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El mismo perro con distinto collar

El mismo perro con distinto collar

Y para terminar la semana… sí, otra expresión española con el perro como protagonista (no, si cuando dicen que es el mejor amigo del hombre, por algo será…).

En fin, hay veces que, aunque intenten hacernos creer que hay cosas diferentes entre sí o que han cambiado, en realidad no es así. Intentan encubrirse con un disfraz, pero en el fondo, son iguales al resto. Para poder expresar esa situación se inventó la frase de hoy: el mismo perro con distinto collar. Y si lo pensáis es como el perrito de la foto. Pueden intentar hacernos creer que los 5 perritos de arriba son diferentes sólo porque llevan un collar distinto, pero en el fondo no es así. En las 5 imágenes el perro es el mismo. Así que no hay que dejarse engañar por las falsas apariencias o los disfraces. Hay que ir un poco más allá para conocer la realidad. Incluyamos ahora un par de ejemplos que ayuden a escenificar un poco más el uso de la frase de hoy.

Por ejemplo. Un empleado dice: Han cambiado de gerente para hacer parecer que la empresa había evolucionado y que iba a ser más moderna, pero qué va. Es el mismo perro pero con distinto collar (es decir, la persona es distinta (en este caso persona = collar) pero en el fondo la política empresarial es la misma (política empresarial = perro)).

Ejemplo 2: Me cambié de compañía operadora de teléfonos móviles porque me decían que me iban a ofrecer mejor cobertura a menor precio, pero al final la nueva empresa me da el mismo servicio pésimo que tenía con la anterior. Y es que todas son iguales. Son el mismo perro con distinto collar.

Así que nada, no os dejéis engañar por las apariencias. Porque a veces, y como dice otro refrán, las apariencias engañan.

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

No se puede vender la piel del oso antes de cazarlo

La expresión española de hoy, está dedicada a aquellas personas que dan por hechas cosas que todavía no se han cumplido, pero que sin embargo actúan como si estuviesen hechas. Pero la realidad nos demuestra que no siempre se cumplen nuestras expectativas y como el refranero español es un sabio consejero, también se inventó una frase para esas situaciones.

Se dice que no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Si os paráis a pensarlo, es fácil de saber el significado de la expresión española de hoy. No podemos vender algo que todavía no tenemos, sobretodo si el hecho de conseguirlo entraña (lleva asociado) un riesgo.

No podemos o más bien no debemos hacer una fiesta para celebrar nuestra graduación hasta que no tengamos todas las notas del curso. No podemos gastar el dinero que suponemos que vamos a ganar con la lotería si todavía no nos ha tocado. No se debe cantar victoria hasta que el árbitro no pita el final del partido. Es decir, no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo.

Sé que a veces es complicado resistir a la tentación de celebrar cosas que aún no se han celebrado pero, si lo hacéis, os podéis llevar un buen chasco.

Ser más caro el collar que el perro

Bueno, ya que hemos dedicado esta semana un pequeño espacio para el mejor amigo del hombre, vamos a terminar la semana con otra expresión española que utiliza al perro como elemento original para simblizar algo.

Cuando se dice que sale más caro el collar que el perro es cuando algo cuesta poco pero todo lo que necesitamos para tenerlo, mantenerlo, instalarlo, etc., sale incluso más caro que el objeto original o que todos los gastos que conlleva, no compensan. Con un par de ejemplos, lo veréis enseguida.

Ejemplo 1:
Juan: Acabo de encontrar un chollazo por Internet. He visto una zapatillas Nike que normalmente cuestan 100€ por tan sólo 70€. Estoy súper entusiasmado.

Pepe: ¿Y cuánto te cuestan los gastos de envío?

Juan: Me cobran 25€ por gastos de envío y tengo que ir a 100 kilómetros de mi casa a ir a recoger el paquete a la empresa de mensajería. Después tengo que pagar una pequeña suscripción a la página de 10€ y me cobran 5€ más por uso de tarjeta de crédito. Pero nada más.

Pepe: Pues chico, te va a costar más el collar que el perro.

Ejemplo 2: Imaginad que encontramos unos billetes de avión por tan sólo 20€ para ir de Barcelona a Madrid. Barato, ¿verdad? Pero si resulta que llego a Madrid a las 11 de la noche, tengo que coger un taxi para llegar al hotel y pagar una noche de hotel sin haber disfrutado nada de Madrid ese día, pues… nos sale más caro el pan que perro. Porque para aprovechar ese billete de tan sólo 20€ a lo mejor me tengo que gastar 120€ más que de otra forma no hubiese hecho falta gastar.

