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La pescadilla que se muerde la cola

¿Habéis probado alguna vez pescadillas? Sí, un pescado muy rico que puede hacerse tanto al horno, como a la plancha o frito. Pues bien, una de las formas más tradicionales de preparar la pescadilla es mordiéndose la cola, con lo que queda formando una divertida y muy apetecible circunferencia (O). Como sabréis, si nos ponemos en cualquier punto de una circunferencia y seguimos su trazado (seguimos la línea que compone la circunferencia), daremos una vuelta, y otra vuelta, y otra vuelta, pero nunca conseguiremos salir de ella. Pues bien, aprovechando que una pescadilla que se muerde la cola tiene forma de circunferencia, los españoles utilizamos esa imagen para denominar a un problema que no tiene solución (como nuestro punto que no puede salir de la circunferencia) y en el que se dan una y mil vueltas pero del que nunca logramos salir.

Seguro que en cuanto os ponga algún ejemplo lo veis más claro. Por ejemplo: el transporte de mi ciudad es la pescadilla que se muerde la cola: como casi nadie lo usa, es muy caro y como es muy caro, casi nadie lo usa (como veis, es un problema que así, de repente, no tiene solución porque los dos factores críticos en el transporte, el precio y el volumen de gente que lo utiliza, están relacionados entre sí).

Otro ejemplo: La relación entre Juan y María es la pescadilla que se muerde la cola: como Juan está enfadado con María, María no quiere hablar con Juan. Como en el caso anterior, si todo sigue así, nunca volverán a hablarse.

¿Conocíais esta expresión? ¿Conocéis alguna expresión similar en otra lengua o de otro país? Espero vuestros comentarios. 😀

Tener un as en la manga

Para empezar la semana, una expresión que no me atrevo a denominar como española, porque seguramente existirá en más idiomas, pero como en español también la usamos… pues aquí llega!

Tener un as en la manga es guardar un recurso escondido hasta el momento en el que sea necesario para crear un golpe de efecto muy positivo o para vencer ante alguna situación.

Como podréis suponer, la frase de hoy proviene del mundo de los juegos de cartas, en los que el as suele ser la carta de mayor valor, y por tanto, tener un as escondido en la manga podía suponer un triunfo en una partida de poker (aunque también es verdad que en el lejano oeste más de uno se llevó un tiro cuando se descubrió que estaba haciendo trampas).

A veces es bueno no desvelar todos los recursos que tenemos desde el primer momento, sino que en algunas situaciones es interesante guardarse algo para el final, con el ánimo de soprender o de darle un giro inesperado a una determinada situación. Aunque bueno, cada cual sabe su mejor estrategia, y cómo debe jugar sus cartas. 😉

Ser un correveidile

Bueno, para terminar la semana os traigo un bonito «palabro» 😉

Probablemente, cuando lo hayáis visto así de repente no habréis sabido lo que es pero, ¿y si intentáis decirlo lentamente? O mejor aún, ¿y si os dijera que esa palabra proviene de unir las palabras corre, ve y dile? Mucho mejor, ¿verdad? Pues… empecemos!

Antiguamente cuando no había teléfonos móviles, ni empresas de mensajería como UPS o FedEx, cuando la mayor parte de la gente ni siquiera sabía escribir, se utilizaban personas para transmitir mensajes (los cuales, también eran llamados mensajeros). Dicho mensaje se le decía de palabra al mensajero quien debía correr a decírselo al destinatario (a la persona a la que iba dirigida el mensaje).

La acción transcurría de una forma parecida a lo siguiente (esto es un diálogo):
Remitente: «Corre, ve y dile al Sr. López que el Sr. Alcalde quiere verle».
Mensajero: «Si Señor. Ahora mismo voy a decírselo al Sr. López».

Y debido a que los mensajeros siempre escuchaban lo de «corre, ve y dile» antes de cada mensaje, se les empezó a llamar correveidiles.

Por otro lado, al transmitir mensajes de unas personas a otras, al final estos mensajeros disponían de un montón de información y se enteraban de todo lo que pasaba en el pueblo o en el núcleo en el que vivían. Y como no nos gusta perder palabras del pasado, hoy en día, aunque ya no haya mensajeros como los de antes, a todo el que va contando las cosas de los demás, a los cotillas, los que hablan de las cosas de unos y otros, se le llama correveidiles.

