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En casa de herrero, cuchillo de palo

Para terminar la semana vamos a ver otra de esas expresiones que son muy comúnmente utilizadas en el día a día del lenguaje español. La expresión española de hoy la he escuchado en 2 modalidades: en casa de herrero, cuchillo de palo y en casa de herrero, cuchara de palo. La más utilizada es la primera, pero como el significado real de la frase acepta ambas posibilidades, pasemos a explicar cuándo podemos usar esta expresión.

Por si alguno tiene alguna duda, un herrero es aquel que trabaja el metal (el hierro) y un palo es una pieza normalmente de madera, mucho más larga que gruesa, generalmente cilíndrica y fácil de manejar. En general, si decimos que algo es de palo, es como si dijésemos que es de madera.

Dicho esto, ya habréis intuido el significado de la frase: hay veces en las que las cosas no son como se esperan o como deberían ser. Lo lógico y normal es que el herrero tuviese todos sus cubiertos de metal, pero como veremos, no siempre es así, sino que donde menos lo esperas, se encuentran rarezas de este tipo.

Por ejemplo, conozco a un chico que es mecánico y sin embargo lleva su propio coche hecho un desastre: va sin frenos, los amortiguadores casi ni existen y de la chapa del coche ya ni hablamos (Mariano, esta va por ti!). Lo lógico sería que llevase el coche impecable, pero después de pasarse el día entero arreglando coches, lo que menos le apetece en sus ratos libres es precisamente arreglar el suyo, y así le pasa, que lleva el coche hecho un auténtico desastre. Pues bien, este es un ejemplo perfecto para mostrar un caso en el que se podría utilizar la expresión de hoy: en casa de herrero, cuchillo de palo.

Y para terminar, una curiosidad: en inglés el equivalente a en casa de herrero cuchillo de palo sería algo como the shoemaker’s son always goes barefoot. Como veis, cambian al herrero por un zapatero, pero en el fondo, el sentido es el mismo.

Y ahora… a disfrutar de un excelente fin de semana!

Cargar con el mochuelo

Aprovechando que ayer conocimos qué era un mochuelo, no quería perder la oportunidad de incluir aquí otra de esas expresiones en las que el mochuelo es el principal protagonista, ya que, aunque parezca un significante animal, es el principal elemento de al menos 2 expresiones españolas bastante utilizadas, la de ayer (cada mochuelo a su olivo) y la que nos ocupa el día de hoy.

Pues bien, cargar con el mochuelo significa tener que ocuparse de alguna tarea o trabajo de la que nadie quiere encargarse por algún motivo: porque es un rollo, porque es poco enriquecedora, porque supone mucho esfuerzo…

Ejemplo: Pobre Juan, como es tan bueno y acaba de llegar siempre le cargan el mochuelo de cerrar la caja. (es decir, le asignan la nada gratificante tarea de cerrar la caja lo cual implica quedarse el último, tener la responsabilidad de que todo cuadre, y en caso de que no sea así, hacer malabarismos para que no le descuenten el descuadre de su nómina).

¿Lo veis más o menos claro? Espero que sí! Y si no es así, ya sabéis, sólo tenéis que incluir vuestras dudas en un comment. Que disfrutéis de un buen día!

Cada mochuelo a su olivo

Para empezar el día, otra de esas expresiones que, si alguna vez habéis escuchado, os habréis quedado a cuadros ya que no hace falta que haya ni mochuelos ni olivos para poder usarla.

Supongo que como sí sabréis lo que es un olivo (ese árbol que tiene como fruto las aceitunas), podemos pasar directamente a definir lo que es un mochuelo (lo cual no creais que es tan evidente ni para la gente española). Pues bien, un mochuelo es, según la Real Academia Española un ave rapaz nocturna, de unos dos decímetros desde lo alto de la cabeza hasta la extremidad de la cola, y medio metro aproximadamente de envergadura, con plumaje muy suave, de color leonado, con pintas pardas en las partes superiores, y amarillento claro con manchas alargadas grises en el pecho y vientre, cuerpo erguido, cabeza redonda, pico corto y encorvado, ojos grandes de iris amarillo, cara circular, alas redondeadas, cola corta y tarsos y dedos cubiertos de plumas blanquecinas y sedosas. Es común en España y se alimenta ordinariamente de roedores y reptiles. Vamos, un pajarillo que suele dormir en los árboles. Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras… pues aquí tenéis a un mochuelo hecho y derecho.

