Dar en el clavo

¿Os acordáis de la frase tirar los tejos? Sí aquella, que provenía de un juego popular para el que se necesitaban trozos de teja. Pues bien, hoy vamos a analizar otra expresión que también proviene de los juegos populares de antaño: dar en el clavo.

Actualmente decimos que alguien ha dado en el clavo cuando ha acertado algún enigma, cuando ha dado con la solución correcta ante alguna situación o cuando ha sabido reaccionar correctamente. Vamos, cuando ha acertado algo.

Para ilustrarlo mejor, vamos a poner un ejemplo: María ha dado en el clavo. ¿Has visto lo contenta que se ha puesto su madre cuando ha visto que le compraba ese teléfono? Es lo que necesitaba. (pues eso, que María ha acertado de pleno en el regalo para su madre).

Y bien, aunque lo he comentado al principio tengo que insistir en que antiguamente existía un juego que consistía en arrojar desde lejos unas anillas de hierro para intentar colarlas en un clavo que había clavado en el suelo. Así, quien conseguía acertar con la anilla en el clavo, es decir, quien daba en el clavo, ganaba la partida. De ahí que hoy en día sigamos diciendo que quien acierta ha dado en el clavo.

Que si quieres arroz Catalina

Para el día de hoy, una divertida frase muy usada por algunos de los que me rodean.

Cuando alguien dice lo de «que si quieres arroz Catalina» es cuando no le hacen caso de ninguna de las maneras a algo que ha dicho o hecho. Uy, para ser yo, la explicación me ha quedado corta, así que lo ilustraré con un par de ejemplos para que lo entendáis mejor.

Primer ejemplo: ayer le dije a Juan que recogiese la mesa después de comer, y que si quieres arroz Catalina (lo cual significa que Juan no le hizo caso y no recogió la mesa).

Otro ejemplo: Ayer mandé un e-mail solicitando mis vacaciones y que si quieres arroz Catalina (lo cual indica que no le han respondido al e-mail, que no le han hecho caso a su mensaje).

Divertido, ¿verdad? Pues este extraño dicho parece tener su origen en una señora llamada Catalina que vivía en los tiempos de Juan II de Castilla (o lo que es lo mismo, por el Siglo XV) y que por lo visto, además de consumir grandes cantidades de arroz, lo recomendaba a todo el mundo como remedio a cualquier mal. En su lecho de muerte, los vecinos se reunieron en torno a ella y recitaron a coro: «¿quieres arroz Catalina?» y otra vez «¿quieres arroz Catalina?» y al ver que ésta no respondía (la pobre estaba tan débil que no era capaz de articular palabra) le dijeron todos a coro: «¡que si quieres arroz, Catalina!». Y ella, moribunda, tampoco fue capaz de contestar, pareciendo que hacía oídos sordos a lo que le decían. Desde entonces, esta frase se dice cuando alguien no hace caso a lo que dicen.

Y para terminar, os dejo con un arroz muy apetecible y con mi agradecimiento a Yoann Grange por esta foto tan genial.

Que si quieres arroz Catalina

Dedicado a Félix.

No dar un palo al agua

Bienvenidos a una expresión que no es muy intuitiva pero sí que es muy frecuentemente utilizada.

Se dice que alguien no da un palo al agua cuando no hace nada, es un vago, no trabaja nada de nada. Así es que, si alguna vez escucháis lo de: uy, este no ha dado en su vida un palo al agua, lo que significa es que no ha trabajado nunca, que ha sido un vividor, es decir, que es bastante vago.

El origen de la frase de hoy viene, como ocurría con otras expresiones como salvarse por los pelos, del entorno de los marineros, quienes, como podréis comprender decían que el que no se acercaba al agua del mar ni para echar una caña era un vago, porque si le das un palo al agua, mucho no puedes pescar.

Con un origen parecido pero en otros gremios, encontramos dichos similares asociados a la vaguería. No dar ni clavo, no dar ni golpe, no dar ni chapa o no hincarla son expresiones de igual significado pero referidas a miembros de diferentes profesiones: carpinteros, herreros y agricultores (fuente: Wikipedia).

Y bueno, si para casi todo el mundo es más práctico decir no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, el lema de los que no pegan un palo al agua sería más bien: para qué vas a hacer hoy lo que puedes hacer mañana.

Pues nada, espero que después de haber estado un par de días sin dar un palo al agua (desde el pasado jueves no escribía nada de nada en el blog), esta frase con la que he retomado mi labor os haya resultado interesante. Que disfrutéis de un buen día!