Dedicado a Fer por proponer esta curiosa y genial palabra.

Ser un gorrón

¿Sabéis lo que es una gorra? Sí, esa especie de sombrero con visera que se usa para taparse la cabeza. ¿Y un gorrón? Pues una gorra muy grande… y algo más. 😉

Se dice que alguien es un gorrón cuando se cuela en fiestas en la que no ha sido invitado, cuando no paga nunca nada pero siempre se deja invitar por los amigos, cuando aparece en un lugar y se harta de comer y beber sin pagar nada… Seguro que conocéis a más de uno. Pues aquí en España a ese tipo de personas se las llama gorrones.

¿Y cómo se ha llegado hasta esta expresión española? Pues según parece, los jóvenes estudiantes universitarios de los siglos XVI al XVIII, atavaidos (vestidos) con grandes gorros eran auténticos expertos en colarse en banquetes y fiestas ajenas a las que, por supuesto, no habían sido invitados. De este mismo origen nace la frase ir de gorra, que también significa ir sin pagar a beber y comer a lo grande.

Pues mucho cuidadito con los gorrones que hoy en día ya no llevan gorra! 🙂

Dorar la píldora

Hay veces en la vida en las que cuando nos tienen que dar una mala noticia, la persona que nos tiene que dar el mensaje intenta «maquillar» la información intentando hacerla más bonita y no tan dramática, es decir, intenta minimizar al máximo los impactos negativos del perjuicio, aunque en realidad están ahí.

La frase de hoy proviene de los boticarios (de los farmacéuticos) quienes, para hacer más atractivas las píldoras (pastillas, medicinas) las cubrían con tintes de varios colores. De esta manera tanto niños como mayores no sentían tanto rechazo al tomarlas ya que parecían caramelos en lugar de medicinas, y como el factor psicológico en tan importante en estos casos, pues la verdad es que conseguían el efecto deseado: que la gente las comprase y las tomase.

Y esa tradición de las farmacias y ha ido transmitiendo hasta el vocabulario popular con frases como la de hoy: dorar la píldora. Y es que el lenguaje se nutre de las más insospechadas fuentes. Que tengáis un buen día!

No dar el brazo a torcer

¿Sabéis lo que es hacer un pulso? Sí, esos «combates» en que los 2 contrincantes se sientan frente a frente en torno a una mesa, ponen el codo de su brazo derecho sobre la mesa, se agarran fuerte de la mano derecha y empiezan a estirar cada uno hacia su lado intentando conseguir que la mano del adversario toque la mesa (momento en el cual el que lo consigue gana el combate). Pues bien, precisamente de este «juego» proviene la expresión española de hoy.

Se dice que alguien que no da a su brazo a torcer cuando no hay nadie que consiga convercerle de algo (es decir, y volviendo al símil del pulso, cuando no se deja llevar al lado opuesto, en este caso ideológico), cuando se mantiene en su posición (no se deja ganar el pulso).

Si por el contrario le quitamos la negación a la frase de hoy, podríamos adivinar que dar el brazo a torcer significa ceder, dejarse convencer, dejarse ganar en lo que piensan otros.

Para que terminéis de verlo claro, os pongo un par de ejemplos con unos nuevos amigos.

Ejemplo 1. Laura es súper cabezota. Nunca deja su brazo a torcer. Ya le puedes dar todos los argumentos del mundo que no hay manera de convencerla!

Ejemplo 2. Los sindicatos al final dieron su brazo a torcer. Al principio pensaban que podrían conseguir su objetivo inicial pero después aceptaron las condiciones que presentó la empresa.

¿Y vosotros de qué bando sois, de los que dáis vuestro brazo a torcer o de los que no? Espero vuestros comentarios!

Estar hecho un flan

¿Sabéis lo que es un flan? Sí, ese delicioso postre hecho a base de leche, huevos y azúcar que al ponerlo sobre un plato empieza a temblar. Pues bien, precisamente esa es la propiedad que hoy necesitamos para explicar el significado de la expresión española de hoy.