Cada mochuelo a su olivo

Pues bien, dicho esto, cuando alguien dice lo de cada mochuelo a su olivo lo que quiere decir es que ya es hora de cada uno vuelva a su casa (es decir, que se ha terminado la fiesta o que se ha hecho muy tarde y hay que irse) o que cada uno debe volver a su puesto para seguir haciendo lo que se supone que debe hacer (cada uno debe seguir con su trabajo o con sus tareas). Sería el equivalente a decir, venga, cada uno a su casa, o que cada uno vuelva a lo suyo (lo que pasa es que con lo del mochuelo y lo del olivo, queda como más fino y elegante, más metafórico).

Dedicado a Pau, quien sugirió la creación del post de hoy.

Con la iglesia hemos topado

Dedicándosela a Vyrz, hoy vamos a analizar una expresión divertida en su composición pero no tanto en su significado.

Como todos sabreis qué es una iglesia, pasemos a explicar lo que significa topar con algo. Topar es chocar, encontrarse de frente con algo, hallar algo que buscábamos o que nos encontramos por casualidad, tropezar con algún obstáculo en el camino.

Pues bien, decimos lo de «con la iglesia hemos topado» cuando queremos mostrar nuestra impotencia o resignación a poder hacer algo debido a que existe un poder superior que nos impide hacerlo. También se usa mucho cuando nuestras ideas son muy liberales y progesistas y nos encontramos con un entorno hostil que no las acepta y frena nuestra intención de desarrollo e innovación.

El origen de esta expresión lo encontramos en el capítulo IX de la segunda parte del Quijote, donde literalmente se dice: «Con la iglesia hemos dado, Sancho». En el citado libro, no se utilizaba la frase en el sentido que hoy en día usamos, sino para mostrar que efectivamente se encontraban frente a la Iglesia de la aldea de El Toboso. El Quijote, pensando que llegaría al alcázar en el que se encontraba su amada Dulcinea fue a dar con la Iglesia de la aldea (escena que de la siguiente manera escribía el genial Miguel de Cervantes: «habiendo andado como doscientos pasos, dio con el bulto que hacía la sombra, y vio una gran torre, y luego conoció que tal edificio no era el alcázar, sino la iglesia principal del pueblo», y dijo: «Con la iglesia hemos dado, Sancho»).

Pero como la Iglesia siempre ha tenido fama de imponer estrictos criterios morales y fácticos (de fe) que han llevado a la hoguera a científicos y sabios de todos los tiempos, actualmente se utiliza la expresión «con la iglesia hemos topado» precisamente para designar ese freno que se nos impone a nuestro avance, y aunque se utilice a la iglesia como referente de freno en la frase, se puede utilizar en ámbitos muy diferentes en los que no tiene por qué intervenir la iglesia.

Pues nada, os dejo con una preciosa fotografía de una iglesia hecha por Yoann Grange. Muchas gracias por la foto! Que disfrutéis del día!

Con la iglesia hemos topado

Verse a la legua

Hoy vamos a empezar el día con una de esas frases que seguro que entenderéis enseguida pero que es bueno recordar para que sepais que pueden utilizarse.

El único elemento que probablemente os pueda crear duda o confusión en la frase de hoy en la palabra legua así que, echando mano (utilizando) a nuestra amiga la Wikipedia, decimos que una legua es una antigua unidad de longitud que expresa la distancia que una persona o un caballo pueden andar en una hora, es decir , es una medida itineraria (del latín, iter: camino, periodo de marcha). Dado que un ser humano recorre normalmente a pie un rango de distancia la legua se mantiene en ese rango, pero según el tipo de terreno predominante en cada país o según la conveniencia estatal la palabra legua abarca distancias que van de los 4 a los 7 kilómetros, siendo las más frecuentes las leguas que se encuentran en la media de tales extremos.

Pues bien, una vez dicho esto, usamos la expresión verse a la legua cuando queremos decir que algo se veía venir desde hacia tiempo, que ya se presentía que iba a suceder algo desde tiempo atrás o que algo que no se terminaba de concretar era muy evidente que iba a ocurrir.

Por ejemplo: Se veía a la legua que Juan y María no iban a seguir juntos durante mucho tiempo. Siempre se estaban peleando y su relación no podía durar mucho más. (pues eso, que era tan evidente que desde lejos se podía ver que no seguirían juntos mucho más tiempo).

Otro ejemplo: Se veía a la legua que esa empresa no iba a tener mucho futuro. Los empleados no hacían más que gastar y gastar dinero en viajes y comidas de empresa pero a la hora de concretar ventas, no conseguían hacerlo. (en este caso también era muy evidente que la empresa iba a quebrar por la mala situación de sus negocios, por lo que desde lejos se veía que no iba a durar mucho más en funcionamiento).

Mucho más claro, ¿verdad? Pues ahora, a disfrutar de un buen día!

