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Ha pasado un ángel

Hay algunas veces que, cuando de repente nadie dice nada, cuando hay un silencio repentino, cuando todo el mundo se calla a la vez, para romper el hielo alguien dice: parece que ha pasado un ángel.

¿Y por qué decimos eso? Pues según parece, desde la época de la Roma Clásica, cuando en una casa se nombraba el nombre de un difunto (de una persona fallecida, muerta) se mantenía un respetuoso silencio para honorarlo (como si se hiciese un minuto de silencio como se hace hoy en día) y después, al llegar la época del cristianismo, se siguió manteniendo esta costumbre, y se decía que el ángel de esa persona fallecida pasaba durante el silencio de respeto que se le ofrecía. De ahí que hoy en día cuando de repente se hace el silencia se siga diciendo lo de «parece que ha pasado un ángel».

Post nº 200

Pues sí, parece que fue ayer cuando empecé a escribir este blog… y hoy ya estoy publicando el post número 200!

Más de 200 expresiones españolas ya comentadas en él, muchas de ellas sugeridas por vosotros y que me han dado la oportunidad de entrar en contacto con muchas personas de diversos lugares del mundo atraídas por diversos motivos: estudios, curiosidad, diversión…

Y bueno, para celebrar este gran momento, he creado una página en la que se recopilan por orden alfabético todas las diversas expresiones, dichos, refranes y frases que a lo largo de los 10 meses de vida que tiene ya este blog han ido apareciendo. Dicha lista de expresiones españolas irá siendo actualizada a medida que crezca el número de posts y espero que os sea muy útil para encontrar lo que necesitéis.

Muchas gracias a todos los que consultáis este blog, ya sea a diario o eventualmente y muy especialmente a…

Yoann, por animarme a escribir el blog y llenarlo de fotos preciosas

Vyrz, por sus continuas visitas, comentarios e incluso premios y cuyo blog os animo a descubrir

Félix y Pau, por inspirarme tan a menudo y ayudarme a practicar en las explicaciones

Nir, porque aunque ha tardado en descubrir este blog, ya ha aportado un montón de comentarios

y, en general a todas esas personas que, de forma anónima, me ayudan a escribir cada día con toda la ilusión. A todos…

MUCHAS GRACIAS!

Ponerse morado

¿Sabéis qué color es el morado?

Sí es ese color de las moras, el que se obtiene al mezclar el rojo y el azul. Más concretamente, este:

Ponerse morado

Pues bien, es España decimos que alguien se ha puesto morado cuando ha comido mucho mucho mucho. Esa gran cantidad ingerida puede ser de una sola cosa (con lo que diríamos se ha puesto morado de dulces, por ejemplo) o en general (con lo que simplemente diríamos, jo, hoy Juan se ha puesto morado).

Y ¿de dónde vendrá eso de ponerse morado? ¿Por qué no decimos se ha puesto rojo, o verde o naranja? Pues por lo visto existe una enfermedad llamada cianosis, un trastorno del cuerpo humano con el que se adquiere un color azulado / morado debido a una alteración de la cantidad de oxígeno que hay en la sangre y como una de las principales causas de cianosis siempre han sido las comilonas o los empachos (es decir, por haber comido demasiado), relacionamos el hecho de pasarnos en la ingesta de alimentos (que inspirada que estoy hoy!) con el color morado. Interesante, ¿verdad?

Romper el hielo

Seguramente en alguna ocasión os habréis encontrado en una situacón tensa, en una situación en la que se ha hecho el silencio y no sabéis qué decir. También es posible que os encontréis en un bar, una discoteca, hayáis visto a una chica que os gusta, os acercáis a ella pero no sabéis cómo iniciar una conversación. Pues bien, todas esas situaciones, frías como el hielo porque en ellas falta la calidez de una agradable conversación, podrían ser el inicio de la explicación de nuestra expresión española de hoy: romper el hielo.

Romper el hielo significa, precisamente, terminar con esas situaciones tensas iniciando una conversación o diciendo algo que anime a la otra persona a interactuar también con nosotros. Se puede usar un «¿y tú, a que te dedicas?» para romper el hielo, se puede hablar del tiempo para romper el hielo (muy socorrido cuando nos encontramos en el ascensor con un vecino con el que apenas hemos tratado nunca) y los más hábiles en esto de romper el hielo pueden utilizar un chiste como punto de inicio de una conversación. Pero no todo el mundo tiene esa facilidad para romper el hielo, porque la comparación es realmente buena: hay que contar con herramientas para poder romper el hielo y en el símil, esas herramientas serían la creatividad, el ingenio y la ocurrencia de decir algo adecuado.

