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Faltar un tornillo

Decimos que a alguien le falta un tornillo cuando está loco o tiene alguna idea descabellada. Cuando decimos loco no nos referimos a esa locura por la cual hay que internar a esa persona en un centro especial, pero sí a todas esas personas que hacen pequeñas locuras, cosas que se escapan del sentido común.

Por ejemplo, alguien que para avisar a otra persona empieza a tirarle piedras (con el posible riesgo de hacerle mucho daño). A este podríamos decirle «¿qué haces, es que te falta un tornillo?».

O alguien que empieza a decir cosas sin sentido, teorías que no son ciertas, etc. Así puedes decir: «uy, a este no le hagas caso que le falta un tornillo».

Pues nada, espero que tengáis todos vuestros tornillos bien puestos y apretados y que no se os escape ninguno! 😉

Al tun tun

La expresión española de hoy es muy sonora y divertida, y también bastante popular.

Seguro que habéis escuchado a alguien alguna vez decir que algo está hecho al tun tun. Pues bien, este es el momento de averiguar exactamente el origen y significado de esta frase.

Según he podido averiguar después de consultar varias fuentes, esta expresión proviene de la locución latina «ad vultum tuum», que más o menos vendría a significar algo así como «a bulto».

Y es que cuando algo está hecho «al tun tun» significa que está hecho de forma aleatoria, regido por el azar, sin un partrón definido, es decir, y como también se dice comúnmente, a boleo.

Y de esa forma se puede elegir algo al tun tun (es decir, sin pensarlo mucho, sino cogiendo una cualquiera de las distintas posibilidades que haya para elegir) o se pueden decir cosas al tun tun (o sea, sin pensarlas demasiado).

A disfrutar de un buen día!

Llover a mares o llover a cántaros

Si lleváis un tiempo en España o hace tiempo que conocéis a alguien español, os habréis dado cuenta de que, en general somos un poquito exagerados. Bueno, lo reconozco, somos muy exagerados. Y por ello tenemos frases como las que nos ocupan el día de hoy.

Las expresiones de hoy (ambas sinónimas, es decir, con el mismo significado) hablan por sí mismas, pero es bueno que sepáis que existen y que las podéis utilizar. Y después de haber explicado en otra ocasión lo que significa llover sobre mojado, vamos a hacer una nueva mención a frases en las que la lluvia es la protagonista.

Llover a mares o llover a cántaros significa que llueve mucho mucho mucho… pero mucho. Es como si lloviese un mar (metafóricamente hablando, ya he avisado que somos un poquito exagerados) o como si echasen cántaros de agua (un cántaro es como una garrafa de agua pero de barro) desde el cielo.

Pues nada, esos días que parece que va a caer el diluvio universal, ya sabéis que podéis decir: «madre mía, está lloviendo a mares» o también, «llueve a cántaros». Si es así, que os pille con paraguas.

El horno no está para bollos

Empecemos el sábado con una expresión muy gastronómica también: no está el horno para bollos.

Si alguna vez habéis oído esta expresión es posible que os haya sorprendido bastante pero lo que en realidad significa es que nos encontramos en una situación tensa, complicada, difícil y no conviene que forcemos más la situación, que no hagamos nada que pueda agravar más esa complicación o dificultad. Es decir, que hagamos lo que hagamos, seremos inoportunos.

Por ejemplo, imaginad que acabáis de suspender un montón de asignaturas y se lo habéis dicho a vuestros padres, los cuales se han enfadado muchísimo por ello. Pues bien, ese no es precisamente el mejor momento para pedirles que os den permiso para iros de viaje o que os compren una moto, es decir, no está el horno para bollos.

O imaginad que tenéis que pedir a alguien un favor pero en ese momento esa persona está nerviosa, o enfadada… pues no es el mejor momento precisamente de pedirle el favor, porque probablemente os dirá que no ya que el horno no está para bollos.

En la vida como en la cocina, hay que saber muy bien cuál es el mejor momento para todo!

