Archivo de la categoría: curiosidades

Llegar y besar el santo

La expresión de hoy os puede parecer un poco rara pero en cuanto veáis su origen y significado seguro que cambiais de opinión respecto a ella.

España es un país de tradición católica, bastante religioso, sobretodo hace unos años. Pues bien, imaginad que una persona va de peregrinación a visitar al Santo por el cual siente gran devoción (amor, veneración y fervor (entusiasmo) religiosos, una afición especial) y que después de pasar horas y horas de camino hasta llegar al santuario (templo en el que se encuentra el Santo) hay una larga cola de otras personas que también han ido a visitar al mismo santo, con lo que tendrá que esperar otro par de horas hasta poder por fin ver, tocar y besar a su santo. Qué mala suerte, ¿verdad? Pues bien, ahora imaginad que ocurre todo lo contrario, es decir, que cuando llega al santuario no hay nadie allí, sólo el santo al cual ha ido a ver, por lo que puede ir directamente a tocarle y besarle los pies (que es lo que se suele hacer en estos casos). Qué suerte! ¿verdad?

Pues bien, a eso precisamente se refiere la frase de hoy. Llegar y besar el santo significa tener suerte nada más llegar, desde el principio.

Por ejemplo: «Empezó el partido y la primera vez que llegaron a la portería contraria, metieron un gol. Fue llegar y besar el santo». Pues eso, que tuvieron mucha suerte nada más llegar.

Otro ejemplo. «Envió su curriculum a la empresa y enseguida la llamaron para empezar a trabajar en ella. Fue llegar y besar el santo», es decir, que tuvo mucha suerte porque en cuanto necesitó el trabajo, lo encontró.

El último de hoy: «El otro día entré en una discoteca y nada más entrar una chica guapísima se acercó a hablar conmigo. Chico, fue llegar y besar el santo», je je, lo dicho antes, que el chico tuvo una suerte inmensa nada más entrar en la discoteca.

Y ahora a disfrutar del fin de semana!!

Expresiones para decir que uno está gordo o que está delgado

Como lo prometido es deuda, ya toca que cumpla mi palabra de hacer un especial gordos vs flacos en este blog. ¿Os acordáis de los comments del post Estar espeso? Pues bien, ha llegado el momento de que conozcáis algunas formas de decir que uno está gordo o que uno está flaco.

Cualquiera de las siguientes expresiones / palabras significan que una persona tiene sobrepeso: estar de buen ver, estar de buen año, estar como el quico, estar zamproño, estar hermoso, alguien que es más fácil saltarlo que darle la vuelta, ser alguien inmenso, de abultadas carnes, estar entrado en carnes, obeso, pingüe, seboso, corpulento, estar rollizo…

Y sin embargo, cualquiera de las siguientes palabras indican que la persona a cual os referís está más bien delgada: estar flaco, estar tan delgado que llueve y no te mojas, parecer un spaguetti, escuálido, cenceño, de pocas carnes, enjuto, seco, magro, delgaducho…

Bueno, pues aquí hay sólo algunos sinónimos de gordo y flaco, pero seguro que conocéis muchos más. ¿Os animáis a compartirlos? Esperamos vuestros comments!

Como Pedro por su casa

Esta es otra de las frases divertidas que tenemos los españoles en nuestro amplio abanico de expresiones que usamos a diario.

Se dice que alguien está «como Pedro por su casa» cuando llega a un sitio nuevo o desconocido y sin embargo enseguida se mueve por él como si lo conociera perfectamente. También se usa cuando alguien tiene mucha confianza y se comporta con toda naturalidad, saltándose a veces la prudencia que se supone que hay que tener ante lo desconocido.

Pero vayamos a lo nuestro, es decir, a los ejemplos: «Juan ha empezado hace 2 días en la nueva oficina y ya está como Pedro por su casa» (es decir, que parece que lleva allí toda la vida, que ya se conoce cómo va todo y se siente cómodo allí).

Otro ejemplo: «María acaba de llegar a Madrid y aunque nunca había estado allí, se mueve por la ciudad como Pedro por su casa», pues eso, que a pesar de que la ciudad es desconocida para ella, no lo parece y se maneja perfectamente para desplazarse, llegar a los sitios, etc.