Bajar la guardia

Bueno, antes de empezar a explicar la expresión española de hoy, diremos qué significa ponerse en guardia (lo cual es exactamente lo contrario a la frase del día, con lo que seguro que en cuanto termine la primera parte del post, ya seréis capaces de adivinar la segunda).

¿Habéis visto alguna vez un campeonato de esgrima? Justo antes de que empiece la lucha dicen: «en guardia» (en guarde en francés), que significa que cada uno alce su arma (normalmente, un florete) para iniciar el combate. Cada uno está bien pendiente de los movimientos del otro para poder reaccionar a tiempo en caso de ataque. Por esto y, en general (no sólo en esgrima), estar en guardia significa estar atento a lo que sucede, preparado para lo que pueda venir.

Y bueno, tal y como os comenté al principio del post, bajar la guardia es hacer precisamente lo contrario, es decir, relajarse, despreocuparse, no poner atención a lo que tenemos delante o ante lo que nos puede venir. Durante el periodo de prueba al entrar a trabajar en una empresa nunca hay que bajar la guardia, ya que nos estarán vigilando continuamente y nuestra continuidad en la empresa puede depender de ello. Un buen vigilante nunca debe bajar la guardia durante su turno de trabajo ya que, de lo contrario, alguien podría colarse sin permiso en un lugar que no debe.

¿Facilito, verdad? Pues recordad que nunca debéis bajar la guardia respecto a lo que os dicen los de vuestro alrededor, porque una expresión que no entendáis puede ser el próximo post de este blog.

La media naranja

La media naranja de alguien es ese ser que parece ser idealmente creado para compartir el resto de sus vidas juntos. Es como la pareja ideal, la mitad que te falta para alcanzar la plenitud, ese algo con el que ya te sientes totalmente completo en la vida.

El origen parece ser que proviene del mito de la aparición de los 2 sexos humanos, ya que según relató Platón en su época, al principio de los tiempos el ser humano era sólo uno, asexuado, que vivía en perfecta armonía sin necesidad de nada más que de él mismo para poder vivir. Pero un buen día (y como suele ocurrir siempre en todas las historias ancestrales) desobedeció a los dioses y éstos lo castigaron separándolo en 2 mitades (como si de una naranja que se corta por la mitad se tratase), siendo una mitad el hombre y la otra mitad la mujer, condenando así a todos los seres humanos a vagar eternamente en busca de la otra mitad para recuperar su completa felicidad, su entereza, la parte que les falta para ser un todo. Interesante ¿verdad?

Pues nada, ojalá que sea donde sea encontréis vuestra media naranja.

Y ahora, os dejo con una interesante foto de una naranja, solitaria, pero completa. Gracias a Yoann Grange por la foto de hoy!

La media naranja

Ni me va ni me viene

A lo mejor no es la mejor frase para empezar la semana pero… ahí va!

Algo que ni me va ni me viene es algo que no me importa en absoluto, que me da completamente igual, que me resulta totalmente indiferente. Así, cuando os hablen de algo en lo que no estáis involucrados, algo en lo que no queréis participar o simplemente para hacer notar a otras personas que no os afecta en absoluto lo que están diciendo, pues podéis decirles la frase de hoy: lo siento mucho, pero es que a mí eso, ni me va ni me viene.

Pongamos algún ejemplo: Mira Juan, ¿te has enterado de que la vecina del quinto se ha vuelto a juntar con su ex-marido? Respuesta de Juan: Lo siento cariño, pero a mí ese asunto ni me va ni me viene.

Otro ejemplo: Pedro le dice a su novia: mira, el Levante ha ganado al Valencia. Y ella le dice a él: Pues mira que bien, pero la verdad es que a mí el fútbol ni me va ni me viene.

Bueno, como habréis podido comprobar, Juan ha vuelto! 😉

Ser uña y carne

Para explicar la expresión española de hoy necesito vuestra colaboración. Mirad de cerca uno de vuestros dedos. ¿Cómo están la uña y la carne del dedo que está bajo ella? Muy juntas, verdad. Y a menos que una gran fuerza externa las intente desunir, son inseparables, ¿verdad?

Pues bien, utilizando esta similitud, se dice que dos cosas o personas son uña y carne cuando son inseparables, cuando siempre van juntas, cuando entre ellas hay un gran vínculo o amistad.

