La expresión española de hoy es una de esas que, seguramente, si la habéis escuchado alguna vez habréis pensado… ¿quééééééééééééééé? Y es que no es sólo difícil de entender a a la primera, sino también es complicada de explicar. Madre mía, ya me estoy arrepintiendo de haber empezado este post y aún no hemos dicho ni lo que es un rizo. 😉
Pues nada, para empezar, un rizo es un mechón de pelo (un conjunto de pelos) que tiene forma de sortija, bucle o tirabuzón. Seguro que conocéis a much@s chic@s con el pelo rizado. Pues bien, tener un pelo rizado significa que tiene muchos rizos. Y la acción de creación de esos rizos (ya sea de forma natural o artificial) se le llama rizar.
En fin, dicho esto, imaginad que ahora alguien quiere rizar el rizo. Y vosotros diréis, ¿pero si ya está rizado, para qué se quiere rizar más? Pues porque siempre hay alguien que está dispuesto a complicar la vida hasta el infinito. La expresión española de hoy se usa en aquellos casos en los que alguien quiere complicar las cosas más de lo necesario o llevar al extremo algo que tampoco era necesario que llegase tan lejos.
Por ejemplo, en una actuación circense (del circo), algo complicado pasar por una cuerda suspendida a 3 metros de altura con los ojos tapados. Y rizar el rizo sería hacerlo con las manos atadas a la espala, caminando hacia atrás y con un solo pie (o lo que comúnmente se denomina, a la pata coja).
Ahora ya está más claro, ¿verdad ? Eso espero!
Dedicado a Félix, no por sus rizos, sino por dar la idea para la creación del post de hoy.