Pues nada, espero que con cada uno de los posts de este blog, muy pronto os manejéis en el idioma español «como Pedro por su casa».

Faltar un tornillo

Decimos que a alguien le falta un tornillo cuando está loco o tiene alguna idea descabellada. Cuando decimos loco no nos referimos a esa locura por la cual hay que internar a esa persona en un centro especial, pero sí a todas esas personas que hacen pequeñas locuras, cosas que se escapan del sentido común.

Por ejemplo, alguien que para avisar a otra persona empieza a tirarle piedras (con el posible riesgo de hacerle mucho daño). A este podríamos decirle «¿qué haces, es que te falta un tornillo?».

O alguien que empieza a decir cosas sin sentido, teorías que no son ciertas, etc. Así puedes decir: «uy, a este no le hagas caso que le falta un tornillo».

Pues nada, espero que tengáis todos vuestros tornillos bien puestos y apretados y que no se os escape ninguno! 😉

Al tun tun

La expresión española de hoy es muy sonora y divertida, y también bastante popular.

Seguro que habéis escuchado a alguien alguna vez decir que algo está hecho al tun tun. Pues bien, este es el momento de averiguar exactamente el origen y significado de esta frase.

Según he podido averiguar después de consultar varias fuentes, esta expresión proviene de la locución latina «ad vultum tuum», que más o menos vendría a significar algo así como «a bulto».

Y es que cuando algo está hecho «al tun tun» significa que está hecho de forma aleatoria, regido por el azar, sin un partrón definido, es decir, y como también se dice comúnmente, a boleo.

Y de esa forma se puede elegir algo al tun tun (es decir, sin pensarlo mucho, sino cogiendo una cualquiera de las distintas posibilidades que haya para elegir) o se pueden decir cosas al tun tun (o sea, sin pensarlas demasiado).

A disfrutar de un buen día!

Llover a mares o llover a cántaros

Si lleváis un tiempo en España o hace tiempo que conocéis a alguien español, os habréis dado cuenta de que, en general somos un poquito exagerados. Bueno, lo reconozco, somos muy exagerados. Y por ello tenemos frases como las que nos ocupan el día de hoy.

Las expresiones de hoy (ambas sinónimas, es decir, con el mismo significado) hablan por sí mismas, pero es bueno que sepáis que existen y que las podéis utilizar. Y después de haber explicado en otra ocasión lo que significa llover sobre mojado, vamos a hacer una nueva mención a frases en las que la lluvia es la protagonista.

Llover a mares o llover a cántaros significa que llueve mucho mucho mucho… pero mucho. Es como si lloviese un mar (metafóricamente hablando, ya he avisado que somos un poquito exagerados) o como si echasen cántaros de agua (un cántaro es como una garrafa de agua pero de barro) desde el cielo.

Pues nada, esos días que parece que va a caer el diluvio universal, ya sabéis que podéis decir: «madre mía, está lloviendo a mares» o también, «llueve a cántaros». Si es así, que os pille con paraguas.

El horno no está para bollos

Empecemos el sábado con una expresión muy gastronómica también: no está el horno para bollos.

Si alguna vez habéis oído esta expresión es posible que os haya sorprendido bastante pero lo que en realidad significa es que nos encontramos en una situación tensa, complicada, difícil y no conviene que forcemos más la situación, que no hagamos nada que pueda agravar más esa complicación o dificultad. Es decir, que hagamos lo que hagamos, seremos inoportunos.

Por ejemplo, imaginad que acabáis de suspender un montón de asignaturas y se lo habéis dicho a vuestros padres, los cuales se han enfadado muchísimo por ello. Pues bien, ese no es precisamente el mejor momento para pedirles que os den permiso para iros de viaje o que os compren una moto, es decir, no está el horno para bollos.

O imaginad que tenéis que pedir a alguien un favor pero en ese momento esa persona está nerviosa, o enfadada… pues no es el mejor momento precisamente de pedirle el favor, porque probablemente os dirá que no ya que el horno no está para bollos.

En la vida como en la cocina, hay que saber muy bien cuál es el mejor momento para todo!

A la vuelta de la esquina

Decimos que algo está a la vuelta de la esquina (además de cuando real y físicamente está girando en la próxima esquina de la manzana de edificios en la que estemos) cuando algún acontecimiento está muy próximo a suceder, es decir, algo que va a ocurrir rápido.