Y como viene siendo habitual… los ejemplos! Juana y Maribel son uña y carne. Siempre van juntas a todos lados desde hace años.

¿Facilita, verdad? Es que con un poco de imaginación, una expresión tan gráfica era muy fácil de explicar. Que tengáis un buen día!

Otro gallo cantaría

Kikiriki, canta el gallo por las mañanas, pero ¿qué querrá decir la expresión, otro gallo cantaría?

Pues bien, cuando alguien dice lo de «otro gallo cantaría», lo que quiere decir es que las cosas serían de otra forma, sucederían de forma distinta, tendrían distintas consecuencias.

Por ejemplo, un niño que no estudia nada y que suspende todas las asignaturas. A él se le podría decir: si estudiases un poco, otro gallo te cantaría (queriendo decir que si estudiase, cosa que no hace actualmente, probablemente le irían mejor los exámenes y podría aprobar alguna asignatura).

Otro ejemplo: Juana siempre se está quejando de que nunca la invitan a ninguna fiesta y de que nadie quiere ir con ella a ningún sitio. Yo creo que si fuese más simpática con la gente, otro gallo le cantaría (queriendo decir que si fuese más amable y no tan borde como es ahora, seguramente la gente se comportaría de forma diferente con ella).

Y bien, visto el significado de la expresión española de hoy, pasemos a intentar averiguar algo más sobre ella, como por ejemplo su origen. Parece ser que éste está vinculado con la Biblia, más concretamente con la parte en la que se relatan las últimas horas de la vida de Jesucristo, quien predijo que el apóstol Pedro, antes de que cantase el gallo (antes de que amaneciese), le habría negado tres veces (negar a alguien es decir que no le conoces, que no tienes nada que ver con él). Pedrole dijo a Jesús que eso no era posible, que el jamás haría tal cosa, pero lo cierto es que así fue y antes de que cantase el gallo (símbolo del momento en el que amanece) efectivamente Pedro había negado a Jesús 3 veces y las sagradas escrituras relatan que, de no haber negado Pedro a Jesús como lo hizo, el desenlace de la historia habría sido distinto (es decir, el amanecer representado por el canto del gallo) habría sido diferente. De ahí que se asimile la condición de un desenlace diferente al hecho de que otro gallo cantaría.

Dedicado a Yoann Grange por recordarme esta expresión.

No pegar ojo

Seguro que más de una mañana os habéis despertado con los ojos pegados de tanto dormir. Los franceses dicen que es cosa de «le marchand de sable» (el comercial de la arena), que por la noche riega con arena a las personas que duermen y es la excusa perfecta para mandar a los peques a la cama (aquí decimos que el coco va a pasar). Así que bueno, sean las segregaciones lacrimosas del movimiento de los ojos por la noche, o sea le marchand de sable o cualquier otro, el caso es que, cuando dormimos mucho es muy común despertarse con los ojos pegados.

Pues bien, precisamente como se asocia el hecho de haber dormido mucho, al echo de no dormir nada se le atribuye el hecho contrario, no pegar ojo. Así, cuando alguien pasa la noche sin dormir, dice que no ha podido pegar ojo.

Bueno, la de hoy también ha sido facilita, ¿verdad? Pues nada,con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho! 😀

Tropezar dos veces con la misma piedra

Se dice que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, es decir, que somos la única especie que caemos varias veces en los mismos errores, nos tropezamos ante los mismos obstáculos, caemos en la misma trampa varias veces. Nuestra capacidad de aprendizaje debe limitar esas reinicidencias al máximo, pero hay personas que, ya sea por su ingenuidad, por su despiste o porque no quieren asumirlo, se tropiezan una y otra vez con una misma piedra (en un sentido metafórico, ya que la piedra simboliza cualquier obstáculo que podamos encontrar en la vida).

Veamos un par de ejemplos para intentar entender mejor la frase. Por ejemplo, María no aprende de sus errores y mira que la avisé. Le dije, ten cuidado con Luis, que sólo busca tu dinero como lo hizo Manuel. Pues nada, ella ha tropezado dos veces con la misma piedra y se ha vuelto a dejar engañar por ese chico.

Pues nada, lo dicho, intentad utilizar experiencias pasadas para no volver a equivocaros de nuevo, ya que es un poco tonto tropezar dos o más veces con la misma piedra.

Y bueno, para terminar el post de hoy, os dejo con una buena cantidad de piedras. Espero que no os tropeceis con ninguna! 😉

Tropezar dos veces con la misma piedra