Hacer el Agosto

Que sí, que ya lo sé, que no estamos en verano sino rozando las Navidades, pero precisamente por eso quería introducir hoy la expresión española Hacer el agosto. En breve sabréis por qué y es que durante las Navidades hay muchos que hacen su Agosto.

Hacer el agosto es, en pocas palabras, enriquecerse mucho en un momento concreto y determinado. Las tiendas de juguetes, por ejemplo, en Navidad hacen su agosto (porque es la época del año que más venden). Lo mismo pasa con las tiendas de turrones (que también hacen su Agosto por Navidad). O las joyerías. O los grandes almacenes. Sin embargo, los que venden aires acondicionados hacen su Agosto en verano, al igual que los que venden helados. Los que venden chimeneas hacen su Agosto en invierno. Como habréis podido observar, hay algunos sectores que durante una temporada concreta es cuando más incrementan sus ventas. Si eso es así decimos que en esa época hacen su Agosto.

Y para los más curiosos del blog os diré que la expresión española de hoy tiene su origen en el campo como otras expresiones ya incluidas en este blog como Ir al grano, Como agua de Mayo, No ser trigo limpio o Quien siembra vientos recoge tempestades. Volviendo al origen de nuestra frase, se dice que lo que hacían algunos agricultores era, una vez recolectaban la cosecha, almacenarla para venderlas en el momento oportuno y lucrarse lo más posible. Que gente con visión de negocio hay desde hace mucho tiempo.

Y bueno, incluida la explicación, los ejemplos y el origen, doy ya paso sin más dilación a la foto de hoy de la entrada del mercado de Valencia, otro de esos lugares que con tanta comida y tanta cena hace su Agosto en Navidad. ¡Espero que os guste! Esta y otras fotos las encontraréis en el perfil de flickr de Diekk. ¡FELICES FIESTAS A TODOS!

Puerta del mercado de Valencia

Mercado central de Valencia

De perilla

Ya sé que estamos en Noviembre, mes del movimiento Movember (aprovecho la ocasión para dar todo mi apoyo a esta causa), pero, a pesar de ello, la expresión española de hoy ,“de perilla”, no tiene nada que ver con los bigotes ni las barbas. Ahora veréis por qué.

¿En alguna ocasión habéis escuchado algo como “uy, la paga extraordinaria de este mes de Agosto me viene de perilla porque se me acaba de romper el coche y así tendré dinero para poder arreglarlo”. U otra situación como “ay, Juan, me viene de perilla que estés por aquí. Tengo un problema con mi ordenador y ya no sé qué hacer para arreglarlo. No sabes cómo envidio a la gente como tú que se entiende tan bien con las máquinas”. Si es así, ya sabréis a qué me estoy refiriendo y si no, pues bueno, aunque hoy haya empezado la casa por el tejado (mira, otra expresión, si es que no puedo evitarlo ;) ), es decir, invirtiendo el orden que sería natural y al que os tengo acostumbrados (significado, ejemplos y si lo conozco, origen de la expresión), pues bueno, así tenéis ya muy claro a qué me estoy refiriendo.

Y aunque creo que más o menos ya habréis captado el significado, os diré formalmente que se suele utilizar este modismo para indicar que algo o alguien nos viene genial, que nos ayuda un montón.

Y ¿de dónde vendrá eso de la perilla? Pues como en muchas otras ocasiones, viene de algo de lo más normal y mundano. La perilla es una especie de agarradero que hay en las sillas de montar caballos, a la cual se agarran los jinetes poco experimentados o que siempre está accesible como agarradero para quien, aunque sepa cabalgar, se enfrente a una situación inesperada. Si tenéis en mente la imagen de un vaquero del oeste sobre su caballo, a menudo veréis que suele tener la mano agarrada a este saliente de la silla de montar.

Y bueno, al ser algo tan útil y que viene tan bien, de ahí viene el hecho de que relacionemos la perilla con las cosas que van genial.

¿Qué os ha parecido, interesante? ¡Espero que sí! Y si no, al menos siempre me queda la opción de sorprenderos con una buena foto. Una imagen que refleja una puerta a la que le vendría de perilla un buen lijado y una buena capa de pintura (no pierdo oportunidad para seguir poniendo ejemplos ¿eh? No tengo remedio…). Espero que os guste. ¡Hasta pronto!

Puerta oxidada

Antigua puerta oxidada

Muchas gracias a nuestros fotógrafo oficial Diekk.

Echar el muerto a otro

Lo reconozco, así a bote pronto la expresión española del día no es muy simpática que digamos, pero chicos, para conocer algo a fondo a veces hay que enfrentarse a situaciones poco agradables, así que, allá vamos.

