Archivo de la categoría: curiosidades

Sin comerlo ni beberlo

Después de unos días de tanta fiesta y de tanto comer y beber, vamos a analizar una expresión española anti-gastronómica: Sin comerlo ni beberlo.

Esta expresión se usa cuando nos pasa algo que no pretendíamos o que no buscábamos, vamos que sin hacer nada, ocurre. Suele ser algo que pasa sin que uno se entere, sin saber cómo, sin poder hacer nada y/o de repente.

Por ejemplo, «el otro día iba paseando por la calle y sin comerlo ni beberlo me metieron en una pelea en la que no conocía a nadie», es decir, que iba tranquilamente por la calle y aunque no conocía a los que se peleaban ni tenía ninguna intención de introducirme en la pelea, me ví involucrado en ella.

Otro ejemplo: «llegué a mi casa y sin comerlo ni beberlo mis padres me pegaron una bronca que no veas», es decir, yo no había hecho nada malo y aún así y sin esperarlo, mis padres se enfadaron conmigo.

Otro ejemplo más «un reportero sin comerlo ni beberlo fue tomado como rehén en la guerra», es decir, él sólo estaba allí para cubrir una noticia y aunque no iba en contra de nadie en particular, fue tomado como rehén de uno de los bandos en guerra.

Espero que no os pasen muchas cosas «sin comerlo ni beberlo» sobretodo porque, aparte de ser inesperadas, os pillan con el estómago vacío. 😉

De bien nacidos es ser agradecidos

Hay cosas en esta vida, pocas pero las hay, que son gratis, como por ejemplo sonreir o dar las gracias.

Pues bien, ya que no cuesta nada hacer ninguna de esas dos cosas, ¿por qué no regalarlas a alguien que ha hecho algo bueno para nosotros, o que se preocupa por lo que nos pasa, o que simplemente está ahí siempre que le necesitamos?

La frase de hoy lo que significa es que está muy bien ser agradecidos en la vida porque, aunque parezca una tontería dar las gracias por algo que nos hayan hecho, esa palabra tiene un gran valor para el que la recibe, así que nunca olvidéis dar las gracias cuando hagan algo por vosotros. Antes o después ese gesto tendrá su recompensa.

Dedicado a Yoann, una de las personas más agradecidas que conozco.

Echar leña al fuego

Esta expresión seguro que sí que la habéis oído en más de una ocasión. Seguro que habéis escuchado a alguien decir: «venga, no le eches más leña al fuego» y vosotros pensando ¿fuego, qué fuego, dónde? Pues bien, tranquilos, no hay ningún fuego. Al menos físicamente.

Cuando alguien usa la expresión «echarle leña al fuego» lo que quiere decir es que uno hace crecer un tema conflictivo o problemático. Por ejemplo, imaginaos que vuestro hermano pequeño ha suspendido un examen de matemáticas y cuando vuestros padres le están echando la bronca (es decir, le están diciendo que eso está mal), vosotros empezáis a decir que además no ha recogido su cuarto, no ha hecho los deberes de literatura y se ha gastado toda la paga en chucherías y petardos. Pues bien, esto es echarle leña el fuego, porque es hacer más grande (aumentar) lo malo que ha hecho vuestro hermanito.

O por ejemplo, 2 equipos de fútbol que son eternos rivales van a jugar el próximo domingo un partido de fútbol y los periodistas empiezan a sacar informaciones que no hacen más que aumentar el conflicto entre ambos (que si el presidente de uno de los equipos ha insultado al otro, que si un jugador puede ser fichado por el otro equipo)… es decir, están echando leña al fuego.

Es como si el problema fuese la llama y esos comentarios fuesen como añadir más leña para que la llama crezca aún más. Bastante gráfico, ¿no? Pues ale, ya sabéis una cosa más. Que disfrutéis del finde!!!

No hay peor ciego que el que no quiere ver

He aquí una expresión que tal vez os sea un poco difícil de entender pero que, en cuanto desveléis su significado, os daréis cuenta de que estáis rodeados por gente que coincide exactamente con ella.

Hay gente que se empeña en no querer ver la verdad, ya sea porque le da miedo, porque no le gusta o porque simplemente está mejor creyendo sus propias mentiras.

Por ejemplo, un jefe que no quiere ver que sus empleados están descontentos con la forma en que dirige el departamento. Va viendo como poco a poco sus empleados bajan su rendimiento o poco a poco van abandonando la empresa, pero el jefe no quiere admitir que hay un problema y ni pregunta a nadie si se plantea que él pueda ser el problema.