«Voy a empezar a estudiar porque los exámenes están a la vuelta de la esquina» (significa que como los exámenes se acercan, hay que ponerse a estudiar ya).

«Tengo que ir a comprarme el traje ya porque el bautizo de mi ahijado está a la vuelta de la esquina» (significa que ya queda poco para el bautizo, por que lo tengo que ir a comprar ya el traje que debo llevar ese día).

La de hoy era facilita, ¿verdad?

Así que nada, id llamando a vuestros amigos e id pensando lo que vais a hacer estos días porque el fin de semana está a la vuelta de la esquina. Buen fin de semana!!!

La avaricia rompe el saco

Avaricia: Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas (según el diccionario de la Real Academia de la Lengua), es decir, querer tener más y más cosas con el fin de guardarlas para uno mismo (en un lenguaje un poco menos técnico).

Pues bien, imaginad que tenéis un saco en el que vais guardando todas esas cosas que vais consiguiendo y que nunca sacáis nada de él. Cada vez metéis más y más cosas y nunca sacáis nada. Llegará un momento que el saco ya no tendrá más capacidad y aunque sea de tela y ésta ceda, al final se romperá. Pues bien, esta es la forma gráfica que explica la frase de hoy.

Sus aplicaciones prácticas son que a veces hay que saber cuándo tenemos que parar de querer seguir queriendo más y más ya que si no sabemos cuándo para poder terminar perdiendo.

Por ejemplo, en un casino. Podemos estar en una racha de suerte y ganar algunas apuestas, pero si seguimos apostando y no sabemos retirarnos a tiempo, podemos perder todo lo que habíamos ganado. Y ¿por qué? Porque la avaricia rompe el saco.

Otro ejemplo pasa con muchos políticos, alcaldes de pueblos, etc. Utilizan su poder o influencia para ganar algo de dinero para ellos, y en lugar de conformarse con un poco, pues no, cada vez quieren más y más hasta que les descubren y muchos de ellos terminan en la cárcel o destituidos de su cargo.

Es bueno ser ambicioso en la vida y querer cosas, pero siempre hay que saber el límite y conocer el momento de parar.

Pan para hoy y hambre para mañana

En la expresión española de hoy tenemos un protagonista habitual: el pan. Con esta expresión, comúnmente utilizada por cierto, lo que se quiere decir es que alguna cosa supone un beneficio a corto plazo, no dejando nada para el futuro, no pensando en él. Es beneficio ya pero… ¿y después?

Y como viene siendo habitual, pasemos a explicar con ejemplos el significado de la expresión de hoy. Por ejemplo, un jugador de un equipo de fútbol que se lesiona a medio torneo de liga y que para jugar el siguiente partido le inyectan infiltraciones para que pueda jugar (una especie de anestesia para que no sienta el dolor de la lesión que tiene). Es posible que pueda jugar ese partido, pero en cuanto se le pase el efecto de la inyección la lesión habrá empeorado y posiblemente no pueda volver a jugar una buena temporada. A esto se le llama pan para hoy y hambre para mañana.

Otro ejemplo: un chico de 16 años al que no le gusta estudiar y antes de terminar los estudios básicos se pone a trabajar en cualquier cosilla para ganar dinero y poderse comprar una moto súper chula, las últimas deportivas Nike o el último modelo de MP3 o de móvil. Posiblemente a corto plazo pueda tener un montón de cosas que sus compañeros de colegio no puedan tener en ese momento pero ¿qué le espera en el futuro a una persona sin apenas formación? Pues bien, esto también es pan para hoy y hambre para mañana.

Tercer y último ejemplo del día de hoy, también relacionado por cierto con la comida: las dietas super restrictivas en las que apenas se come nada. Es posible que a corto plazo adelgacemos con mucha velocidad, pero en cuanto volvamos a comer un poquito más de la cuenta, veremos como, no sólo recuperamos el peso anterior, sino que, probablemente lo superemos. A esto también se le puede decir que es pan para hoy y hambre para mañana.

Pues nada, espero que ya tengáis la suficiente información como para poder utilizar esta expresión con soltura. ¿Podéis añadir vosotros algún ejemplo? Os esperamos!