Echarle a uno el muerto significa echarle la culpa de algo a alguien que realmente es inocente, es decir, descargar en otro tu culpa. Sí, así de simple. No me echéis a mí el muerto de que es un significado demasiado sencillo. ;)

¿Y de dónde proviene el origen de esta expresión? Pues el origen de esta expresión española data nada más y nada menos que de la Edad Media, tiempo en el que cuando se hallaba el cadáver de una persona asesinada en un pueblo, si no se conseguía dar con el asesino, dicho pueblo se veía obligado a pagar una multa (era una especie de incentivo a que, si alguien del pueblo tenía noticias del asesino, informase a las autoridades de ello delatando al asesino). Lo que empezó a suceder entonces fue que, cuando en un pueblo se hallaba a una víctima de un asesinato, sus vecinos aprovechaban la oscuridad de la noche para trasladar entre varios el cadáver al pueblo vecino, echándoles así el muerto a ellos y librándose de la multa que, de haberse quedado con su muerto habrían tenido que pagar.

Hay que ver a dónde llega el ingenio humano, ¿verdad? Bueno, espero que tras estos datos curiosos veáis con mejores ojos la expresión española de hoy. Y por si no ha sido suficiente, os dejo con una bella imagen de nuestro fotógrafo favorito de un precioso pueblo de Extremadura que os recomiendo visitar si tenéis la más mínima oportunidad, Trujillo. Espero que durante su Historia no hayan tenido que echar ningún muerto a otro pueblo.

Vistas del pueblo de Trujillo

Vistas del pueblo de Trujillo

¡Que tengáis un día genial!

A palo seco

Empieza el mes de Septiembre y con él se reactivan determinadas rutinas que se han dejado aparcadas durante algunos meses. Uno vuelve a ponerse a dieta tras los excesos del verano, los niños empiezan el colegio, se empiezan esos coleccionables de entrega semanal que este año sí nos hemos propuesto que vamos a completar… y entre todas esas cosas, yo también retomo mi actividad bloguera. Espero que os haga al menos la mitad de ilusión de lo que me hace a mí. Y bueno, dicho esto y sin más preámbulos, empezamos con la expresión española de hoy: A palo seco.

Podría empezar diciendo que este post no ha empezado precisamente a palo seco porque he utilizado algunos adornos para iniciarlos. ¿Vais viendo por donde va la cosa? Venga, que sigo.

A palo seco es tal cual, sin adornos ni complementos, sin artificios. Tal y como es. Seguro que con un par de ejemplos lo entendéis enseguida. Generalmente esta expresión se utiliza con cosas que se comen o beben.

Ejemplo 1. Un cliente en un bar le dice al camarero: Por favor, ponme un ron a palo seco. Y el camarero muy gustosamente le servirá simplemente un vaso de ron. Lo normal es beberlo acompañado de un poco de hielo, una rodajita de limón, una Coca-cola… pero si alguien se lo pide a palo seco es que quiere el ron y nada más.

Ejemplo 2. Ayer me comí un bocadillo de chorizo a palo seco. Eso quiere decir que no lo acompañé con nada, ¡ni con agua!

Y por si os pica la curiosidad, el origen de esta expresión es, como sucedía con otras como Salvarse por los pelos, es del fascinante mundo de la marina ya que así llaman los marineros a la forma de navegar en esos días de fuerte tormenta en la que han recogido todas las velas para que estas no se rompan. Como navegan sin las velas, navegan “a palo seco”, es decir, con los mástiles desnudos.

Bueno, no ha estado mal para empezar, ¿verdad? Pues por si os ha sabido a poco y para no poner el texto a palo seco, os dejo con una bella imagen de un puerto marítimo. Que tengáis un buen día.

El reflejo de unos barcos sobre el mar

El reflejo de unos barcos sobre el mar

Muchas gracias a Diego por la foto del post de hoy.

No pegar ni con cola

Se acerca el fin de año y para despedir 2013 como corresponde voy a escribir una nueva entrada en este blog de expresiones españolas: no pegar ni con cola.

Como sabréis, y si no aquí estoy yo para explicarlo, la cola es un tipo de pegamento, algo que se utiliza para unir elementos entre sí. Si sois un poco manitas, alguna vez habréis utilizado cola blanca para pegar madera, papel, cerámica u otro tipo de material ya sea por gusto (creando bonitas manualidades) o porque no os ha quedado otro remedio (cuando algo se rompe lo mejor es volver a unirlo con cola o pegamento).

Pues bien, cuando hay dos cosas o personas que no combinan nada bien entre sí (no son compatibles) otra manera de expresarlo es utilizando la expresión española de hoy: no pegar ni con cola. Es como si nada las pudiese unir, ¡ni el pegamento! (en un sentido metafórico, claro está).