Así que nada, como a veces lo barato sale caro, calculad bien los costes reales de las cosas. No vaya a ser que os salga más el collar que el perro. Buen fin de semana!!!

Es peor el remedio que la enfermedad

Hay ocasiones en las que se dice aquello de a grandes males, grandes remedios, lo cual significa que los problemas de gran envergadura requieren soluciones acordes (es decir, soluciones drásticas o grandes soluciones). Pero a veces esas soluciones o remedios al problema son peores que el problema en sí.

Por ejemplo: imaginemos que tenemos una infección de garganta y el médico nos receta unos antibióticos, así que empezamos a tomarlos y éstos nos crean un dolor en el estómago tremendo. En este caso podríamos decir que es peor el remedio que la enfermedad (ya que antes sólo nos dolía la garganta y gracias al remedio, no sólo nos sigue doliendo la garganta, sino que además nos duele el estómago).

Otro ejemplo: resulta que inventan los biocostumbles para respetar el medioambiente y para poder producirlos se están cargando la selva amazónica brasileña en la que talan los árboles para poder cultivar la soja necesaria para la generación de biocombustibles. Este sería otro claro ejemplo de que es peor el remedio que la enfermedad.

Así que nada, la próxima vez que tengáis un problema, pensad bien en las consecuencias de adoptar una posible solución, no vaya a ser que sea peor el remedio que la enfermedad.

Muerto el perro, se acabó la rabia

Después de grandes expresiones como a perro flaco todo son pulgas, perro ladrador poco mordedor, a otro perro con ese hueso o ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, hoy vamos a analizar otra frase en la que el perro es el protagonista: muerto el perro se acabó la rabia (antes de nada pido perdón a todos aquellos amantes de los animales que puedan sentirse heridos a pesadumbrados por la expresión de hoy, pero tengo que decir en mi favor que no fui yo quien la inventó).

Dicho todo esto, entremos en acción.

Para aquellos que no lo sepan la rabia es una enfermedad que se produce en algunos animales y se transmite por mordedura a otros o al hombre, al inocularse el virus por la saliva o baba del animal rabioso. Cuando un perro tiene la rabia, muestra un comportamiento muy agresivo y peligroso y como esa enfermedad no puede curarse, la única forma que hay para eliminarla es sacrificando (matando) al animal que la ha contraido. De ahí viene el origen de muerto el perro se acabó la rabia.

Poco a poco se ha ido extendiendo el uso de esa frase para hechos más cotidianos en los que no necesariamente debe haber víctimas, sino que se usa cuando se percibe que algún mal termina cuando se extermina el elemento que lo causa. Por ejemplo: había mucho ruido en clase y como el profesor vio que Juan era el que incitaba a sus compañeros a hablar fuerte, le sacó de la clase. Así, muerto el perro se acabó la rabia.

Otro ejemplo: En la oficina se dieron cuenta de que Elena estaba enfrentando a unos empleados contra otros, lo cual estaba causando un mal ambiente increíble. Así que el jefe decidió despedirla y la relación entre los compañeros volvió a ser cordial. Muerto el perro, se acabó la rabia.

El último ejemplo de hoy. El otro día María llevaba unas sandalias muy bonitas pero que le hacían mucho daño en los pies. Como no podía soportar más el dolor, decidió quitárselas y seguir caminando descalza, con lo que el dolor provocado por el roce de las sandalias desapareció. Muerto el perro se acabó la rabia.

Pues nada, ya sabéis, si está en vuestra mano hacerlo y no cometéis ninguna ilegalidad ni matáis a nadie, eliminad de vuestro día a día todas aquellas cosas que os hacen daño u os perjudican. Seguro que seréis más felices!

No se hizo la miel para la boca del asno

Jeje, una nueva expresión en la que participan un elemento de la gastronomía y un animal. Madre mía, son los grandes protagonistas al final de este blog!

Para quien no lo sepa, un asno es un burro, un mulo, un borrico, es decir y citando a la Real Academia de la Lengua Española, un asno es un animal solípedo, como de metro y medio de altura, de color, por lo común, ceniciento, con las orejas largas y la extremidad de la cola poblada de cerdas el cual es muy sufrido y se le emplea como caballería y como bestia de carga y a veces también de tiro.

