Archivo de la categoría: refranes

A quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija

Una vez más, tengo que abusar de vuestra imaginación para explicaros esta expresión (aunque en realidad sé que cuando os la explique me diréis que en este caso, la situación que refleja no es fiel a su significado, pero… no todo podía ser perfecto).

Imaginaos un árbol enorme, súper bonito y con una gran copa. Ahora imaginaos que os acercáis a él en un día caluroso, muy caluroso de verano y os cobijáis bajo él. Se esta bien ¿verdad? Pues la expresión arriba mencionada se suele utilizar para indicar que si alguien va con gente buena, inteligente, trabajadora, hasta influyente (en el buen sentido de la palabra) tendrá un buen futuro, estará bien en la vida, las cosas le irán bien porque se deja influenciar por cosas positivas.

Es como decir que si vas con buena gente, serás buena gente. Y si vamos más allá y somos un poco mal pensados, esta frase también podría utilizarse en el sentido de que, si te acercas (arrimas) a alguien que tiene poder y te llevas bien con esa persona, probablemente tendrás un futuro mejor que si no conoces a nadie que te pueda echar una mano en caso de necesitarlo. ¿El mundo es injusto? Es posible… pero para eso hay otros miles de blogs que seguro que sabrían explicar mucho mejor que yo esos temas.

A perro flaco, todo son pulgas

¿No os habéis fijado en que las desgracias nunca vienen solas? ¿Habéis notado que cuando falla algo, inmediatamente falla algo más? ¿No tenéis la impresión de que, cuando estáis en plena crisis de repente todo el mundo se os viene abajo porque parece como si todos los planetas se hubiesen alineado en vuestra contra?

Pues para expresar esa situación los españoles nos hemos inventado (como no) una pintoresca (rara, extravagante, estrafalaria, diferente, peculiar) expresión: A perro flaco, todo son pulgas. La verdad es que ésta es otra de esas expresiones que me gustan por su nivel de grafismo. Imaginad un perro solo, abandonado, sucio, hambriento…. Pues por si fuera poca la desgracia que el pobre perro ya lleva a sus espaldas por todo eso, pues encima las pulgas van y le atacan a él. No atacan al súper perro de la multimillonaria de la esquina, no, las muy pulgas van y se ceban con el pobre perro flaco que está pasando por la peor racha de su vida.

Pues bien, este hecho, extrapolable a las personas, define muy bien la situación arriba explicada: las desgracias nunca vienen solas y siempre atacan al más débil, así que, armaros de fuerza y valor y que todo eso no pueda con vosotros ya que, lo que no pueda con vosotros, os hará más fuertes.

Éramos pocos y parió la abuela

Esta expresión (muy utilizada, por cierto) es el equivalente español a lo que viene siendo la Ley de Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal. Y si además puede empeorar, lo hará.

Éramos pocos y parió la abuela es como decir que, por si ya no había suficientes cosas que funcionasen mal hasta el momento, de repente llega otra cosa más grave aún que te hace plantearte lo de ¿qué he hecho yo para merecer esto?

Pues sí, cuando estéis al límite, cuando no podáis más, cuando todo lo malo que os podía pasar sucede y encima llega algo peor, utilizad esta frase. Todos los españoles que os rodeen se quedarán boquiabiertos (es decir, muy sorprendidos) de vuestro genial dominio del español.   😉

Más vale pájaro en mano que ciento volando

Esta es una expresión un poco conservadora, pero que se suele utilizar en muchas ocasiones, probablemente porque solemos ser poco arriesgados en la vida.

Más vale pájaro en mano que ciento (o cien) volando significa que más vale tener poco pero que sea tuyo, que lo tengas seguro, a que haya muchas cosas buenas por el mundo, pero que ninguna te pertenezca. Me parece que en inglés la expresión equivalente sería «A bird in hand is worth two in the bush». Si hay alguien de habla inglesa que lo pueda confirmar, todos los visitantes de este blog y yo misma te estaremos muy agradecidos.

Como he dicho antes, es una expresión conservadora que iría en contra del siguiente principio: El que no arriesga, no gana.

Ahora dejo en vuestras manos si preferís tener poco pero seguro o arriesgaros por conseguir algo más.