Bueno, espero que el post de hoy no os haya dejado fríos. Y para terminar con el post de hoy, os dejo con una bonita imagen cubierta de hielo. Gracias a Yoann Grange por la foto de hoy.

Romper el hielo

Pasar por el aro

Se utiliza la expresión pasar por el aro cuando una persona se ve obligada a realizar actos con los que no está de acuerdo, pero que debe hacer por exigencia de otra persona, para conseguir un determinado fin.

Hay muchas veces que, en determinados puestos de trabajo, hay que pasar por el aro para progresar. Estos actos pueden ser desde hacer horas extra de forma gratuita, hasta tener que «mimar» al jefe trayéndole la bebida que le gusta, haciendo sus informes sin que nadie lo sepa… Ahora ya está en cada uno la decisión si merece o no la pena pasar por el aro y si se está dispuesto a hacerlo para conseguir el fin deseado.

El origen de esta frase probablemente esté en los circos, donde los domadores hacen pasar por un aro (muchas veces envuelto en llamas) a algunos animales, los cuales, evidentemente no quieren atravesar ese aro y mucho menos si corren el peligro de quemarse, pero como el domador tiene un látigo, o pasan por el aro o el domador los azota (y probablemente en una próxima actuación ya se hayan deshecho de ellos porque no les sirven para su espectáculo), así que los pobres animales no tienen más alternativa que pasar por el aro.

Bueno, siento haber empezado la semana de esta forma tan cruda pero en las expresiones españolas no todo el monte es orégano, así que, de vez en cuando, también nos tenemos que enfrentar a expresiones como la de hoy. Que tengáis un buen día!

Estar cogido con pinzas o estar cogido con alfileres

¿Sabéis lo que es un alfiler? Un alfiler es una de esas agujas que tienen una punta afilada por un extremo y una cabeza redondeada por el otro que suelen utilizar las personas que cosen para sujetar el dobladillo de un pantalón antes de ser cosido definitivamente, dos telas, etc. Seguro que alguna vez os habéis encontrado con uno en vuestra vida.

Pues bien, una vez sabido qué es un alfiler, vamos a intentar explicar el significado de la expresión española de hoy, bueno, de las expresiones, porque el post de hoy es un happy post: 2 x 1 😀

Decimos que algo está cogido con pinzas o está cogido con alfileres cuando es algo provisional, cuando no es definitivo, no es firme, no está completamente definido ni acabado y si no se arregla, antes o después se derrumbará, se romperá, no aguantará. Así, podemos decir que una página web está cogida con pinzas (cuando todavía no se ha probado y todavía puede tener errores), que un proyecto está cogido con alfileres (cuando todavía no es definitivo ni se tienen todos los detalles decididos) o que el guión de una película está cogido con alfileres (cuando tiene muchos huecos, muchos fallos, muchas cosas que no terminan de estar claras o definidas). También se puede decir que hay que coger con alfileres algo cuando se dice que no hay que tomarse algo complétamente en serio, que hay que verlo con la posibilidad de que cambie, de que no es totalmente definitivo.

Y bueno, aunque supongo que el origen de las expresiones de hoy ya lo habréis imaginado por la explicación del principio del post, os confirmo que proviene del mundo de la costura, ya que los sastres y costureras siempre cogen con alfileres las prendas que están diseñando antes de coserlas definitivamente, y durante el tiempo en el que la prenda todavía está cogida con alfileres, aunque ya se puede ver cómo va a ser más o menos, aún se pueden hacer cambios (es decir, no es definitiva hasta que no se cose con hilo y aguja) y si se quedase para siempre sólo con los alfileres, al final éstos se caerían y el traje o vestido perderían su forma deseada.

Pues nada, espero que este happy post os haya gustado!

No todo el monte es orégano

¿Habéis escuchado alguna vez lo de que no todo el monte es orégano?

Si no lo habíais escuchado nunca, pues hoy aprenderéis una frase nueva y si ya la conocíais, seguramente aprenderéis una nueva curiosidad sobre el origen y significado de esta frase española.

Decimos que no todo el monte es orégano cuando queremos expresar que a veces no todo es fácil, no todo es bueno o no todo tiene ventajas, sino que también hay cosas difíciles o trabas que impiden que podamos hacer las cosas de manera fácil.

