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Ahogarse en un vaso de agua

Despúes de un tiempo sin tener que hacer demasiado uso de ella, vamos a explicar hoy una expresión para la que necesito que pongáis en marcha vuestra imaginación.

Imaginad lo que sería ahogarse en un vaso de agua. Es posible ahogarse en una piscina en la que el agua nos cubre, pero ahogarse en un vaso de agua es casi imposible ya que no hay suficiente agua para ello. Lo que ocurre es que hay personas que sin ni siquiera plantearse cuánta agua pueda haber en el vaso, ya desisten en su intento por sobrevivir y se ahogan (en un sentido figurado). Para los usuarios avanzados podríamos decir que ahogarse en un vaso de agua es amilanarse, apurarse, afligirse, abatirse o desalentarse enseguida.

Pues bien, decimos que alguien que se ahoga en un vaso de agua a aquellos que se agobian enseguida, a quien desiste de su empeño ante la primera dificultad, quien tira la toalla enseguida, a quien le supera enseguida cualquier situación. Seguro que en más de una ocasión os habéis encontrado a alguien que, cuando ya tiene 2 cosas que hacer ya se agobia y no sabe por dónde empezar, o que cuando se queda solo no sabe cómo reaccionar, o que enseguida que le quitan algo que suele utilizar ya no sabe cómo seguir haciendo su labor. Pues bien, a todas esas personas se les podría decir que se ahogan en un vaso de agua.

Bastante gráfico, ¿verdad? Pues no dejéis que nadie os diga que os ahogáis en un vaso de agua y mucho ánimo, que seguro que en peores garitas habéis hecho guardia!

Cambiar de chaqueta o Ser un chaquetero

Seguro que alguna vez habéis conocido a alguien que cambia de opinión según lo que dice su jefe, estando siempre de acuerdo con él aunque antes os haya dicho a vosotros en privado lo contrario. O a lo mejor habéis conocido a alguien que cada año cambia de opinión respecto a su equipo de fútbol favorito (y justamente el que le gusta cada año es el que va mejor en la liga o quien gana más títulos). A esto se le llama tener cambios oportunistas de opinión o también cambiar de chaqueta o ser un chaquetero. ¿Y de dónde saldría una expresión así? ¿Por qué no se dice cambiar de bufanda o de pantalones? Pues bien, ahí es donde entro yo 😉

Resulta que en época de la reforma luterana (Siglo XVI), los partidarios de cada tendencia se distinguían de los demás por el color externo de sus chaquetas. Sólo con ver de qué color vestían ya se les podía asociar a sus creencias políticas y convicciones en general. Lo que ocurría es que el forro interior de dichas chaquetas solía ser de un color diferente al exterior por lo que más de uno en alguna ocasión en la que quería pasar inadvertido (no quería llamar la atención o ser visto), o en un momento en el que estaba en un entorno hostil (un entorno que no le era favorable) giraba su chaqueta dejando el forro por fuera, escondiendo así su auténtica convicción. Por eso y desde hace ya 5 siglos, a aquel que en un momento determinado cambia de opinión según las circunstancias se le dice que cambia de chaqueta (porque es como si quisiera ocultar sus verdaderas creencias o pensamientos por conveniencia).

Bueno, últimamente estamos dando un buen repaso histórico gracias a las expresiones, ¿verdad? Espero que os resulte interesante!

Esto es Jauja

Uf, seguro que aquí en España, sin saberlo, muchas cosas os parezcan Jauja. Y seguro que, a partir de que sepáis el significado de la expresión española de hoy, la utilizáis en más de una ocasión.

Se dice que algo es Jauja cuando es genial, como es como el paraíso, cuando no hay nada malo, todo es alegría y felicidad, facilidades, etc.

Por ejemplo: Esto es Jauja! Qué gran fiesta. No hemos tenido que pagar nada y hay barra libre y un montón de cosas para picar. (pues eso, que la fiesta es una pasada, un pequeño paraíso).

Otro ejemplo: Este empleo es Jauja. No tengo horarios fijos, tengo coche de empresa, puedo viajar un montón… Me encanta! (pues eso, que está genial en su trabajo).

Y eso de Jauja, ¿de donde viene? ¿De una mezcla de risas (ja ja) y sustos (u)? Jeje, pues no. Jauja es una provincia en medio del altiplano del Perú, muy célebre por la fertilidad del suelo, su paisaje verde y el aire saludable que se puede respirar allí. Y claro, con esas condiciones no es de extrañar que se cuando se quiera hacer referencia a algo equivalente a un paraíso terrenal, se utilice Jauja en su lugar.