Ejemplo 2. Unos padres que aunque ven que sus hijos cada día sacan peores notas en el colegio, pero ellos siguen pensando que sus hijos lo tienen todo, que no necesitan nada y que están bien. Es posible que sus hijos se sientan desatendidos por sus padres, que se dejen llevar por las drogas o por las malas compañías, pero los padres no quieren ver que sus hijos puedan tener ningún problema.

Ejemplo 3. Una persona que va a un médido quien le dianostica una grave enfermedad y sólo piensa que el médico no tiene ni idea, por lo que cambia de médico o directamente no le hace caso y no se deja curar.

Pues bien, cualquiera de las personas que hemos comentado realmente se pone una venda ante sus ojos para no ver la realidad, ya sea porque le tienen miedo o porque no la quieren ver, pero realmente están ciegos. Y decimos que realmente son ciegos porque no quieren ver, no porque tengan ninguna discapacidad congénita (de nacimiento) que les impida ver, sino porque no quieren. Por eso decirmos que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Ahora bien, tened en cuenta que, aunque intentéis esconderos de ella, la realidad está ahí y por intentar evitar los problemas, no los solucionaréis, así que es mejor enfrentarse a ellos y dedicarles los 5 sentidos.

La cabra siempre tira al monte

La cabra siempre tira al monte

Y para hoy, una nueva expresión relacionada con las cabras, esas grandes amigas del refranero español.

Después de explicar en su día lo que significaba hacer la cabra, hoy vamos a intentar relatar el sentido que tiene la expresión española de hoy: la cabra siempre tira al monte.

Todo bicho viviente, por lo general y en este caso no sólo aplicable a los humanos, sino también a los animales, solemos tener un cariño especial a nuestros orígenes. En unos casos puede ser al lugar en el que nacimos, en otros a nuestra cultura, a nuestras costumbres, a nuestros instintos… o a todos ellos. Pues bien, lo que quiere decir la frase de hoy es que, aunque abandonemos nuestros orígenes en algún momento de nuestra vida, hay algo más fuerte que nuestra propia voluntad que nos hace volver o querer volver a ellos.

Como hoy estoy un poco filosófica en mis explicaciones, voy a intentar dar más detalles sobre el significado con unos cuantos ejemplos.

Ejemplo 1. Un mallorquín (habitante de la isla de Mallorca, España) que en un momento de su vida se va de la isla para encontrar un mejor trabajo, desarrollarse personalmente, conocer otros lugares, seguro que en algún momento de su vida quiere volver a su isla natal. Y os preguntaréis ¿por qué? Pues porque la cabra siempre tira al monte.

Ejemplo 2. Intentamos domesticar a un zorro. Es posible que durante mucho tiempo sea más o menos dócil y «se porte bien» pero un día, tendrá delante una gallina e irá a atacarla y a matarla porque el instinto es más fuerte que lo que haya podido aprender después. Y ¿por qué? Porque la cabra siempre tira al monte.

Ejemplo 3. ¿Y qué me decís de ese chico que siempre ha sido un bala perdida y que parece que ha ido mejorando y se porta mejor? Pues que probablemente en cuanto se le presente la ocasión volverá a beber, a drogarse… qué se yo… Porque la cabra siempre tira al monte.

Qué le vamos a hacer… la vida es así. Nuestros instintos son más fuertes que nada y no podemos evitarlo. Aunque yo pienso ¿y qué, acaso es malo?

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Ponerse las pilas

A lo mejor habéis escuchado alguna vez a alguien decir: chico, ponte las pilas! No es que las personas tengamos ningún hueco para enchufarnos una batería ni nada por el estilo, pero bueno, metafóricamente podría decirse que sí.

Hay momentos en los que estamos como apagados, que nos dormimos o que simplemente nos relajamos y no hacemos las cosas que se supone que deberíamos hacer. Y claro, el tiempo pasa, los exámenes llegan, los plazos de entrega de proyectos se van cumpliendo o simplemente el resto de la gente avanza en su vida y nosotros no.

Pues ante cualquiera de estas situaciones nos pueden decir: PONTE LAS PILAS! Es decir, venga, ánimo, o te mueves o te quedas atrás.

Vayamos con los ejemplos. La fecha del próximo examen se acerca y no hemos estudiado nada. Pues o te pones las pilas y estudias o suspenderás! Otro ejemplo. Van pasando los años y no terminamos la carrera universitaria en la que estamos ni de casualidad. Pues o nos ponemos las pilas o cuando queramos empezar a trabajar seremos demasiado viejos para ello! Tercer y último ejemplo de hoy (por lo menos por mi parte): hay una chic@ que os gusta un montón y nunca os atrevéis a decirle nada. Pues o os ponéis las pilas y le decís algo, o alguien se adelantará y os quedaréis solos!