Y os preguntaréis ¿y por qué se usa el orégano como referencia de facilidad, de ventaja, de algo tan bueno? Porque en la frase de no es oro todo lo que reluce se utilizaba como referente algo de mucho valor (el oro), pero el orégano… si es el único ingrediente que si lo añades no te cobran nada en las pizzerías! Pues resulta que, a pesar de que hoy en día sea una especia a la que apenas aportamos valor, su etimología griega significa ‘planta que alegra el monte’ y son tantas las virtudes que antiguamente se le atribuían que era sinónimo de remedio o solución general para cualquier mal.

Así que nada, ya sabéis una nueva expresión española, con su origen y todo. Dedicado a Pau.

A fin de cuentas

Para empezar el día de hoy, una frase que es más común de lo que parece y que ya veréis como es muy sencilla de entender.

Seguramente en alguna ocasión habéis visto el balance de una empresa o en general, las cuentas de algo. Supongo que también os habréis fijado en que al final de esas cuentas siempre aparece la conclusión, el resumen de cómo queda el balance, si positivo o negativo (es decir, si tengo beneficios o pérdidas). Pues por eso, como al final de las cuentas hay un resumen, una conclusión de cómo estamos, decir lo de a fin de cuentas, es sinónimo de decir: resumiendo, como conclusión, en definitiva.

Vamos a ver algún ejemplo: Juan ha dejado su trabajo. A fin de cuentas, lo que más le importaba era su familia, y como su trabajo no le permitía pasar tiempo con ella, prefirió dejarlo.

Otro ejemplo: ¿Qué es un móvil? Pues a fin de cuentas, es un medio para comunicarse desde cualquier lugar del mundo sin necesidad de estar enchufado físicamente a ningún sitio.

Bueno pues, espero que hayáis entendido el significado de la expresión española de hoy porque, a fin de cuentas, esa es mi intención.

Mucho ruido y pocas nueces

He aquí una expresión que, si bien usamos los españoles, su origen se debe a la obra de William Shakespeare Much Ado About Nothing, pero como viene siendo habitual, la hemos traducido «a nuestra manera».

Con la expresión de mucho ruido y pocas nueces se quiere hacer notar que, a pesar de haber un gran alboroto o revolución, al final no hay ningún resultado real ni positivo, se hace mucho ruido pero al final no se hace nada, todo es artificio. Es como cuando un político hace una gran campaña electoral con multitud de promesas y propuestas pero que, cuando llega la hora de la verdad, no hace nada de nada. Es cuando hay mucho «bla bla bla» pero poca acción. Como en el efecto 2000, que parecía que al llegar el fin del segundo milenio se iba a acabar el mundo y al final lo único que ocurrió es que algunos vídeos decían que era lunes cuando estábamos en jueves. O como cuando en un partido de fútbol hay un jugador que hace muchas filigranas (muchas piruetas, mucho jogo bonito) pero a la hora de la verdad no marca ningún gol. Pues eso, mucho ruido y pocas nueces.

La de hoy también ha sido facilita, ¿verdad?

El quinto pino

Seguro que en alguna ocasión habéis escuchado eso de: Uf, eso está en el quinto pino. Pero… ¿qué sentido tiene? ¿Acaso está colgado de un pino? ¿Por qué siempre del que hace número 5? Pues bien, todas esas dudas, se resolverán (o por lo menos eso espero) en el día de hoy.

Decimos que algo está en el quinto pino cuando está muy lejos. Ya está. Sin más complicación. Por ejemplo, la casa de un amigo puede estar en el quinto pino, la panadería en la que venden esos pasteles que tanto nos gustan puede estar en el quinto pino o la oficina de correos a la que tenemos que ir a buscar un paquete puede estar también en el quinto pino. Y seguramente junto a ninguno de esos lugares haya ningún pino. Entonces, ¿de dónde viene la expresión española de hoy para designar que algo está lejos?

Pues bien, resulta que a principios del siglo XX, entre Recoletos y la calle de Alcalá (2 calles muy famosas de la capital de España, Madrid), había 5 maravillosos pinos muy frondosos que formaban una fila perfecta. Según parece, en torno al gran tronco del último de ellos, los enamorados madrileños se escondían para besarse y abrazarse (cosa que en aquellos tiempos no estaba bien visto hacer en público, por lo que los enamorados tenían que ir a un sitio lejano y poco concurrido para poder demostrarse su amor). De ahí que irse al quinto pino era como irse a un lugar lejano a donde nadie llegaba, expresión que se ha mantenido hasta el día de hoy con el sentido explicado. Curioso, ¿verdad? Pues para rematar la faena de hoy, os dejo con una nueva imagen en la que, se muestra un bello pinar.

El quinto pino

Gracias a Yoann Grange por la foto de hoy.