Dar en el clavo

¿Os acordáis de la frase tirar los tejos? Sí aquella, que provenía de un juego popular para el que se necesitaban trozos de teja. Pues bien, hoy vamos a analizar otra expresión que también proviene de los juegos populares de antaño: dar en el clavo.

Actualmente decimos que alguien ha dado en el clavo cuando ha acertado algún enigma, cuando ha dado con la solución correcta ante alguna situación o cuando ha sabido reaccionar correctamente. Vamos, cuando ha acertado algo.

Para ilustrarlo mejor, vamos a poner un ejemplo: María ha dado en el clavo. ¿Has visto lo contenta que se ha puesto su madre cuando ha visto que le compraba ese teléfono? Es lo que necesitaba. (pues eso, que María ha acertado de pleno en el regalo para su madre).

Y bien, aunque lo he comentado al principio tengo que insistir en que antiguamente existía un juego que consistía en arrojar desde lejos unas anillas de hierro para intentar colarlas en un clavo que había clavado en el suelo. Así, quien conseguía acertar con la anilla en el clavo, es decir, quien daba en el clavo, ganaba la partida. De ahí que hoy en día sigamos diciendo que quien acierta ha dado en el clavo.

Que si quieres arroz Catalina

Para el día de hoy, una divertida frase muy usada por algunos de los que me rodean.

Cuando alguien dice lo de «que si quieres arroz Catalina» es cuando no le hacen caso de ninguna de las maneras a algo que ha dicho o hecho. Uy, para ser yo, la explicación me ha quedado corta, así que lo ilustraré con un par de ejemplos para que lo entendáis mejor.

Primer ejemplo: ayer le dije a Juan que recogiese la mesa después de comer, y que si quieres arroz Catalina (lo cual significa que Juan no le hizo caso y no recogió la mesa).

Otro ejemplo: Ayer mandé un e-mail solicitando mis vacaciones y que si quieres arroz Catalina (lo cual indica que no le han respondido al e-mail, que no le han hecho caso a su mensaje).

Divertido, ¿verdad? Pues este extraño dicho parece tener su origen en una señora llamada Catalina que vivía en los tiempos de Juan II de Castilla (o lo que es lo mismo, por el Siglo XV) y que por lo visto, además de consumir grandes cantidades de arroz, lo recomendaba a todo el mundo como remedio a cualquier mal. En su lecho de muerte, los vecinos se reunieron en torno a ella y recitaron a coro: «¿quieres arroz Catalina?» y otra vez «¿quieres arroz Catalina?» y al ver que ésta no respondía (la pobre estaba tan débil que no era capaz de articular palabra) le dijeron todos a coro: «¡que si quieres arroz, Catalina!». Y ella, moribunda, tampoco fue capaz de contestar, pareciendo que hacía oídos sordos a lo que le decían. Desde entonces, esta frase se dice cuando alguien no hace caso a lo que dicen.

Y para terminar, os dejo con un arroz muy apetecible y con mi agradecimiento a Yoann Grange por esta foto tan genial.

Que si quieres arroz Catalina

Dedicado a Félix.

No dar un palo al agua

Bienvenidos a una expresión que no es muy intuitiva pero sí que es muy frecuentemente utilizada.

Se dice que alguien no da un palo al agua cuando no hace nada, es un vago, no trabaja nada de nada. Así es que, si alguna vez escucháis lo de: uy, este no ha dado en su vida un palo al agua, lo que significa es que no ha trabajado nunca, que ha sido un vividor, es decir, que es bastante vago.

El origen de la frase de hoy viene, como ocurría con otras expresiones como salvarse por los pelos, del entorno de los marineros, quienes, como podréis comprender decían que el que no se acercaba al agua del mar ni para echar una caña era un vago, porque si le das un palo al agua, mucho no puedes pescar.

Con un origen parecido pero en otros gremios, encontramos dichos similares asociados a la vaguería. No dar ni clavo, no dar ni golpe, no dar ni chapa o no hincarla son expresiones de igual significado pero referidas a miembros de diferentes profesiones: carpinteros, herreros y agricultores (fuente: Wikipedia).

Y bueno, si para casi todo el mundo es más práctico decir no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, el lema de los que no pegan un palo al agua sería más bien: para qué vas a hacer hoy lo que puedes hacer mañana.

Pues nada, espero que después de haber estado un par de días sin dar un palo al agua (desde el pasado jueves no escribía nada de nada en el blog), esta frase con la que he retomado mi labor os haya resultado interesante. Que disfrutéis de un buen día!