Así que nada, a ponerse las pilas!! Y si queréis compartir con nosotros la útima vez que os tuvisteis que poner las pilas por algo, esperamos vuestros comment

Estar espeso

Seguramente alguna vez habéis escuchado a alguien en clase o en el trabajo que os ha dicho: uy, qué espeso que estoy. Probablemente no notéis ninguna diferencia en ellos físicamente, y seguramente no la habrá, pero sí que la hay en su cerebro.

Cuando alguien está espeso significa que sus pensamientos no fluyen como deberían por su mente, que está lento de reflejos, que no entiende las cosas que se le explican o que no tiene la frescura suficiente para aportar nuevas ideas.

Todo el mundo tiene días en los que está más despierto y más fresco de ideas y otros días en los que parece que no nos enteramos de nada, que no somos capaces de razonar, que nos explican las cosas y no hay manera de que las comprendamos. Pues bien, para éstos días, los españoles nos inventamos la expresión «estar espeso».

Así que nada, cuando os encontréis con alguien que esté espeso, esperad a otro día para consultarle algo! 😉

Ser de piedra

¿Habéis oído alguna vez a alguien decir: «oye, que no soy de piedra»? Dicho así, suena como muy obvio (algo muy claro, muy fácil de ver) ya que veis perfectamente que esa persona no es una estatua pero, ¿qué significa exactamente?

Las personas tenemos sentimientos, tenemos un coranzocito que se enamora, que siente tristeza, compasión, alegría… y por eso no podemos evitar reaccionar con sentimientos delante de determinados estímulos.

Por ejemplo, cuando vemos una gran tragedia, como no somos de piedra, no podemos evitar sentirnos mal. Cuando vemos a una persona muy atractiva, no podemos evitar sentirnos atraídos por ella o decirle algo porque, como no somos de piedra, el ritmo de nuestro corazón se acelera y tenemos sentimientos hacia esa persona. Si te ponen delante un pastel buenísimo, como no eres de piedra, no puedes evitar desear comértelo entero.

Y bueno, menos mal que la gente no es de piedra porque si no este mundo sería muy aburrido y sin compasión por nada!

Hacerse la boca agua

Imaginad que vais camino de casa con un hambre tremenda después de un duro día de trabajo o de clase en la universidad. Imaginad que pasais por delante de una pastelería de la que se desprende un agradable olor de pan recién hecho. Imaginad que tiene un gran escaparate repleto de diversos pasteles y tartas de todos los sabores posibles: dulces, salados, de chocolate, con crema, vainilla, fresas… Seguro que justo en ese momento, vuestra boca empieza a llenarse de saliva, una reacción natural del cuerpo humano cuando se prepara para recibir comida.

Pues bien, una vez más los españoles tenemos una expresión muy gráfica para denominar a esa sensación que sufrimos. Decimos que se nos hace la boca agua.

Y ahora, una curiosidad de la que probablemente hayáis oído hablar, pero que tal vez alguno de vosotros no conozcáis o no recordéis. Un médico ruso llamado Ivan Petrovich Paulov (1849-1936) hizo un experimento con perros que consistía en hacer sonar una campana justo antes de darles la comida. En poco tiempo, los perros, simplemente con oír la campana, empezaban a salivar porque sabían que justo después recibirían su alimento diario, por lo que cada vez que sonaba la campana, a los perros se les hacía la boca agua.

Bueno, como ayer no pude escribir nada, hoy ración doble de conocimiento! Que lo disfrutéis!

El fútbol es así

Como diría un amigo mío, el fútbol es así y punto. Pero bueno, como yo soy de más palabras, intentaré desvelar el significado de esta popular frase que tanto se usa, tanto dentro como fuera de los ámbitos deportivos.

Seguro que recordáis algún partido de fútbol en el que un equipo iba perdiendo 3-0 y finalmente el otro equipo remonta el resultado y el partido termina 3-4. Parecía increíble pero… el fútbol es así. O ese gran equipo que se enfrenta con un equipo mucho más débil, que nunca ha ganado nada, que todos sus jugadores probablemente cuesten en total lo mismo que uno o dos jugadores del gran equipo y al final el equipo pequeño vence al grande. ¿Por qué? Porque el fútbol es así.

Pues bien, en todas las situaciones cuyo resultado fuese imprevisible, que nunca pensaseis que podía resultar así, pues también podéis utilizar la frase de hoy: el fútbol es así.

Dedicado a Steph y a Jorge.