Archivo de la categoría: animales

En boca cerrada no entran moscas

Después de unos días de inactividad bloggera, vamos a retomar la recopilación de frases hechas y expresiones españolas con un refrán en el que las protagonitas son las moscas (espero que no os mosqueéis conmigo por eso). Tiempo atrás ya vimos otras expresiones con este “simpático” animal como tener la mosca detrás de la oreja, por si las moscas o matar moscas a cañonazos.

Pues bien dicho esto y una vez repasadas otras alusiones a nuestras amigas las moscas, vamos a explicar la expresión española de hoy. Supongo que entenderéis que el hecho de que os entre una mosca en la boca es algo muy desagradable, ¿verdad? Pues bien, hay veces en las que es más prudente saber callar o no decir algo inapropiado para evitar consecuencias desagradables. Si os fijáis, la frase es bastante gráfica: si tienes cerrada la boca, no te puede entrar una mosca en ella. Si se tiene la boca cerrada (es decir, si no se habla), se evitan posibles efectos desagradables o por lo menos no deseados.

No es que de ahora en adelante tengamos que ir mudos por la vida, pero sí que es prudente saber callar a tiempo y para indicárselo a otra persona se puede usar lo de en boca cerrada no entran moscas (si sabemos que alguien va a decir algo inapropiado, podemos decírselo sin ninguna duda).

Una frase casi casi igual a la de hoy, aunque en un entorno más acuático, es la de por la boca muere el pez. ¿La recordáis? Aunque así como la de en boca cerrada no entran moscas intenta prevenirnos para que no digamos algo que pueda meternos en un lío, la de por la boca muere el pez suele usarse más bien cuando “el daño ya está hecho”.

Espero que mi retorno os sea provechoso. Que tengáis un buen día!

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Hasta el rabo todo es toro

Seguro que teniendo en cuenta que esto es un blog de expresiones españolas, ya eschabais de menos alguna expresión en la que el toro fuese el protagonista. Pues bien, tanto si es así como si no, aquí llega!

Como creo que entenderéis todas las palabras que se usan en la expresión de hoy (el rabo es la cola del animal y un toro es el animal que se muestra en la foto de más abajo) vamos a ir al grano y explicar directamente cuándo podemos usar lo de hasta el rabo todo es toro.

En casi cualquier cosa en la vida (un trabajo, una tarea, un viaje, un negocio, una carrera universitaria) no debe cantarse victoria (es decir, no debe celebrarse el triunfo) hasta que no ha terminado completamente la situación, ya que antes de que llegue a su fin cualquiera de las cosas anteriomente anunciadas, puede surgir cualquier imprevisto que convierta nuestro posible éxito en una gran derrota. Aunque vayan bien las cosas y estemos contentos por ello, no hay que adelantar acontecimientos sino que hay que saber esperar a que cada proceso termine por completo para celebrar la posible victoria. ¿Y eso por qué? Pues porque hasta el rabo, todo es toro 😉

Como podréis imaginar, el origen se debe al ámbito taurino (de los toros), señalando que en cada pase de muleta del torero, éste no debe despitarse ni un solo momento mientras el toro hace su recorrido ya que, hasta que no ha pasado por completo, en cualquier instante puede darse media vuelta y cornear (clavar sus cuernos) al torero. Por eso, hasta que el torero no le ve el rabo al toro (lo último que se ve de él), no debe celebrar el éxito de cada pase, ni el público celebrar el éxito del mismo.

Pues con una dedicación a Diego por sugerir el post de hoy y un agradecimiento a Yoann Grange por ilustrar con una magnífica foto el post de hoy me despido hasta mañana. Que tengáis un buen día.

Hasta el rabo todo es toro

En casa de herrero, cuchillo de palo

Para terminar la semana vamos a ver otra de esas expresiones que son muy comúnmente utilizadas en el día a día del lenguaje español. La expresión española de hoy la he escuchado en 2 modalidades: en casa de herrero, cuchillo de palo y en casa de herrero, cuchara de palo. La más utilizada es la primera, pero como el significado real de la frase acepta ambas posibilidades, pasemos a explicar cuándo podemos usar esta expresión.