En peores garitas hemos hecho guardia

Para terminar la semana, vamos a analizar una de mis expresiones españolas favoritas: en peores garitas hemos hecho guardia. Esta es un poco complicada hasta que no conocen sus elementos, así que… empezamos.

Una garita es una torre pequeña o una caseta pequeña desde la que vigilan los encargados de la seguridad de un lugar (antiguamente podía estar en la entrada a un poblado o en la torre de un castillo o a la entrada de una campamento militar).

Hacer guardia significa defender, custodiar o proteger algún lugar de los ataques o invasiones de otras personas.

Bueno, supongo que con esto ya podréis imaginar lo que es hacer guardia en una garita. Normalmente las guardias se hacen de noche (sobretodo esas son más duras de soportar) y en lugares poco cómodos (sin mucha luz, ni calefacción en invierno, ni aire acondicionado en verano, de pie… vamos, un horror).

Pues bien, cuando alguien se va a enfrentar a una mala situación pero la ve superable, suele decir eso de «en peores garitas hemos hecho guardia», como queriendo decir, «por cosas peores hemos pasado, así que… adelante!».

Así que nada, cuando os encontréis ante una situación complicada, armaos de fuerza y valor y pensad que podéis superarlo, ya que seguro que en peores garitas habéis hecho guardia! Buen fin de semana!

Cría fama y échate a dormir

Bueno, tras unos días de descanso (lo de merecido o no, eso está por ver… jeje) vuelvo a la carga con una frase que también se utiliza mucho y que es probable que ya hayáis escuchado, pero si no es así, vamos a analizarla aquí para que no se olvide nunca.

Como ya hemos hecho en alguna ocasión, vamos a analizar los elementos que componen la frase para ver después el resultado del conjunto.

Criar: si se trata de animales, criar significa alimentar, cuidar y permitir que crezcan (aunque también se puede utilizar en otros ámbitos, como en el caso que nos ocupa hoy).

Fama: opinión que la gente tiene de alguien en su profesión o en su manera de ser (se puede tener buena o mala fama, dependiendo de si hacemos cosas buenas o malas).

Echarse a dormir: irse a la cama a descansar, o en general, relajarse, descansar.

Hasta aquí todo bien, ¿verdad? Pues bien, si analizamos el conjunto, decimos lo de cría fama y échate a dormir cuando alguien por propios méritos se ha ganado la fama de algo (de buena persona, de mala persona, de interesado, de rácano, de generoso, etc.) y una vez conseguida esa fama ya no tiene que hacer nada para que la gente le reconozca de esa manera ante cualquier situación.

Por ejemplo, en la serie The Simpsons, Lisa tiene fama de buena estudiante, muy responsable con todo lo que hace, educada, etc., y gracias a esa fama que se ha ganado con el tiempo, todo el mundo confía en ella sin tener que demostrar nada más. Por otro lado, su hermano Bart se ha ganado con creces la fama de travieso, pillo, gamberrete y mal estudiante, con lo que cuando algo aparece roto, alguien es víctima de una broma pesada o sobre la mesa hay unas malas notas, ¿a quién se le atribuye todo eso? Sin ninguna duda a Bart, sin ni siquiera tener que preguntar.

Y vosotros os preguntaréis, ¿y eso por qué es? Pues yo creo que como las personas usamos el cerebro para intentar pensar lo menos posible, intentamos crear un perfil de cada una de las personas que conocemos para no tener que preguntarnos cómo es esa persona cada vez. Así que, cuando ya tenemos bien definida esa forma de ser de nuestros conocidos en nuestro cerebro, es difícil hacer un esfuerzo por cambiarla, y nos quedamos con ella durante mucho tiempo.

Pues en la vida real es lo mismo, así que cuidadito con lo que hacéis, que cuando una persona adquiere la fama de algo (sobre todo si esa fama es mala), es difícil que se cambie. Que paséis un buen día!

Expresiones a bulto

Según he podido comprobar, la palabra bulto no es especialmente entendida por los extranjeros. Probablemente sea porque la usamos para referirnos con ella a múltiples significados muy alejados de su semántica original, ya que esta palabra proviene del latín vultus, que significa rostro (cara). Así que… vamos a empezar que tenemos un gran trabajo hoy!

Un bulto es:

1. El volumen o tamaño de cualquier cosa

2. Un cuerpo indistinguible por la distancia, por falta de luz o por estar cubierto

3. Una elevación de una superficie causada por cualquier tumor o hinchazón

(gracias una vez más a la RAE por darnos luz sobre este asunto). Así, podemos ver un bulto a lo lejos en el campo (sin saber si es una vaca, un buey o simplemente un montón de paja), cuando vamos del viaje decimos que llevamos 5 bultos (lo cual, aunque en realidad sean 2 maletas, un bolso, un neceser y una mochila, para no tener que detallar tanto, decimos: llevamos 5 bultos, como se podría decir, 5 piezas de equipaje) y también nos puede salir un bulto en la cabeza (lo que también se llama chichón y que suele ocasionarse tras recibir un golpe en la cabeza).