Cuando decimos que alguien está hecho un flan queremos decir que está muy nervioso o que tiene miedo. ¿Y por qué? Porque la reacción natural del cuerpo ante ambas situaciones es la de estar tembloroso (con temblores). Y como los flanes tienen tan poca consistencia (no son sólidos) y se pasan el día temblando (hasta que alguien se los come, por supuesto) pues usamos este dulce postre como símil ideal para identificar cuando alguien está (como hemos dicho antes) muerto de miedo o muy nervioso.

Por ejemplo: María está hecha un flan. Le quedan 2 minutos para entrar al examen y está súper nerviosa.

Otro ejemplo: Cuando Juan le entregó el anillo de pedida a su novia estaba hecho un flan. No sabía si ella aceptaría o no casarse con él.

Una frase deliciosa, ¿verdad? Bueno, pues para relatar de forma un poco más gráfica la expresión española de hoy, os dejo con la foto de un perrito que está hecho un flan.

Estar hecho un flan

Muchas gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Lágrimas de cocodrilo

Hay veces en las que algunas personas fingen estar tristes para dar pena a los que las rodean y conseguir su compasión. También hay personas que, aunque realmente no lo sientan de verdad, lloran para que se las perdone por algo malo que han hecho, pero no son lágrimas de sufrimiento ni de pesadumbre real, sino que son más bien fingidas.

Pues bien, a todas esas lágrimas derramadas sin sentimiento, que no son de verdad, sino que son fingidas (es decir, dando a entender lo que no es cierto) se las llama lágrimas de cocodrilo.

¿Y por qué se le llama a esto lágrimas de cocodrilo? Pues bien, parece ser que los cocodrilos, para mantener la hidratación de sus ojos cuando están fuera del agua, segregan un líquido acuoso que mantiene sus ojos en perfecto estado y, aunque desde fuera parece que están llorando, tranquilos, no es que estén sufriendo o que sientan pena por algo, es una respuesta natural de su cuerpo para evitar la deshidratación de sus ojos. Curioso, ¿verdad?

Pues ya sabéis una cosita más acerca de las expresiones españolas y su origen.

Meter cizaña

Uy uy uy… seguro que habrá muchos que se habrán quedado sorprendidos al leer el título del post de hoy. Pues bien, para todos ellos, sí, meter cizaña es un expresión española y aquí estoy yo para explicaros cuándo y cómo usarla. 😉

Se dice lo de meter cizaña cuando alguien dice o hace algo intentando enfrentar a varias personas. Por ejemplo: Mira que le gusta a María meter cizaña. Cuando todo el mundo está tranquilo, ella siempre tiene que quejarse de algo para inquietar a la gente y que al final todo el mundo se revolucione. Otro ejemplo: Ese colaborador siempre está metiendo cizaña. Dice cosas de un bando que no son ciertas al otro, y al final terminan peleándose.

Y bueno, seguramente os preguntaréis, ¿de dónde sale esto de la cizaña? Pues vereis, la cizaña es una planta graminácea (de la familia de las gramíneas) que si crecía entre el trigo provocaba que al hacer harina de ese trigo, apareciese una sustancia tóxica que podía provocar la muerte a quienes comían del pan elaborado a partir de esa harina. Antiguamente había gente (mala gente) que sembraba cizaña entre el trigo de otros campesinos para arruinarles la cosecha y poder vender más caro el suyo (o simplemente para hacer daño). Por eso hoy en día, cuando alguien dice o hace algo para perjudicar a los demás, se le dice que mete cizaña.

Saber a gloria

Decimos que algo sabe a gloria cuando está muy bueno, cuando realmente es una delicia.

Estos pasteles saben a gloria, sería un ejemplo de uso. Aunque también se puede decir este queso sabe a gloria o esta comida (en general) sabe a gloria.

¿Y de dónde vendrá eso de saber a gloria? Porque aunque Gloria también sea un nombre de mujer, no creo que las chicas que se llamen Gloria tengan un sabor especial. 😉

Parece ser que antiguamente había un pastel hecho a base de hojaldre, yema de huevo y azúcar que era uno de los más exquisitos que se conocían y se llamaba así, pastel de gloria. Por eso, cuando se quería decir que algo estaba muy bueno se decía que sabía a gloria, como queriendo decir que estaba tan exquisito como aquel dulce manjar tan apreciado por todos.

Pues nada, para terminar el post de hoy os dejo con la foto de un pastel que seguro que sabe a gloria.

Saber a gloria

Muchas gracias a Yoann Grange por la foto de hoy.