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Quedarse a cuadros

Después de una larga semana de inactividad en el blog (perdonadme pero estaba de vacaciones), regreso con una expresión que también se usa bastante: quedarse a cuadros.

Cuando alguien se queda a cuadros no temáis, ni se habrá pixelizado como si de una imagen en formato electrónico se tratase, ni va a empezar a formar parte de ningún museo. Lo que realmente le sucede a esa persona es que está tremendamente asombrada, está alucinando por algo que ha visto u oído, que está flipando, que se ha quedado sin palabras (no sabe cómo reaccionar ante algo que ha sucedido).

Ejemplo: Me he quedado a cuadros. Juan me ha dicho que después de estar 8 años estudiando medicina, lo deja y se va a dedicar a hacer labores de jardinería. No lo entiendo, porque la medicina le gustaba y se le daba muy bien.

Y como el post de hoy ha sido muy cortito, os incluyo a continuación un bonito «cuadro». Que disfruteis de una excelente semana!!


Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Una de hostias

He aquí una palabra que da muy juego en el idioma español.

Originariamente una hostia es una hoja redonda y delgada de pan sin levadura que se utiliza para comulgar después de la misa. Pero a partir de ahí, la verdad es que la palabra ha ido adquiriendo diversos significados y formas de composición, siendo protagonista de varias expresiones españolas de diferentes usos. Así que… empecemos.

Hostia

Golpe, trastazo, bofetada. Puede ser tanto dada con la mano, como de un objeto contra otro. Ejemplo: la chica se enfadó y le metió una buena hostia al chico. Otro ejemplo: el otro día juan se metió una buena hostia con el coche (su coche se estrelló contra algo, pero Juan no tuvo que hacerse daño necesariamente).

Tener mala hostia

Actuar con mala intención o tener demasiado genio.
Ejemplo: ten cuidado con lo que le dices a María, tiene muy mala hostia y te puede contestar muy mal. Ejemplo 2: Qué mala hostia tiene Pedro, lo ha preparado todo para que fallase en mi intento por ganar el premio.

Ir a toda hostia

Ir muy rápido (a gran velocidad). Ejemplo: el otro día vi un coche que iba a toda hostia por la carretera. Debía huir de algo.

Ser la hostia

Muy grande o extraordinario. Ejemplo: Hemos hecho un viaje de la hostia, nos lo hemos pasado genial.

Hostia!

Es una interjección, que muestra asombro, sorpresa, admiración.
Ejemplo: Cuando abrió el regalo dijo: «Hostia!».

Hondonadas de hostias

… o lo que es lo mismo, se va a liar la de Dios. El actor Manuel Manquiña (en su papel de Pazos en la película Airbag) amenazó a María de Medeiros con que iba a haber hondonadas de hostias sin saber que su frase se iba a popularizar tanto como para poder convertirse en una auténtica expresión española. Pues lo dicho, cuando alguien dice que va a haber hondonadas de hostias, lo que quiere decir es que se va a liar una buena, que va a haber una gran pelea.

Pues nada, como habréis visto hay muchos usos de la palabra de hoy, pero no abuséis demasiado de ella. Sólo debería ser utilizada en ambientes muy coloquiales ya que si no podemos quedar un poco vulgares.

Dedicado a Pau y a Félix.

El uno por el otro la casa sin barrer

La expresión española de hoy os será muy útil porque se utiliza con mucha frecuencia y aunque a lo mejor puede entenderse a simple vista, no hay que tomarla al pie de la letra, ya que no es necesario que nadie coja una escoba para barrer nada y se puede usar la frase aunque la casa esté perfectamente limpia.

Cuando alguien dice el uno por el otro la casa sin barrer a lo que se refiere es que alguien esperando que otro alguien haga las cosas y viceversa (es decir, el 2º alguien espera que lo haga el 1er alguien) al final, las cosas no se hacen. Es decir, yo espero que Juan haga algo, Juan espera que quin lo haga sea yo, y al final no se hace nada.

Por ejemplo: Tengo una gotera en mi casa y el vecino dice que es cosa de la finca, el administrador de la finca dice que es cosa del piso de mi vecino, pero el caso es que el uno por el otro está la casa sin barrer (en este ejemplo no es que haya que barrer la casa, sino que a lo que se refiere es que yo sigo con el problema de la gotera y ni mi vecino ni la comunidad se encargan de arregarlo).

Ejemplo 2: El otro día fui a dar de alta la luz en mi nueva casa y los de la compañía eléctrica dicen que hasta que el ayuntamiento no les firme no se qué papel no me pueden dar de alta la luz y los del ayuntamiento dicen que hasta que no le pase la orden de alta de la compañía eléctrica no me pueden firmar el papel. Así que el uno por el otro la casa sin barrer… y yo sin luz!

Pues nada, espero que ya podáis usar esta frase!

Tener mucho morro, tener un morro que se lo pisa o tener más cara que espalda

Cualquiera de las expresiones que se incluyen en el título de hoy (muy largo, por cierto) se refieren al mismo hecho, es decir, son totalmente sinónimas, con lo que puede usarse cualquiera de ellas ante la misma situación.