Y la miel, qué os voy a decir de la miel, ese dulce producto natural elaborado por las abejas en sus panales que tanto nos endulza la vida.

Pues bien, cuando alguien dice lo de no se hizo la miel para la boca del asno, lo que quiere decir es lo mismo que queríamos decir con expresiones como echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos. Es invertir tu tiempo, tus ganas, tu generosidad con alguien que no sabe apreciarlos. Sería como usar muchos recursos de forma inútil porque en quien los gastamos, no saca ningún provecho de ello. Sería como echar agua al mar.

Así que nada, ya conocéis una nueva expresión española que podéis usar en caso de que os encontréis en alguna de las situaciones que acabamos de comentar. Aunque bueno, sinceramente, espero que nunca tengáis que usarla!

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos

Pues nada, antes de empezar el fin de semana, incorporaremos a este blog otra expresión española que se usa con frecuencia: echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos (ahora entenderéis por qué son análogas ambas frases, es decir, significan lo mismo).

El origen real de la frase de hoy, tal y como sucedía con no sólo de pan vive el hombre, viene también en las Sagradas Escrituras y en su formato original (en latín), era algo así: “Nolite dare sanctum canibus neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus suis et conversi dirumpant vos. (Matthaeum 7:6)”, lo cual podría traducirse al español como “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen».

Y bien, la analogía que os comentaba anteriormente entre las margaritas y las perlas se puede encontrar perfectamente en la Real Academia de la Lengua Española (RAE) en la que, si se consulta el significado de la palabra margarita, veremos que su cuarta acepción (Cada uno de los significados de una palabra según los contextos en que aparece) es perlas de molusco, por lo que las perlas de los moluscos también son denominadas margaritas y de ahí que en la expresión se utilice una u otra palabra indistintamente.

Pues bien, dicho esto (que hoy me estoy enrollando mucho) pasemos a explicar realmente lo que significa y cuándo se puede usar esta expresión.

Echar margaritas a los cerdos o arrojar perlas a los cerdos es hablar, usar tiempo, ofrecer tu generosidad o tu delicadeza a alguien que no sabe apreciarlos. Es cuando intentas ofrecer conocimientos muy avanzados a gente que no está preparada para recibirlos o ni siquiera está interesada en ellos. Sería como derrochar esfuerzos en vano (inútilmente, sin efecto, sin necesidad).

Y ahora, pasemos a los ejemplos: Regalarle un libro tan bonito y exclusivo a alguien que no sabe apreciarlo es echarle margaritas a los cerdos. Así que mejor guárdalo para otra persona que sepa apreciarlo más.

Ejemplo 2: Uy, con ese chico no te esfuerces, es un bala perdida. Por mucho que intentes hacerle comprender que no está en el buen camino, no querrá escucharte y no hará más que hacerte daño. Intentar convencerle de que se está equivocando es echar margaritas a los cerdos.

Ejemplo 3: Podréis encontrarlo en la canción de Alejandro Sanz y Shakira que incluíamos en el post de a otro perro con ese hueso.

Ojalá que la gente que os rodea sepa siempre valorar vuestros esfuerzos y dedicación y no os sintáis como si estuviéseis echando siempre margaritas (o perlas) a los cerdos. Buen fin de semana!

Gracias a Yoann Grange por la foto del post de hoy.

Expresiones con el mono como protagonista

Según la teoría de la evolución de Charles R. Darwin, el hombre viene del mono y eso, al final, también se tenía que notar en el lenguaje, así que a continuación os incluyo algunas de las expresiones españolas más usuales en las que el único y principal protagonista es nuestro antecesor: el mono.

Hacer el mono:

hacer tonterías. Imaginad que si una persona se comportase como un mono (empezase a saltar de un árbol a otro, levantase los brazos moviendo las manos…). Pues por eso cuando alguien dice que una persona está haciendo el mono significa, metafóricamente, que está comportándose de forma irracional.

Pintar la mona:

no hacer nada, estar ahí perdiendo el tiempo, haciendo parecer que se hace algo pero no haciendo nada en realidad.

Tener el mono:

esta expresión se usa fundamentalmente cuando se está en un estado de ansiedad debido a las drogas (cuando se desean consumir drogas se siente una necesidad enorme y al que sufre esa sensación se le dice que tiene el mono). Actualmente también se usa esa expresión cuando se tienen muchas ganas de algo, aunque no sea nada relacionado con las drogas. Por ejemplo, se puede decir, tengo un mono de montar en moto (con lo que se quiere decir que tiene muchas ganas de montar en moto).