Captado ya (o al menos eso espero) el significado de la palabra bulto, vamos a ver algunas expresiones que se forman alrededor de esa palabra.

Hacer algo a bulto

De forma aproximadamente, sin un cálculo exhaustivo previo. Por ejemplo, se puede preguntar: Así a bulto, ¿cuántas personas crees que había en el estadio de fútbol? (se pide un resultado aproximado, ni mucho menos se busca precisión).

Hacer bulto

Estar en un sitio o invitar a gente a un evento por el mero hecho de que parezca que hay mucha gente y no por su importancia. Por ejemplo, dos personas que hablan en una fiesta: oye, ¿y esos quienes son?. No lo sé, pero creo que los han invitado para hacer bulto. Cuidado que se parece mucho a la anterior expresión. La clave fundamental de diferenciación se encuentra en la preposición «a».

Escurrir el bulto

Intentar eludir (evitar) una responsabilidad o una orden, un compromiso, una tarea… Por ejemplo: Juan es experto en escurrir el bulto. No sé cómo lo hace pero siempre consigue que riñan a otro en lugar de a él cuando no hace algo.

A menos bulto, más claridad

Es como decir, ale vete que sobras aquí y no me haces falta ni me importa tu opinión. Normalmente se suele decir como desprecio a las personas que, al no estar de acuerdo con lo que se dice o hace en una reunión, deciden marcharse. Es una manera de decir «sí, eso, vete que no te necesitamos aquí».

No está nada mal este post, ¿verdad? Y si no, por lo menos, hace bulto 😉

Dedicado a Vince por inspirarme a hacer el post de hoy.

Ser más papista que el Papa

Después de un par de días de descanso, hoy vamos a ver una expresión española relacionada con la religión: Ser más papista que el Papa.

En realidad, originariamente la expresión era ser más católico que el Papa (y sinceramente pienso que si se hubiese mantenido así, hoy en día se entendería mejor) y se usaba (y se usa) para hacer ver que alguien es más estricto o que quiere aplicar más que nadie una determinada ley, creencia, orden, etc., incluso por encima de los que dictan esa ley, sustentan esa creencia o han creado la orden. Por eso se dice que alguien es más papista que el Papa cuando se sobrepasa en su cumplimiento de lo establecido o de las normas.

Pongamos un par de ejemplos. Juan es más papista que el Papa. Acaba de llegar a Barcelona y sólo habla en catalán, sólo permite que le hablen en catalán y va criticando a todos aquellos que no hablan ese idioma en la ciudad.

Otro ejemplo: Desde que se aprobó la ley anti-tabaco, María está más papista que el Papa. No permite que nadie se acerque si está fumando, critica a todo el que lo hace y hasta la he visto apagar cigarros de otras personas que fuman en restaurantes con zona para fumadores.

Pues nada, ya tenéis otra expresión más para usar! Aunque espero que no tengáis que usarla mucho porque los radicalismos y los extremos no suelen ser buenos.

Quedarse con la copla

A lo mejor habéis escuchado alguna vez esta expresión y, muy seguramente, no habréis entendido lo que significa. Pero no os preocupéis, aquí estoy yo para explicaros lo que haga falta. 😉

La copla es una composición poética de cuatro versos y utilizada en la música popular española. Si alguna vez habéis escuchado alguna emisoria de radio de música tradicional o habéis asistido a algún espectáculo de folclore español, probablemente habréis escuchado alguna copla famosa como Ojos Verdes, Tatuaje o En tierra extraña interpretada por alguna cantante emulando a una de las principales cantantes de copla españolas de toda la historia, Concha Piquer. Pues bien, normalmente en las coplas se utiliza un tono satírico y burlón para criticar la mala conducta de alguien o para protestar contra alguna injusticia en general. Esa crítica suele esconderse con palabras de doble sentido que entienden perfectamente todos los afectados por la mala conducta o la injusticia, por eso se dice que quien se queda con la copla, entiende el significado oculto que contiene la misma.

Por extensión se ha seguido utilizando la expresión quedarse con la copla para referirse a todos aquellos que entienden perfectamente lo que se explica y/o que captan un significado oculto que otros no pueden ver. Interesante, ¿verdad?

Pues nada, espero que os hayáis quedado con la copla y que podáis utilizar esta expresión con soltura!