Además de poder decir que alguien tiene mucho morro, que tiene un morro que se lo pisa o que tiene más cara que espalda, también se puede decir que tiene mucha jeta o que tiene mucha cara, que es un caradura…

Pues bien, cualquiera de las expresiones anteriores no significan que alguien tenga físicamente una cara muy grande, ni que en lugar de boca tenga el morro de una animal, no, sino que esa persona es muy atrevida y desvergonzada, que se atreve con todo, que nada se le pone por delante y que además afronta las situaciones sin ningún temor ni miedo (al menos percibido desde el exterior).

Veamos un ejemplo: Uf, este tiene más cara que espalda. No ha hecho más que escaquearse todo el año pasado del trabajo, no ha cumplido sus tareas, no ha cumplido los objetivos y encima tiene el morro de pedir un aumento de sueldo. No sé cómo se atreve!

Seguro que conocéis a más de un caradura así que no creo que hagan falta demasiados ejemplos, ¿no? ¿Queréis compartir alguna situación en la que hayáis pensado: vaya morro que tiene este/esta? Pues espero vuestros comments!!!!

Meterse en camisa de once varas

La de hoy es una expresión que antes se usaba mucho, pero de cada vez se va oyendo menos y para que no se pierda, he decidido incorporarla a esta recopilación de dichos y expresiones españolas.

Cuando alguien dice lo de meterse en camisa de once varas significa que alguien se complica la vida enormemente aunque de forma innecesaria.

El origen de la expresión de hoy según mi gran amiga la Wikipedia se sitúa en la Edad Media, en las ceremonia de adopción de un niño. El padre debía meter al niño por la manga de una camisa grande hecha para la ocasión. Luego lo sacaba por la cabeza o el cuello de la prenda y el padre le daba un fuerte beso en la frente como prueba de la aceptación de la paternidad. En algunas regiones de Europa la ceremonia continúa vigente pero con la madre, con objeto de simular el parto. La vara (835,9 mm) era una barra de madera o metal que servía para medir cualquier cosa y la alusión a las once varas es para exagerar la dimensión de la camisa que, si bien era grande, no podía medir tanto como once varas (serían más de nueve metros).

Como véis, la expresión viene de mucho tiempo atrás así que.. hay que conservarla! 😉

Ser más corto que las mangas de un chaleco

Una expresión española basada en una comparación (un día haremos un post o varios sobre comparaciones que, si sois capaces de entenderlas, os reiréis un montón).

Alguien que es corto no es muy espabilado, que no es muy inteligente, vamos, aunque también se puede decir que es demasiado ingenuo como para captar lo que en realidad se quiere decir.

Y un chaleco, sabéis lo que es, ¿verdad? Esa prenda de ropa sin mangas que va sobre la camisa y debajo de la chaqueta.

Pues bien, para decir que alguien es muy corto se usa la expresión de hoy: eres más corto que las mangas de un chaleco. Como un chaleco no tiene mangas, más corto no se puede ser, así que…

Pues nada, espero que por lo menos la frase de hoy os ayude a empezar la semana con una buena sonrisa al imaginaros la expresión española de hoy.

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Pues nada, antes de empezar el fin de semana, incorporaremos a este blog otra expresión española que se usa con frecuencia: echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos (ahora entenderéis por qué son análogas ambas frases, es decir, significan lo mismo).

El origen real de la frase de hoy, tal y como sucedía con no sólo de pan vive el hombre, viene también en las Sagradas Escrituras y en su formato original (en latín), era algo así: “Nolite dare sanctum canibus neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus suis et conversi dirumpant vos. (Matthaeum 7:6)”, lo cual podría traducirse al español como “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen».

Y bien, la analogía que os comentaba anteriormente entre las margaritas y las perlas se puede encontrar perfectamente en la Real Academia de la Lengua Española (RAE) en la que, si se consulta el significado de la palabra margarita, veremos que su cuarta acepción (Cada uno de los significados de una palabra según los contextos en que aparece) es perlas de molusco, por lo que las perlas de los moluscos también son denominadas margaritas y de ahí que en la expresión se utilice una u otra palabra indistintamente.

Pues bien, dicho esto (que hoy me estoy enrollando mucho) pasemos a explicar realmente lo que significa y cuándo se puede usar esta expresión.

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos es hablar, usar tiempo, ofrecer tu generosidad o tu delicadeza a alguien que no sabe apreciarlos. Es cuando intentas ofrecer conocimientos muy avanzados a gente que no está preparada para recibirlos o ni siquiera está interesada en ellos. Sería como derrochar esfuerzos en vano (inútilmente, sin efecto, sin necesidad).

Y ahora, pasemos a los ejemplos: Regalarle un libro tan bonito y exclusivo a alguien que no sabe apreciarlo es echarle margaritas a los cerdos. Así que mejor guárdalo para otra persona que sepa apreciarlo más.

Ejemplo 2: Uy, con ese chico no te esfuerces, es un bala perdida. Por mucho que intentes hacerle comprender que no está en el buen camino, no querrá escucharte y no hará más que hacerte daño. Intentar convencerle de que se está equivocando es echar margaritas a los cerdos.