Bajar la guardia

Bueno, antes de empezar a explicar la expresión española de hoy, diremos qué significa ponerse en guardia (lo cual es exactamente lo contrario a la frase del día, con lo que seguro que en cuanto termine la primera parte del post, ya seréis capaces de adivinar la segunda).

¿Habéis visto alguna vez un campeonato de esgrima? Justo antes de que empiece la lucha dicen: «en guardia» (en guarde en francés), que significa que cada uno alce su arma (normalmente, un florete) para iniciar el combate. Cada uno está bien pendiente de los movimientos del otro para poder reaccionar a tiempo en caso de ataque. Por esto y, en general (no sólo en esgrima), estar en guardia significa estar atento a lo que sucede, preparado para lo que pueda venir.

Y bueno, tal y como os comenté al principio del post, bajar la guardia es hacer precisamente lo contrario, es decir, relajarse, despreocuparse, no poner atención a lo que tenemos delante o ante lo que nos puede venir. Durante el periodo de prueba al entrar a trabajar en una empresa nunca hay que bajar la guardia, ya que nos estarán vigilando continuamente y nuestra continuidad en la empresa puede depender de ello. Un buen vigilante nunca debe bajar la guardia durante su turno de trabajo ya que, de lo contrario, alguien podría colarse sin permiso en un lugar que no debe.

¿Facilito, verdad? Pues recordad que nunca debéis bajar la guardia respecto a lo que os dicen los de vuestro alrededor, porque una expresión que no entendáis puede ser el próximo post de este blog.

La media naranja

La media naranja de alguien es ese ser que parece ser idealmente creado para compartir el resto de sus vidas juntos. Es como la pareja ideal, la mitad que te falta para alcanzar la plenitud, ese algo con el que ya te sientes totalmente completo en la vida.

El origen parece ser que proviene del mito de la aparición de los 2 sexos humanos, ya que según relató Platón en su época, al principio de los tiempos el ser humano era sólo uno, asexuado, que vivía en perfecta armonía sin necesidad de nada más que de él mismo para poder vivir. Pero un buen día (y como suele ocurrir siempre en todas las historias ancestrales) desobedeció a los dioses y éstos lo castigaron separándolo en 2 mitades (como si de una naranja que se corta por la mitad se tratase), siendo una mitad el hombre y la otra mitad la mujer, condenando así a todos los seres humanos a vagar eternamente en busca de la otra mitad para recuperar su completa felicidad, su entereza, la parte que les falta para ser un todo. Interesante ¿verdad?

Pues nada, ojalá que sea donde sea encontréis vuestra media naranja.

Y ahora, os dejo con una interesante foto de una naranja, solitaria, pero completa. Gracias a Yoann Grange por la foto de hoy!

La media naranja

Ni me va ni me viene

A lo mejor no es la mejor frase para empezar la semana pero… ahí va!

Algo que ni me va ni me viene es algo que no me importa en absoluto, que me da completamente igual, que me resulta totalmente indiferente. Así, cuando os hablen de algo en lo que no estáis involucrados, algo en lo que no queréis participar o simplemente para hacer notar a otras personas que no os afecta en absoluto lo que están diciendo, pues podéis decirles la frase de hoy: lo siento mucho, pero es que a mí eso, ni me va ni me viene.

Pongamos algún ejemplo: Mira Juan, ¿te has enterado de que la vecina del quinto se ha vuelto a juntar con su ex-marido? Respuesta de Juan: Lo siento cariño, pero a mí ese asunto ni me va ni me viene.

Otro ejemplo: Pedro le dice a su novia: mira, el Levante ha ganado al Valencia. Y ella le dice a él: Pues mira que bien, pero la verdad es que a mí el fútbol ni me va ni me viene.

Bueno, como habréis podido comprobar, Juan ha vuelto! 😉

Ser uña y carne

Para explicar la expresión española de hoy necesito vuestra colaboración. Mirad de cerca uno de vuestros dedos. ¿Cómo están la uña y la carne del dedo que está bajo ella? Muy juntas, verdad. Y a menos que una gran fuerza externa las intente desunir, son inseparables, ¿verdad?

Pues bien, utilizando esta similitud, se dice que dos cosas o personas son uña y carne cuando son inseparables, cuando siempre van juntas, cuando entre ellas hay un gran vínculo o amistad.

Y como viene siendo habitual… los ejemplos! Juana y Maribel son uña y carne. Siempre van juntas a todos lados desde hace años.

¿Facilita, verdad? Es que con un poco de imaginación, una expresión tan gráfica era muy fácil de explicar. Que tengáis un buen día!