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda:

hay cosas que, por mucho que intentemos esconder o disfrazar, siempre seguirán siendo como son.

Ser una monada:

cuando algo es una monada es que es muy bonito. También se dice que es muy mono. No sé por qué extraña razón pero a los niños pequeños les dicen con mucha frecuencia: ay, que niño más mono (lo dicho, si escucháis esto no penséis mal, en realidad lo que quieren decir es que el niño es guapo).

Dormir la mona:

cuando alguien está en un sueño profundo debido a una borrachera (por haber bebido demasiado). Cuando alguien está muy borracho se le suele decir: ala, vete a dormir la mona! (ya que los borrachos se suelen poner muy pesados y todo el mundo se los quiere quitar de encima).

Si conocéis alguna más o tenéis dudas sobre algunas de ellas, sólo tenéis que escribir un comment. Que disfrutéis de una excelente semana!!!

Matar dos pájaros de un tiro

Después de comentar expresiones españolas como Matar moscas a cañonazos o Matar el gusanillo, hoy vamos a usar otra expresión en la que, sólo simbólicamente, matamos algo. Recordar que es sólo algo simbólico, no se trata de hacer daño a nadie.

Recuperemos la imaginación (que últimamente la teníamos muy olvidada) y pensemos que nos vamos de caza y queremos cazar al máximo número de pájaros posibles, pero tenemos poca munición (perdigones, balas). Sería genial que de un solo disparo pudiésemos cazar 2 pajáros a la vez ¿verdad?

Pues bien, utilizando ese sentido, usamos la expresión matar dos pájaros de un tiro cuando aprovechamos una sola acción para conseguir varios resultados a la vez, es decir, optimizamos esfuerzos para alcanzar nuestros objetivos. ¿Explicación demasiado técnica? Pues pasemos a los ejemplos.

Ejemplo 1: Una persona de un pueblo dice: hoy tengo que ir a la ciudad para ir al dentista y ya que tengo que desplazarme hasta allí, aprovecharé para visitar a un viejo amigo que hace mucho que no veo. Así mato dos pájaros de un tiro.

Ejemplo 2: Tengo que ir a Correos para recoger un paquete que me han enviado y mira, ya que tengo que ir allí, aprovecharé para escribir una carta a mis padres que hace mucho que no les escribo. Así mato dos pájaros de un tiro.

¿Mejor? Espero que sí! Si no, ya sabéis que sólo tenéis que dejar un comment para que incluya más detalles o ejemplos.

Y ahora, a desear que pase muy rápido el principio del viernes para que llegue ya el fin de semana!! A disfrutarlo!! 😉

Ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer

Después de haber comentado grandes expresiones españolas como a perro flaco todo son pulgas, perro ladrador poco mordedor o a otro perro con ese hueso, y gracias a la inspiración de Vyrz, hoy vamos a ver otra expresión relacionada con el mundo de los perros: ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Bueno, antes de lanzarme a explicar algo sobre esta frase os diré que un hortelano es la persona que tiene un huerto, una pequeña plantación de verduras, hortalizas, etc.

Los perros no suelen ser vegetarianos (es decir, que no comen mayoritariamente verduras) así que son un buen guardián de un huerto (ya que no se comerán los productos que en él se cultivan) y tampoco dejarán que otros animales que sí son vegetarianos se acerquen para comerse la producción del huerto. Por eso se dice que el perro del hortelano ni come (porque no se come las verduras de su amo) ni deja comer (porque no deja que otros se las coman tampoco). Y gracias a Lope de Vega que en su obra El Perro del Hortelano usaba el símil del perro del hortelano en un amor escondido entre Diana, condesa de Belflor, y su secretario, Teodoro, este hecho se ha extendido a las personas para cuando ni hacen una cosa ni dejan que los demás la hagan tampoco.

Ejemplo: La ex de Juan no se aclara, no quiere volver con él pero tampoco le deja que salga con ninguna otra chica. Ella es como el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer.

Ejemplo 2: Ese niño tiene un montón de juguetes y aunque no juega con ellos, tampoco deja que ningún otro niño lo haga. Es como el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer.

La mayor parte de las veces que se usa esta expresión, simplemente se dice «es como el perro del hortelano», ya que no es necesario terminar la frase porque todo el mundo conoce el final, pero yo os la he puesto completa en este post para que la conozcais en su forma original.

Dedicado a Vyrz quien motivó la creación de este nuevo post.