Por si alguno tiene alguna duda, un herrero es aquel que trabaja el metal (el hierro) y un palo es una pieza normalmente de madera, mucho más larga que gruesa, generalmente cilíndrica y fácil de manejar. En general, si decimos que algo es de palo, es como si dijésemos que es de madera.

Dicho esto, ya habréis intuido el significado de la frase: hay veces en las que las cosas no son como se esperan o como deberían ser. Lo lógico y normal es que el herrero tuviese todos sus cubiertos de metal, pero como veremos, no siempre es así, sino que donde menos lo esperas, se encuentran rarezas de este tipo.

Por ejemplo, conozco a un chico que es mecánico y sin embargo lleva su propio coche hecho un desastre: va sin frenos, los amortiguadores casi ni existen y de la chapa del coche ya ni hablamos (Mariano, esta va por ti!). Lo lógico sería que llevase el coche impecable, pero después de pasarse el día entero arreglando coches, lo que menos le apetece en sus ratos libres es precisamente arreglar el suyo, y así le pasa, que lleva el coche hecho un auténtico desastre. Pues bien, este es un ejemplo perfecto para mostrar un caso en el que se podría utilizar la expresión de hoy: en casa de herrero, cuchillo de palo.

Y para terminar, una curiosidad: en inglés el equivalente a en casa de herrero cuchillo de palo sería algo como the shoemaker’s son always goes barefoot. Como veis, cambian al herrero por un zapatero, pero en el fondo, el sentido es el mismo.

Y ahora… a disfrutar de un excelente fin de semana!

Cargar con el mochuelo

Aprovechando que ayer conocimos qué era un mochuelo, no quería perder la oportunidad de incluir aquí otra de esas expresiones en las que el mochuelo es el principal protagonista, ya que, aunque parezca un significante animal, es el principal elemento de al menos 2 expresiones españolas bastante utilizadas, la de ayer (cada mochuelo a su olivo) y la que nos ocupa el día de hoy.

Pues bien, cargar con el mochuelo significa tener que ocuparse de alguna tarea o trabajo de la que nadie quiere encargarse por algún motivo: porque es un rollo, porque es poco enriquecedora, porque supone mucho esfuerzo…

Ejemplo: Pobre Juan, como es tan bueno y acaba de llegar siempre le cargan el mochuelo de cerrar la caja. (es decir, le asignan la nada gratificante tarea de cerrar la caja lo cual implica quedarse el último, tener la responsabilidad de que todo cuadre, y en caso de que no sea así, hacer malabarismos para que no le descuenten el descuadre de su nómina).

¿Lo veis más o menos claro? Espero que sí! Y si no es así, ya sabéis, sólo tenéis que incluir vuestras dudas en un comment. Que disfrutéis de un buen día!

Cada mochuelo a su olivo

Para empezar el día, otra de esas expresiones que, si alguna vez habéis escuchado, os habréis quedado a cuadros ya que no hace falta que haya ni mochuelos ni olivos para poder usarla.

Supongo que como sí sabréis lo que es un olivo (ese árbol que tiene como fruto las aceitunas), podemos pasar directamente a definir lo que es un mochuelo (lo cual no creais que es tan evidente ni para la gente española). Pues bien, un mochuelo es, según la Real Academia Española un ave rapaz nocturna, de unos dos decímetros desde lo alto de la cabeza hasta la extremidad de la cola, y medio metro aproximadamente de envergadura, con plumaje muy suave, de color leonado, con pintas pardas en las partes superiores, y amarillento claro con manchas alargadas grises en el pecho y vientre, cuerpo erguido, cabeza redonda, pico corto y encorvado, ojos grandes de iris amarillo, cara circular, alas redondeadas, cola corta y tarsos y dedos cubiertos de plumas blanquecinas y sedosas. Es común en España y se alimenta ordinariamente de roedores y reptiles. Vamos, un pajarillo que suele dormir en los árboles. Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras… pues aquí tenéis a un mochuelo hecho y derecho.

Cada mochuelo a su olivo

Pues bien, dicho esto, cuando alguien dice lo de cada mochuelo a su olivo lo que quiere decir es que ya es hora de cada uno vuelva a su casa (es decir, que se ha terminado la fiesta o que se ha hecho muy tarde y hay que irse) o que cada uno debe volver a su puesto para seguir haciendo lo que se supone que debe hacer (cada uno debe seguir con su trabajo o con sus tareas). Sería el equivalente a decir, venga, cada uno a su casa, o que cada uno vuelva a lo suyo (lo que pasa es que con lo del mochuelo y lo del olivo, queda como más fino y elegante, más metafórico).