A la vuelta de la esquina

Decimos que algo está a la vuelta de la esquina (además de cuando real y físicamente está girando en la próxima esquina de la manzana de edificios en la que estemos) cuando algún acontecimiento está muy próximo a suceder, es decir, algo que va a ocurrir rápido.

«Voy a empezar a estudiar porque los exámenes están a la vuelta de la esquina» (significa que como los exámenes se acercan, hay que ponerse a estudiar ya).

«Tengo que ir a comprarme el traje ya porque el bautizo de mi ahijado está a la vuelta de la esquina» (significa que ya queda poco para el bautizo, por que lo tengo que ir a comprar ya el traje que debo llevar ese día).

La de hoy era facilita, ¿verdad?

Así que nada, id llamando a vuestros amigos e id pensando lo que vais a hacer estos días porque el fin de semana está a la vuelta de la esquina. Buen fin de semana!!!

La avaricia rompe el saco

Avaricia: Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas (según el diccionario de la Real Academia de la Lengua), es decir, querer tener más y más cosas con el fin de guardarlas para uno mismo (en un lenguaje un poco menos técnico).

Pues bien, imaginad que tenéis un saco en el que vais guardando todas esas cosas que vais consiguiendo y que nunca sacáis nada de él. Cada vez metéis más y más cosas y nunca sacáis nada. Llegará un momento que el saco ya no tendrá más capacidad y aunque sea de tela y ésta ceda, al final se romperá. Pues bien, esta es la forma gráfica que explica la frase de hoy.

Sus aplicaciones prácticas son que a veces hay que saber cuándo tenemos que parar de querer seguir queriendo más y más ya que si no sabemos cuándo para poder terminar perdiendo.

Por ejemplo, en un casino. Podemos estar en una racha de suerte y ganar algunas apuestas, pero si seguimos apostando y no sabemos retirarnos a tiempo, podemos perder todo lo que habíamos ganado. Y ¿por qué? Porque la avaricia rompe el saco.

Otro ejemplo pasa con muchos políticos, alcaldes de pueblos, etc. Utilizan su poder o influencia para ganar algo de dinero para ellos, y en lugar de conformarse con un poco, pues no, cada vez quieren más y más hasta que les descubren y muchos de ellos terminan en la cárcel o destituidos de su cargo.

Es bueno ser ambicioso en la vida y querer cosas, pero siempre hay que saber el límite y conocer el momento de parar.

Pan para hoy y hambre para mañana

En la expresión española de hoy tenemos un protagonista habitual: el pan. Con esta expresión, comúnmente utilizada por cierto, lo que se quiere decir es que alguna cosa supone un beneficio a corto plazo, no dejando nada para el futuro, no pensando en él. Es beneficio ya pero… ¿y después?

Y como viene siendo habitual, pasemos a explicar con ejemplos el significado de la expresión de hoy. Por ejemplo, un jugador de un equipo de fútbol que se lesiona a medio torneo de liga y que para jugar el siguiente partido le inyectan infiltraciones para que pueda jugar (una especie de anestesia para que no sienta el dolor de la lesión que tiene). Es posible que pueda jugar ese partido, pero en cuanto se le pase el efecto de la inyección la lesión habrá empeorado y posiblemente no pueda volver a jugar una buena temporada. A esto se le llama pan para hoy y hambre para mañana.

Otro ejemplo: un chico de 16 años al que no le gusta estudiar y antes de terminar los estudios básicos se pone a trabajar en cualquier cosilla para ganar dinero y poderse comprar una moto súper chula, las últimas deportivas Nike o el último modelo de MP3 o de móvil. Posiblemente a corto plazo pueda tener un montón de cosas que sus compañeros de colegio no puedan tener en ese momento pero ¿qué le espera en el futuro a una persona sin apenas formación? Pues bien, esto también es pan para hoy y hambre para mañana.

Tercer y último ejemplo del día de hoy, también relacionado por cierto con la comida: las dietas super restrictivas en las que apenas se come nada. Es posible que a corto plazo adelgacemos con mucha velocidad, pero en cuanto volvamos a comer un poquito más de la cuenta, veremos como, no sólo recuperamos el peso anterior, sino que, probablemente lo superemos. A esto también se le puede decir que es pan para hoy y hambre para mañana.