Y bueno, para que veáis un par de ejemplos de cómo utilizarlo, aquí incluyo un par de frases en las que se usa la frase no pegar ni con cola.

Ejemplo 1. Ese chándal que llevas no pega ni con cola con tus zapatos de tacón. Sería mejor que eligieses un calzado más deportivo para ir más conjuntada.

Ejemplo 2. Hoy he conocido a Marta y a Juan y no pegan ni con cola. ¡Son tan diferentes! No hacen más que pelearse todo el rato.

Bueno, pues espero que al menos os hayáis entretenido un ratito leyendo. Y si no lo he conseguido con mis palabras, al menos espero hacerlo con la imagen que viene a continuación de 2 abuelos muy entretenidos viendo pasar a la gente del pueblo. ¡Que tengáis un excelente 2014!

Dos ancianos viendo pasar a la gente del pueblo

Dos ancianos sentados en un banco

Gracias Diego por la foto del post de hoy.

Ser un manitas

¿Qué tal esta yendo el verano? ¿Os está tocando hacer muchos de esos arreglos caseros que se van aplazando hasta tener más tiempo libre? Sí, me refiero a lijar y barnizar sillas, ventanas, arreglar ese grifo que gotea desde hace meses, pintar la casa, arreglar esa tele vieja que tenemos olvidada en una habitación… Pues bien, si es así, este post os encantará… o lo odiaréis tremendamente :D

Un manitas es alguien que tiene gran habilidad para hacer las cosas que acabamos de describir anteriormente. Es una persona a quien suelen gustarle los trabajos manuales y quien con más maña (habilidad) que fuerza y muchas veces sin necesitar grandes herramientas es capaz de que cualquier cosa vuelva a funcionar. Seguro que si no lo sois vosotros conocéis a alguien en la familia, un vecino, un amigo, a quien arreglar cosas se le da muy bien y además lo hace con mucho gusto. Pues bien, a esa persona se le dice que es un manitas.

Siempre está bien tener a un manitas cerca porque, antes o después, se termina siempre rompiendo algo y si conocemos a alguien que lo es, el coste de la reparación será simplemente una tarta, una cerveza o como mucho una cena (dependiendo de la magnitud de la reparación). Además, normalmente, los manitas son muy cuidadosos con lo que hacen y no suelen hacer ningún desastre como los fontaneros poco profesionales que te rayan en suelo con sus herramientas o los mecánicos que te dejan una huella de grasa en el techo del coche o los pintores que te golpean el techo con su escalera. No, al contrario que esa gente, los manitas suelen ser, además de hábiles, más respetuosos y cuidadosos con lo que les rodea (a los otros se les llama chapuzas, pero esa es otra historia que dejaremos para otro día).

Bueno, pues hoy no creo que haga falta ejemplo alguno ya que hemos ido introduciendo la expresión española de hoy a lo largo de toda la explicación, pero una buena imagen no puede faltar. Así que os dejo con la imagen de uno de los templos de Angkor Vat en Camboya ya que quien esculpió esas figuras en la piedra tenía que ser todo un manitas.

Bailarinas en el templo de Ta Prohm (Angkor Vat, Camboya)

Bailarinas en el templo de Ta Prohm (Angkor Vat, Camboya)

Gracias a Diego por la foto del post de hoy.

Estar en la gloria

Hoy vamos a incluir en este blog de expresiones españolas una frase ideal para esta época del año ya que se repite a menudo cuando uno está de vacaciones: estar en la gloria. Cuando alguien dice eso se refiere a que está genial, como si estuviese en el paraíso, está feliz y gozoso, probablemente no podría estar mejor que en ese momento.

Como supongo que estaréis algo perezosos porque en verano no apetece mucho esforzarse y la frase de hoy es muy sencilla, os pondré un par de ejemplos de uso para que la conjuguéis como se debe ;)

Ejemplo 1. Desde que nos compramos la casita en el campo estoy en la gloria: no hay ruido de coches por la noche, puedo desayunar tranquilamente en el porche con vistas al lago y puedo echarme la siesta en mi cómoda hamaca. ¡Qué más se puede pedir!

Ejemplo 2. Me encanta este chiringuito. Poder comer una paella con los pies rozando la arena, buena música de fondo, buenos postres para terminar la comida… Cada vez que vengo estoy en la gloria.

Facilito ¿verdad? Pues bueno, por si a alguien le ha quedado alguna duda y sois de los que pensáis que una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo la imagen de un lindo gatito que está en la gloria. Cómo podría estar mejor que disfrutando plácidamente de una siesta a la sombra. Ay, quien fuera ese gato ahora mismo…

Gato durmiendo

Gatito durmiendo la siesta

Muchas gracias a Diego por la foto del post de hoy.