Cómo decir que uno va borracho

En España hay pocas cosas que gusten más que el vino y las mujeres. Y claro, eso tiene sus consecuencias… entre ellas, inventar un montón de formas distintas para expresar que uno está borracho. Empecemos:

Estar borracho.

Llevar una buena cogorza.

Llevar un buen pedo o ir pedo perdido.

Llevar una buena melopea.

Pillar una tajada o ir con la tajá.

Llevar un buen melocotón.

Haber pillado un buen pedal.

Llevar una buena mierda encima.

Ir ebrio (esta es la forma más culta que se conoce).

Ir mamado (esta es una de las más incultas 😛   )

Estar como una cuba.

Ser un agarrafarolas.

Ir ciego (o haber pillado un ciego).

Ir bolinga.

Estar piripi.

Ir bien cocido.

Llevar un buen puntazo.

Irse bebiendo hasta el agua de los floreros.

Bueno, éstas son sólo algunas de las formas de expresar la borrachera de una persona, ya sea uno mismo u otro. Si conocéis otras… espero vuestros comentarios!

No hay mal que por bien no venga

Hay veces en las que nos pasa algo malo, pero sin embargo, sacamos provecho de ellas para darnos cuenta de algo que nos había pasado totalmente desapercibido. También hay otras veces que, lo que puede ser malo o afectar negativamente a otros, nos puede beneficiar.

Pues nada, si alguna vez os pasa eso, ya sabéis cual es la expresión más acertada: No hay mal que por bien no venga.

Ojalá que la podáis usar mucho, no porque os pasen muchas cosas malas, sino que, cuando os pasen, que por lo menos podáis obtener algún beneficio a cambio.

Ojos que no ven, corazón que no siente

He aquí otro resumen gráfico de una verdad absoluta. Si no ves algo (o no te enteras de algo) no sufres por ello, es decir, tu corazón no siente nada de lo que pasa, porque simplemente lo desconoces.

Hay veces que es mejor no decir toda la verdad a alguien (aunque no decir toda la verdad tampoco significa mentir, lo cual no hay que hacer nunca) ya que de esa manera le evitaremos un posible sufrimiento que tal vez no sea necesario.

Y hay otras veces que por cobardía o egoísmo hay cosas que preferimos no ver para no lamentarnos por ello: el hambre en el mundo, las injusticias sociales, el abuso de poder…

Sea cual sea el caso, lo cierto es que «ojos que no ven, corazón que no siente».

Una vez explicado el siginificado real de este refrán, pasaremos a comentar una variación que también se ha hecho muy popular ya que encierra tanta verdad como el refrán original: «Ojos que no ven, batacazo que te pegas». Esta no hace falta comentarla, ¿no? 😉

Los huevos, ingrediente indispensable de muchas expresiones españolas

He aquí un homenaje a los huevos, esa palabra sobre la que tantas y tan variadas expresiones se han creado en la lengua castellana. Y bueno, antes de empezar, este post no es apto para menores de 7 años. Dicho esto… empezamos!

Si se dice «vale (o cuesta) un huevo» significa que es algo que vale mucho o que cuesta mucho esfuerzo. También podemos usar la expresión «y un huevo!» que significa que ni hablar, que no, que no y que no.

Si decimos «tiene un par de huevos» significa que muestra gran valentía en sus acciones.

Junto al número 3, como en la frase «me importa 3 huevos (o también, me importa 3 cojones)» significa que no me importa nada, que paso totalmente del tema.

Y si ascendemos el número a mil pares obtendremos «le costó mil pares de huevos», lo cual denota una gran dificultad para conseguir algo.

Además de con los números, dependiendo el verbo que acompañe a los huevos, su significado varía enormemente. Así, no es lo mismo «tener huevos» (lo que indica gran valentía) que «tiene huevos la cosa» lo que denota sorpresa y admiración, además de importancia.

Si probamos ahora con el verbo «poner» nos inclinamos más hacia un reto: «poner los huevos sobre la mesa» es como retar a alguien a hacer algo.

Otra variedad que cambia mucho el significado es el tiempo verbal utilizado. Así, el tiempo presente «me toca los huevos» indica molestia o fastidio. El reflexivo, «tocarse los huevos» indica pereza o vaguería, y el imperativo «tócate los huevos» es una exclamación de sorpresa.