Pues nada, espero que ya tengáis la suficiente información como para poder utilizar esta expresión con soltura. ¿Podéis añadir vosotros algún ejemplo? Os esperamos!

Sin comerlo ni beberlo

Después de unos días de tanta fiesta y de tanto comer y beber, vamos a analizar una expresión española anti-gastronómica: Sin comerlo ni beberlo.

Esta expresión se usa cuando nos pasa algo que no pretendíamos o que no buscábamos, vamos que sin hacer nada, ocurre. Suele ser algo que pasa sin que uno se entere, sin saber cómo, sin poder hacer nada y/o de repente.

Por ejemplo, «el otro día iba paseando por la calle y sin comerlo ni beberlo me metieron en una pelea en la que no conocía a nadie», es decir, que iba tranquilamente por la calle y aunque no conocía a los que se peleaban ni tenía ninguna intención de introducirme en la pelea, me ví involucrado en ella.

Otro ejemplo: «llegué a mi casa y sin comerlo ni beberlo mis padres me pegaron una bronca que no veas», es decir, yo no había hecho nada malo y aún así y sin esperarlo, mis padres se enfadaron conmigo.

Otro ejemplo más «un reportero sin comerlo ni beberlo fue tomado como rehén en la guerra», es decir, él sólo estaba allí para cubrir una noticia y aunque no iba en contra de nadie en particular, fue tomado como rehén de uno de los bandos en guerra.

Espero que no os pasen muchas cosas «sin comerlo ni beberlo» sobretodo porque, aparte de ser inesperadas, os pillan con el estómago vacío. 😉

De bien nacidos es ser agradecidos

Hay cosas en esta vida, pocas pero las hay, que son gratis, como por ejemplo sonreir o dar las gracias.

Pues bien, ya que no cuesta nada hacer ninguna de esas dos cosas, ¿por qué no regalarlas a alguien que ha hecho algo bueno para nosotros, o que se preocupa por lo que nos pasa, o que simplemente está ahí siempre que le necesitamos?

La frase de hoy lo que significa es que está muy bien ser agradecidos en la vida porque, aunque parezca una tontería dar las gracias por algo que nos hayan hecho, esa palabra tiene un gran valor para el que la recibe, así que nunca olvidéis dar las gracias cuando hagan algo por vosotros. Antes o después ese gesto tendrá su recompensa.

Dedicado a Yoann, una de las personas más agradecidas que conozco.

Echar leña al fuego

Esta expresión seguro que sí que la habéis oído en más de una ocasión. Seguro que habéis escuchado a alguien decir: «venga, no le eches más leña al fuego» y vosotros pensando ¿fuego, qué fuego, dónde? Pues bien, tranquilos, no hay ningún fuego. Al menos físicamente.

Cuando alguien usa la expresión «echarle leña al fuego» lo que quiere decir es que uno hace crecer un tema conflictivo o problemático. Por ejemplo, imaginaos que vuestro hermano pequeño ha suspendido un examen de matemáticas y cuando vuestros padres le están echando la bronca (es decir, le están diciendo que eso está mal), vosotros empezáis a decir que además no ha recogido su cuarto, no ha hecho los deberes de literatura y se ha gastado toda la paga en chucherías y petardos. Pues bien, esto es echarle leña el fuego, porque es hacer más grande (aumentar) lo malo que ha hecho vuestro hermanito.

O por ejemplo, 2 equipos de fútbol que son eternos rivales van a jugar el próximo domingo un partido de fútbol y los periodistas empiezan a sacar informaciones que no hacen más que aumentar el conflicto entre ambos (que si el presidente de uno de los equipos ha insultado al otro, que si un jugador puede ser fichado por el otro equipo)… es decir, están echando leña al fuego.

Es como si el problema fuese la llama y esos comentarios fuesen como añadir más leña para que la llama crezca aún más. Bastante gráfico, ¿no? Pues ale, ya sabéis una cosa más. Que disfrutéis del finde!!!