que ir a visitar a ningún herrero.  😉

Ser un aguafiestas

Una vez más tengo que recurrir a vuestra imaginación para que me ayudéis a explicaros la expresión de hoy.

Imaginad una fabulosa fiesta de verano, en una terraza descubierta (al aire libre, sin techo). Imaginad ahora que se pone a llover, que todo se llena de agua y la fiesta se estropea, ya no es lo mismo, ¿verdad?

Pues bueno, ahora tenéis que pensar que una persona puede causar el mismo efecto que esa lluvia inesperada, es decir, estropear la fiesta o un momento de felicidad, ilsuión, etc. Suele ser del tipo de personas que, cuando todo el mundo está de fiesta dice: «oye, que mañana hay que madrugar» y aunque todavía no te vayas a casa, pues ya te hace pensar en mañana y te amarga un poco la fiesta. O de esas personas que cuando les dices que mañana te vas a ir de excusión te dicen «pues yo creo que va a llover». O que si un día te escapas de clase para ir al cine te dicen «seguro que te pillan tus padres». En fin, gente que como no es feliz, quiere que los demás tampoco lo sean.

Pues nada, si estáis disfrutando en algún momento de la vida, no dejéis que ningún aguafiestas os estropee ese momento. Carpe diem!!!

El que la sigue la consigue

Hay muchas cosas en la vida que son difíciles de obtener: la felicidad, el amor de nuestra vida, ese ejemplar único de nuestro comic favorito, las entradas para un concierto exclusivo…. pero si ponemos todo nuestro empeño en ello, ponemos todos los medios, todas nuestras ganas y tenemos un poco de suerte, conseguiremos lo que nos propongamos. Las cosas materiales, al final, son más fáciles de obtener que las inmateriales, pero en cualquier caso, siempre es difícil conseguir retos difíciles (ya que si no, no lo serían tanto) pero el premio es mucho mayor ya que las cosas que son difíciles de obtener, tienen más valor cuando las conseguimos, ya que al habernos costado tanto esfuerzo llegar a ellas, valoramos mucho más el hecho de tenerlas.

Pues nada, a luchar con todas vuestras fuerzas por aquello que realmente queréis, ya que quien la sigue la consigue!!

Más vale tarde que nunca

Hay cosas en la vida que nos cuesta hacer, ya sea porque son un paso muy importante en nuestras vidas, porque tenemos miedo a sus consecuencias o simplemente por pereza. Pero en cualquier caso, lo importante es hacerlas, si realmente son importantes. Más vale estudiar tarde para un examen que no estudiar. Más vale hacer la cama antes de acostarnos que no hacerla. Más vale valorar las cosas que tenemos mientras las podemos disfrutar que esperar a cuando las hayamos perdido.

En esa filosofía va la frase de hoy, la cual precisamente dice que es mejor que hagamos las cosas aunque sea un poco tarde a que no las hagamos nunca. Pero cuidado, no esperéis tanto como para que sea demasiado tarde, ya que si no os arrepentiréis siempre de no haberlas hecho antes.

El que mucho abarca poco aprieta

La expresión de hoy nos sirve para darnos cuenta de que merece más la pena centrar nuestra atención en pocas cosas y tenerlas bien cuidadas que no intentar llegar a muchos sitios o llevar muchas cosas a la vez y no poderlas atender con toda la atención que merecerían.

Según la Real Academia de la Lengua Española, abarcar tiene todos los siguientes significados: ceñir algo con los brazos o con la mano, rodear, comprender, contener, implicar o encerrar en sí, percibir o dominar con la vista, de una vez, algo en su totalidad o tomar alguien a su cargo muchas cosas o negocios a un tiempo. Y apretar significa estrechar algo contra el pecho, con la mano o los brazos.

Es decir, si intentamos poner nuestra atención en demasiadas cosas (abarcar mucho) no podremos cuidar de todas ellas como se merecen (no podremos apretarlas para tenerlas bien sujetas y cuidadas), por lo que a veces es mejor renunciar a llevas más temas de los que realmente podemos para no sentir la frustración después de no poder atenderlos como se merecen.

Así que, como Superman no existe, mejor medid vuestras fuerzas y tiempo disponible y comprometeos sólo a hacer aquellas cosas que realmente podáis sin agobiaros. Al final, lo agradeceréis.

Hacer la cabra

Como podréis comprobar, los animales en general son los grandes protagonistas de muchas de las expresiones que los españoles utilizamos a diario. Y bueno, después de haber tratado con moscas y con ovejas, ahora le toca el turno a la cabra.

Siempre se ha dicho que las cabras están un poco locas, lo cual ha provocado expresiones como «estás como una cabra» para decir que estás un poco loco, que eres una persona alocada, o la frase de hoy «hacer la cabra» que significa hacer locuras.

Esas locuras pueden ser cosas tan sencillas como bajar con un monopatín por la barandilla de unas escaleras, ponerse unos calzoncillos en la cabeza o cantar usando como micrófono una zanahoria, es decir, cosas que haces pasándotelo bien, pero que si alguien nos ve hacerlas, parece que estamos un poco locos.

Y bueno, ahora os toca a vosotros. ¿Cuál ha sido la última vez que habéis hecho la cabra o cuál ha sido la locura más divertida que habéis visto últimamente? Espero vuestros comentarios!

Ser la oveja negra

He aquí una expresión que también me gusta mucho y que hoy compartiré con vosotros: ser la oveja negra.

Aquí en España las ovejas normalmente son blancas, pero de vez en cuando sale una oveja negra, es decir, una oveja diferente a las demás.

Si ese hecho lo extrapolamos a otros ámbitos fuera de las ovejas, como por ejemplo las personas, una oveja negra sería alguien diferente a los demás, alguien que destaca mucho sobre los otros, ya sea en sentido positivo o negativo. En una familia de gente inculta que odia leer y pasa horas y horas frente a la televisión la oveja negra sería alguien que le gustase leer, la música, el arte… Y en un grupo de amigos que les encanta salir de marcha, emborracharse, fumar, etc., la oveja negra sería el chico súper responsable que siempre se pide zumos en la discoteca y nunca se acuesta más allá de las 2 de la mañana porque al día siguiente hay que madrugar.

En resumen, la oveja negra de un grupo es el que va al revés de los demás, el que no se deja llevar por la masa sino que tiene suficiente personalidad como para hacer lo que quiere o lo que le gusta sin que le importe demasiado lo que piensen los demás.

 Vivan las ovejas negras!