Si pasamos ahora a un sinónimo suyo, cojones, también encontraremos una gran variedad de usos y significados. Los prefijos o sufijos cambian su sentido: si utilizamos el prefijo a- como en «acojonado», expresa miedo. Si usamos el prefijo des-, como en «descojonarse», significa reírse mucho mucho. Con el sufijo –udo, como en «cojonudo», indica algo muy bueno que roza la perfección.

Las preposiciones también nos ayudan a matizar la expresión. De significa éxito como en «me salió de cojones», aunque en otros casos también puede denotar cantidad, como en «hacía un frío de cojones», es decir, que hacía mucho frío. Por expresa voluntariedad como en «lo haré por cojones» y hasta expresa el límite de aguante (estoy hasta los cojones).

Bueno, pues he aquí unas cuantas expresiones más que, seguramente, ya habréis escuchado en alguna ocasión. Si encontráis alguna otra variedad que no esté incluida en este post, os invito a que incluyáis vuestros comentarios.

A Dios rogando y con el mazo dando… o reza, pero sigue remando

Bueno, antes de escribir este nuevo post, quiero pedir perdón por adelantado a todos aquellos fieles creyentes de los milagros del Divino, por si, la explicación de este refrán les pudiese herir sus sentimientos.

Dicho esto, pasemos a la acción. En este post hemos juntado 2 expresiones que son sinónimas y que pasaremos a explicar por separado.

1. A Dios rogando y con el mazo dando. El español utilizado en esta frase parece un poco anticuado, pero es que así, suena mejor (es decir, rima, cómo si fuese una mini-poesía).

2. Reza pero sigue remando. Este caso es más claro (seguro que la habéis entendido a la primera), y como decimos los españoles, no rima pero es verdad.

Ambas frases tienen el mismo significado: si alguna vez te pasa algo malo, está muy bien que te encomiendes a Dios, que empieces a rogarle, a pedirle, rezando, que no te pase nada malo, que te saque de esa situación, pero, si de verdad quieres salir, por si acaso pídele también ayuda a alguien más terrenal (de la Tierra, humano) o trabaja para solucionar el problema. No te quedes de brazos cruzados mientras esperas que venga Dios y a través de un milagro solucione todos tus problemas. Si Dios, cuando va a ayudarte, te pilla trabajando o esforzándote por salir de esa situación, seguro que te ayuda más que si no lo haces.

En este caso también he encontrado un origen que describe muy bien el significado y uso de estas frases: Dicen que un día iba un hombre por un camino con un carro lleno de comida y de repente, el carró se rompió, sin posibilidad de llegar al destino. El carretero (el dueño del carro) se quedó mirando su carro allí parado en el camino y de repente tuvo la suerte de encontrarse con San Bernando que, cosas de la vida, iba paseando por allí. Entonces, el carretero le rogó al santo que le pidiese a Dios que reparase su carro para que puediese continuar su camino a lo que San Bernardo respondió: «yo rogaré a Dios por ti, amigo mío, pero mientras tanto, coge un mazo y empieza a reparar la rueda rota del carro». Pues lo dicho, es posible que alguna vez un milagro os saque de un apuro, pero por si acaso y mientras tanto, haced todo lo posible para solucionarlo vosotros con vuestro esfuerzo y trabajo.

No por mucho madrugar, amanece más temprano

Pues bien, hoy nos toca un refrán muy español: No por mucho madrugar, amanece más temprano, o lo que es lo mismo, hay veces que las cosas tienen un proceso y duran un tiempo y no porque nosotros intentemos acelerarlas o que sucedan antes, lo harán.

Como bien dice el refrán (y no me negaréis que éste también es bastante gráfico) por muy temprano que nos levantemos por la mañana, el Sol no saldrá antes a relucir. Con esto, no queremos decir que lo dejéis todo para el final, pero sí que a veces hay que tener un poco de paciencia en la vida y esperar a que los acontecimientos sucedan en su momento.

Tal vez os encontréis a algún freaky que os diga «No por mucho tempranar, amanece más madruga». Si os apetece, reiros un poco para hacerle sentir bien, pero que no os engañe, eso no significa nada más que la frase original.

Y bueno, para que no digan que los españoles somos unos vagos y que inventamos frases como esa para no levantarnos pronto ni apresurarnos en hacer las cosas, para terminar os desvelaré otro refrán magistral también español: A quien madruga, Dios le ayuda. Como veis, tenemos refranes para todos los gustos….