Ejemplo 3: Podréis encontrarlo en la canción de Alejandro Sanz y Shakira que incluíamos en el post de a otro perro con ese hueso.

Ojalá que la gente que os rodea sepa siempre valorar vuestros esfuerzos y dedicación y no os sintáis como si estuviéseis echando siempre margaritas (o perlas) a los cerdos. Buen fin de semana!

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

No sólo de pan vive el hombre

La expresión de hoy se usa bastante, incluso en algunas canciones actuales y famosas como la que incluíamos en el pasado post a otro perro con ese hueso.

El origen de la expresión española de hoy proviene de las santas escrituras, es decir, del libro más traducido del mundo: La Biblia. La escena completa en la que aparece esta frase fue así: En pleno desierto, el diablo tentó a Jesús haciéndole una mala propuesta: “Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. Y Jesús le respondió: “Está escrito: ‘No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’” (Mt. 4,3-4)..

Desde entonces, quedó plasmado que hay hambres que no satisface el pan. Podemos ser muy ricos (tener mucho dinero, mucho «pan») pero si no tenemos salud, afecto y gente que nos quiera a nuestro alrededor, probablemente no seremos felices. Porque las personas necesitamos varias cosas diferentes para poder ser felices y no podemos serlo sólo con una de ellas. De la misma manera, podemos estar muy felices en nuestro trabajo, que nos traten muy bien, que tengamos la confianza de nuestros jefes (en este caso todo eso sería el pan) pero si no nos pagan un sueldo que nos permita sobrevivir, no tendremos la felicidad completa y probablemente cambiemos de trabajo.

Con las explicaciones anteriores he chafado un poco los posibles ejemplos de uso que iba a incluir para explicar la expresión española de hoy, pero creo que con ellas ha quedado más o menos claro, ¿no? Y si no es así, sólo tenéis que escribirme un comment. Os espero! 😉

Meter el dedo en la llaga

Como viene siendo habitual, antes de empezar a desvelar el significado de la expresión española de hoy, intentaré que por lo menos entendáis bien cada una de sus palabras.

En este caso, creo que la única palabra que os puede dar problemas es llaga. Pues bien, una llaga no es nada más que una herida. Así que dicho esto y con todas las palabras entendidas, pasemos a la acción.

Imaginad que tenéis una herida y que alguien os toca con el dedo directamente sobre ella. Os dolerá muchísimo, ¿verdad? Pues bien, es exactamente eso, sólo que en un sentido metafórico. La herida puede ser una herida en el alma, un tema delicado, algo que nos preocupe, algo que nos afecte. Y lo de meter el dedo es cuando alguien toca ese tema hablando sobre él, o preguntándonos u opinando sobre ello.

Por ejemplo, si alguien acaba de divorciarse pues hablarle de ello es meter el dedo en la llaga. O alguien que acaba de ser despedido de su trabajo, pues lo mismo, si hablas sobre ese tema con esa persona es meter el dedo en la llaga. Si una persona acaba de perder a un ser querido, hablar de la muerte puede ser meter el dedo en la llaga.

Pues nada, tened cuidado cuando habléis de determinados temas con ciertas personas en momentos concretos, no vayáis a meter el dedo en la llaga! (hace daño)

Hacer borrón y cuenta nueva

La expresión española de hoy hace referencia a que no hay que ser rencoroso en la vida, sino que hay que saber perdonar y olvidarse de los malos rollos y aunque ya os estoy desvelando la esencia del significado de la frase de hoy, no quiero continuar sin definir lo que significa una de las palabras que se usa en esta expresión y que puede resultaros desconocidas.

Un borrón es originariamente una mancha de tinta que se hace en el papel. Como antiguamente se escribía con pluma y con tinta, era común que de vez en cuando hiciésemos un borrón, incluso sin darnos cuenta, sobre el papel en el que estábamos escribiendo, pero desde que se inventaron los bolígrafos tipo BIC, los borrones son más bien intencionados. Así, hoy en día decimos que hacemos un borrón cuando tachamos algo repetidas veces con muchas líneas de bolígrafo.

Pues bien, hacer borrón y cuenta nueva significa olvidar deudas, errores cometidos por otras personas, enfados con otras personas, etc., y continuar como si nunca hubiesen existido (olvidarlos, no guardar rencor por ello). Sería como empezar desde cero olvidando lo malo pasado. Como si hiciésemos un reset a nuestro ordenador (el ordenador tiene problemas, se cuelga, y para empezar desde cero, lo reiniciamos) pero con nosotros mismos (si mi abuela leyese esto se escandalizaría).

Un ejemplo: Cuando María llegó a la ciudad tuvo muchos problemas para integrarse por el idioma, los compañeros de trabajo, la nueva cultura. Pero ha decidido hacer borrón y cuenta nueva y emprender una nueva etapa en esa ciudad con mucho más entusiasmo.

Pues nada, lo dicho, a veces es mejor hacer borrón y cuenta nueva que estar guardando rencor eternamente, ya que como dijimos aquel día a vivir que son dos días!