Dedicado a Pau, quien sugirió la creación del post de hoy.

De cara a la galería

Hoy vamos a tratar sobre una expresión que algo tiene que ver con el post de ayer, ser como un libro abierto, si bien no es exactamente lo mismo, aunque sí que tiene relación en el sentido de que describe la forma de ser o de actuar de las personas.

Antes de nada y para que podáis tener todos los ingredientes necesarios para entender bien la expresión española de hoy, vamos a explicar bien cada una de sus partes. Primero, estar de cara es estar frente a algo, mirando hacia algún lugar de frente (con la cara hacia delante). En segundo lugar la galería es, según una de las acepciones (significados) que recoge nuestra popular amiga la Real Academia de la Lengua Española, es el conjunto de espectadores u oyentes de carácter popular, es decir, el público, la gente en general. Pues bien, dicho esto y una vez tenidos los conceptos clave claros, pasemos a la acción.

De cara a la galería significa tal y como uno se muestra hacia el exterior, la forma en que tiene de comportarse delante de los demás (aunque no tiene que ser exactamente de la misma forma que esa persona es en realidad, como en la preciosa foto que se muestra a continuación).

De cara a la galeria

Visto un ejemplo gráfico, veamos ahora un par de ejemplos textuales:

Ejemplo 1. Juan se muestra muy simpático de cara a la galería, pero en realidad es bastante serio (pues eso, que en público Juan hace ver que es simpático, pero cuando alguien le conoce de verdad, sabe que no es así).

Ejemplo 2. La empresa hace algunas obras de caridad para lavar su imagen de cara a la galería, pero su filosofía está muy lejos de ayudar a los más necesitados (aquí vemos otro ejemplo de cosas que se hacen para que las vean los demás, pero que en la realidad no son así).

Pues nada, espero que no conozcáis a mucha gente que se muestre de cara a la galería de una forma diferente a la que en realidad es, porque considero que la hipocresía es uno de los peores defectos que puede tener una persona, aunque bueno, como vimos ayer, sobre gustos no hay nada escrito. Que tengáis un buen día.

Muchas gracias a Yoann Grange por la fotografía del post de hoy (una bella imagen del interior de la Catedral de Nantes, Francia).

El mismo perro con distinto collar

El mismo perro con distinto collar

Y para terminar la semana… sí, otra expresión española con el perro como protagonista (no, si cuando dicen que es el mejor amigo del hombre, por algo será…).

En fin, hay veces que, aunque intenten hacernos creer que hay cosas diferentes entre sí o que han cambiado, en realidad no es así. Intentan encubrirse con un disfraz, pero en el fondo, son iguales al resto. Para poder expresar esa situación se inventó la frase de hoy: el mismo perro con distinto collar. Y si lo pensáis es como el perrito de la foto. Pueden intentar hacernos creer que los 5 perritos de arriba son diferentes sólo porque llevan un collar distinto, pero en el fondo no es así. En las 5 imágenes el perro es el mismo. Así que no hay que dejarse engañar por las falsas apariencias o los disfraces. Hay que ir un poco más allá para conocer la realidad. Incluyamos ahora un par de ejemplos que ayuden a escenificar un poco más el uso de la frase de hoy.

Por ejemplo. Un empleado dice: Han cambiado de gerente para hacer parecer que la empresa había evolucionado y que iba a ser más moderna, pero qué va. Es el mismo perro pero con distinto collar (es decir, la persona es distinta (en este caso persona = collar) pero en el fondo la política empresarial es la misma (política empresarial = perro)).

Ejemplo 2: Me cambié de compañía operadora de teléfonos móviles porque me decían que me iban a ofrecer mejor cobertura a menor precio, pero al final la nueva empresa me da el mismo servicio pésimo que tenía con la anterior. Y es que todas son iguales. Son el mismo perro con distinto collar.

Así que nada, no os dejéis engañar por las apariencias. Porque a veces, y como dice otro refrán, las apariencias engañan.

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.